Terapia para dejar de ser gay: la desgarradora historia real detrás de Identidad borrada

El próximo 5 de abril, Identidad borrada (Boy Erased), la segunda película como director del actor Joel Edgerton (El regalo), llega por fin a nuestras carteleras tras su premiere del año pasado en el Festival de Cine de Telluride –y habiendo cosechado críticas elogiosas con su estreno estadounidense. Pero, ¿sabías que esta desgarradora historia sobre las controvertidas terapias de conversión sexual está basada en hechos reales?

Una escena de  Identidad borrada, la película que dramatiza el libro  Boy Erased de Garrard Conley. ( Imagen: © Focus Features)

En efecto, la película es una adaptación del libro Boy Erased que publicó Garrard Conley en 2016, donde el autor recordaba su infancia en el seno de una familia fundamentalista de Arkansas que, a los 19 años, le inscribió en una “terapia de conversión” para homosexuales llamada Love in Action (“Amor en acción”). Hoy Conley nunca desaprovecha la ocasión de señalar que más de 700,000 estadounidenses han sido sometidos a esta controvertida práctica –y que más de 20,000 lo están siendo actualmente.

Hijo de un ministro bautista de Arkansas, Conley –que en la película recibe el nombre de Jared Eamons y es interpretado por Lucas Hedges– recuerda haber luchado para ocultar su verdadera sexualidad ya desde la escuela. El autor confesó a la BBC News haber tenido expectativas de casarse con una novia de aquella época, llegando a racionalizar su desesperada situación: “Yo la quería de muchas formas, y ella me protegía. Así que pensé: “Bueno, solo está el tema del sexo, ¿qué más da?”.

Tras graduarse en la escuela, Conley se inscribió en una pequeña universidad de arte y humanidades en Arkansas, y por fin experimentó la libertad que anhelaba en el “entorno sectario” del que provenía. Dejó de ir a la iglesia y se sumergió en la literatura, y hoy asegura que aquello le “salvó”. 


Pero fue entonces cuando un amigo –llamado David en el libro– violó a Conley y después llamó a la madre de este para delatarle como homosexual.

(Imagen: © Focus Features)

El padre de Conley le dio a elegir: podría renunciar a sus vínculos familiares o inscribirse en Love in Action (LIA), un campamento terapéutico en Memphis (Tennessee), para “curarse” de su homosexualidad. Según el progenitor, la atracción por el mismo sexo era una enfermedad, y Conley acabó por acceder a la propuesta en 2004 –entregando sus posesiones personales al ingresar en el campamento.

Según recuerda Conley, la institución ofrecía un programa de 12 pasos, muy similares a los de Alcohólicos Anónimos. “Cada paso era un estrechamiento de experiencias y de dolor. Cada paso era un encogimiento de tu persona, hasta que, al llegar al 12, ya no eres persona”. Además, los inscritos recibían un manual de 374 páginas para hacerse heterosexuales –algo que Conley describe como “puro lavado de cerebro”.


Conley llegó a no ver salida a su situación, pero fue entonces cuando su madre, Martha, intervino. Cuando ella y su marido decidieron enviar a Conley a LIA, solo atendieron a la anunciada “tasa de curación de 84%” y no fueron conscientes del peligro que suponía esta terapia prohibida en 9 de estados de EEUU. “Me puse a hacer los deberes que debería haber hecho antes de enviarle, y eso es mi culpa”, confesó Martha a The New York Times.

(Imagen: © Focus Features)

Tras seis meses, los padres de Conley decidieron sacarle del programa –pero solo en 2016, tras la publicación del libro, llegaron a conocer los detalles de lo que su hijo tuvo que vivir. Con todo, Conley aseguró a la BBC que su padre no ha leído el libro, pese a apoyarle en la actualidad –con ciertos límites, eso sí. Al parecer, la noche en que Conley le habló a su padre del libro, este se subió detrás de su púlpito y proclamó: “Mi hijo va a sacar un libro sobre el tema de ser gay. Si necesitáis abandonar la iglesia, lo entenderé, pero yo me quedó aquí”. Para Conley, este reconocimiento por parte de su padre supone una aceptación.

Hoy, el panorama de la terapia de conversión ya es distinto al que relata Conley en su libro y el que puede verse dramatizado en Identidad borrada –muchas organizaciones han perdido el apoyo de personalidades clave, y en general se centran más en fomentar la abstinencia o aceptar el matrimonio heterosexual a pesar de tener la condición opuesta. Con todo, los campamentos siguen existiendo –más pequeños y difíciles de localizar, según Conley.


No me cabe duda de que estos pequeños grupos volverán a hacer cosas inquietantes, si no las están haciendo ya. No tengo suficiente información –y una de mis frustraciones haciendo esta investigación es la dificultad para encontrar información precisa”, concluye el autor.


Protagonizada por Lucas Hodges como Jared Eamons (el personaje de Conley en la ficción), Nicole Kidman como su madre y Russell Crowe como su padre, Identidad borrada llega a nuestras carteleras este 5 de abril.


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