Alerta de niño secuestrado por el muñeco Chucky: el error imperdonable de las autoridades de Texas

Jesús Del Toro
·3 min de lectura

Las autoridades de Texas cometieron un error horrible, que algunos podrían encontrar jocoso pero que por sus circunstancias es en realidad algo serio y censurable.

El pasado viernes 29 de enero, el Departamento de Seguridad Pública de Texas emitió una alerta a través del sistema Amber, usado especialmente para reportar casos de niños perdidos o de secuestro de menores, que llegó al email y a los celulares de miles y miles de texanos: se les avisaba de la actividad de un peligroso sospechoso, del que la gente tenía que estar vigilante.

Un joven disfrazado de Chucky, el muñeco diabólico de películas de horror. (Getty Images)
Un joven disfrazado de Chucky, el muñeco diabólico de películas de horror. (Getty Images)

Pero la descripción del villano dejó perplejos a muchos: el mensaje de la alerta Amber, según narró The Guardian, dijo que el sospechoso de haber perpetrado un secuestro tenía 28 años de edad, cabellera pelirroja y ojos azules, medía poco más de un metro de estatura y pesaba poco más de siete kilos. Vestía una camisa multicolor y un overol de mezclilla azul, además de estar armado con un cuchillo.

¿Qué clase de sujeto era ese?

El nombre que se indicó en la alerta Amber fue revelador: se llamaba Chucky.

Sí, Chucky, el muñeco diabólico que apareció en varias películas de horror décadas atrás.

Eso se confirmaba con la información que se dio sobre su raza. La alerta Amber la indicó como “muñeco”.

Y no solo eso. Como reportó la televisora CBS21, en esa alerta Amber también se incluyó a Glen, que supuestamente era un menor de 5 años desaparecido, presumiblemente a manos de Chucky, que pesaba poco más de 2 kilos y medio y 68 centímetros de altura.

Desde luego, era también pelirrojo, de ojos azules y… un muñeco.

Imágenes, o ilustraciones, del villano y su víctima acompañaban el reporte.

Chucky, el muñeco diabólico, y el muñeco Glen aparecieron por error como sospechoso y víctima de un secuestro en la alerta Amber de Texas. (Texas DPS  / CBS21)
Chucky, el muñeco diabólico, y el muñeco Glen aparecieron por error como sospechoso y víctima de un secuestro en la alerta Amber de Texas. (Texas DPS / CBS21)

Quienes vieron el mensaje de esa alerta Amber, que al parecer fue enviado en tres ocasiones en Texas, quizá pasaron de un temor inicial a la risa y luego al enojo. ¿Cómo era posible que ese sistema, clave para reportar emergencias en las que la integridad y vida de niños pueden estar en juego, sea usado para enviar esa clase de mensajes? ¿Era una broma de humor negro, un error u otra cosa?

Ante el escándalo, las autoridades texanas dijeron en un comunicado que el mensaje de alerta sobre la ominosa actividad y presencia de Chucky fue resultado de un fallo en una prueba del sistema. “Pedimos disculpas por la confusión que esto pueda haber causado y trabajamos diligentemente para que esto no vuelva a suceder”, se señaló en un comunicado de las autoridades.

Así, ciertamente Chucky no vaga por las ciudades texanas con un largo cuchillo y su perturbadora sonrisa. Y Glen no corre ningún peligro. Pero la respetabilidad de las autoridades texanas sufrió un golpe, que entre lo chistoso, lo indignante y lo impropio, no las deja bien paradas en cuanto a la operación de sistemas de alerta y seguridad pública, pues estos mecanismos requieren, para su efectividad y credibilidad, ser serios y certeros.

Es de esperar que esa alerta funcione a cabalidad en el futuro.

Las autoridades texanas, como Chucky en una de sus películas, se quemaron ante la opinión pública por el error de enviar una alerta Amber de secuestro con ese muñeco como sospechoso. (United Artists/Getty Images)
Las autoridades texanas, como Chucky en una de sus películas, se quemaron ante la opinión pública por el error de enviar una alerta Amber de secuestro con ese muñeco como sospechoso. (United Artists/Getty Images)

Pero quizá algunas personas que en Texas reciban próximamente una alerta Amber real se preguntarán si no es una nueva falla técnica o una broma pesada y por ello posiblemente desestimen información futura y dejen de reportar a las autoridades en caso de tener información sobre una real amenaza o sobre datos para salvar a un menor en peligro.

Si eso pasa, echarle la culpa a Chucky no ayudará en nada.

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