Teletrabajo: lo que tienes que hacer para que no afecte a tu salud

Mónica De Haro
·7 min de lectura

Respetar la rutina es el mejor modo de asegurarse el éxito. Por el contrario, ducharse a deshora, atracar la nevera y estar hiperconectado son los principales errores durante el confinamiento. Además, te contamos qué hacer para evitar el desánimo, la cervicalgia y la fatiga ocular

(Foto: Getty Images/Westend61)
Mantener la actitud positiva y ser proactivo debe ser el objetivo de cada día. Para ello debes ser puntilloso con el horario y con tu aspecto. ¡No te descuides! (Foto: Getty Images/Westend61)

Aunque las personas dedicadas a las actividades esenciales no han parado de trabajar, una gran mayoría de personas permanece en sus casas, con lo que han reducido considerablemente sus movimientos y esta la falta de movilidad podría producir, según han advertido dos médicos alemanes al diario Frankfurter Allgemeine Zeitung, daños colaterales procedentes del aumento del consumo de alcohol y de la escasez de movimiento, así como un aumento de los casos de diabetes y enfermedades cardiovasculares.

“La reducción del movimiento como consecuencia del teletrabajo producirá muertes si no tomamos medidas en contra”, advierte Rüdiger Reer, director del departamento de medicina deportiva de la Universidad de Hamburgo (norte de Alemania) y secretario general de la Federación de Médicos Deportivos Alemanes (DGSP).

Además, la inactividad física está reconocida como uno de los factores de riesgo a todos los niveles. Entre niños está reconocida como un factor muy relacionado con la obesidad y otros trastornos graves. En adultos puede derivar en factores de riesgo de enfermedades cardíacas o coronarias.

3 riesgos más derivados del teletrabajo

  • Trastornos músculo-esqueléticos: afectan a los tendones, músculos, nervios y articulaciones. Sus manifestaciones más frecuentes, son cervicalgias, dorsalgias, tendinitis o síndrome del túnel carpiano, entre otras. La postura sedente y los movimientos repetitivos son los motivos que causan estos trastornos.

  • Fatiga visual: se produce en situaciones que requieren una fijación prolongada de la vista. Los síntomas más destacados son lagrimeo, escozor ocular y cefalea.

  • Estrés: viene dado por el uso de las nuevas tecnologías de la información y comunicación en el trabajo (internet, teléfono móvil, correo electrónico, PDA´S, fax, etc). Las reacciones más destacables del estrés laboral son los trastornos musculares, gastrointestinales, respiratorios, cardiovasculares, dermatológicos, del sueño, ansiedad y depresión.

La fórmula para reducir el impacto negativo del teletrabajo sobre nuestra salud y que todo vaya rodado consiste en levantarnos a una hora normal, respetar los horarios de las comidas, realizar teletrabajo con normalidad, manteniendo las lógicas pausas en la actividad e irse a dormir a la hora habitual. Además, es importante reservar algo de tiempo para la realización de ejercicio (esta es la rutina que recomiendan los endocrinos durante la cuarentena).

Vigila esa espalda... y el cuello

Son las zonas que más pueden resentirse debido a una mala postura o el uso de mobiliario inadecuado. Pero si habitualmente no tenemos dolor de espalda, no tenemos porque sufrirlo durante el confinamiento. En relación a estos dolores, la evidencia científica nos dice que el pensamiento negativo nos podría llevar o facilitar su aparición. Por el contrario, ser positivo evita muchos problemas, incluido el dolor de espalda y cuello.

También reduces riesgos con estos estiramientos:

  • Inclina el cuello despacio hacia un lado, intenta tocar el hombro. Repite hacia el otro lado.

  • Gira la cabeza por encima del hombro, hacia la izquierda y derecha, intenta -progresivamente- llegar cada vez más lejos. Así aliviarás tensiones cervicales.

  • De pie, sube los brazos por encima de la cabeza, estírate todo lo que puedas mientras inspiras t¡y coge aire arriba del todo.

Cuando no puedas más

También hay otra medida fundamental que puede ayudarte a sobrellevar mejor el teletrabajo durante el confinamiento. Se trata de crear un pequeño espacio de lectura y relax. Es el denominado ‘softseating’, para conseguir un entorno de paz y cambiar nuestra mente, ya que se ha comprobado que las personas son más productivas e imaginativas si incorporar momentos de relax en su actividad laboral.

Así que escoge un sitio y acude a él cuando estés desbordado por el trabajo. “Es imprescindible hacer un uso adecuado del color, señalan desde Actiu -empresa española líder en la creación de espacios de trabajo- a través de tonos que incorporen propiedades saludables y añadan confort.”

“Mientras tonos como el verde, el azul y el amarillo fomentan el bienestar y la creatividad (puedes usarlos en sillas, cojines o accesorios de oficina); el uso de colores vivos, como el rojo o el naranja debe hacerse con prudencia, sobre elementos puntuales que se quiera destacar”, añaden.

A la hora de minimizar el impacto negativo del teletrabajo en tu salud también cuenta el entorno, crear un espacio laboral óptimo y confortable dentro del hogar te ayudará a sentirte mejor en todos los sentidos.

Asegúrate de trabajar en el lugar idóneo

Lo primero que hay que tener en cuenta es que debemos separar el espacio del resto del hogar. Trabajar desde el salón hace que tu casa entera se convirtiera en una oficina. Esto es un grave error si hay más personas trabajando pues es un espacio en el que no se puede jugar, ni hablar, porque siempre puedes molestar al otro. Esto tiene como consecuencia que la ‘desaparición’ de la familia. Es por ello que es aconsejable aislar un cuarto para trabajar y prepararlo a conciencia para que se asemeje a un entorno laboral.

Busca un área de la casa que disponga del espacio necesario para el mobiliario de trabajo, de luz natural y que pueda quedar aislada del resto de la vivienda, bien por una puerta o utilizando paneles fonoabsorbentes que consigan aislarlo y favorecer la concentración, incluso en momentos espontáneos de bullicio en el hogar familiar. Así podrás controlar situaciones que puedan interrumpir el trabajo y proteger la información que se usa o la tarea que se realiza.

Prestar atención a la iluminación

Tener en cuenta el nivel de luz natural y procurarse una buena fuente de luz artificial. La luz es un elemento fundamental de productividad y satisfacción laboral. Cuidar de este aspecto potencia el bienestar, aumenta la creatividad y facilita el desarrollo de las tareas de forma más ágil y eficaz.

Consigue muebles versátiles

Una tendencia del momento son las mesas elevables, abatibles y fácilmente desplazables, para poder alternar el trabajo sentado y de pie, generando una buena capacidad de movimiento. La silla debe tener un diseño que se adapte a las necesidades posturales y fisiológicas del cuerpo humano ya que es conveniente que cualquier puesto de trabajo en el hogar mantenga las mismas garantías de ergonomía, bienestar y funcionalidad que en las oficinas.

Para ser eficiente...

Es importante seguir un plan establecido que esté adaptado al tiempo y a las necesidades de cada persona, aprovechando las ventajas que ofrece la flexibilidad horaria. Es conveniente planificar horarios, pausas y plazos de entrega porque el autocontrol del ritmo de trabajo también puede implicar un exceso de dedicación y dar lugar a una sobrecarga de actividad o, incluso, crear adicción al trabajo.

También ayuda establecer reuniones periódicas con personas relacionadas con la propia actividad para reforzar la función social que cumple el trabajo y minimizar el riesgo de aislamiento.

En cuanto a los descansos, se aconseja hacer pausas de 10 a 15 minutos cada dos horas de trabajo para contrarrestar la fatiga física y mental. Este problema es usual entre las personas que trabajan de forma muy continuada con ordenadores. Los descansos cortos y frecuentes son mejores que los largos porque impiden que se llegue al límite. “Cuando una persona ya está cansada es más difícil que se recupere”.

Por último, el teletrabajo nos obliga a trabajar aislados del resto de la plantilla, y tener contacto de forma telemática o telefónica puede provocar una serie de riesgos laborales de carácter psicosocial, dando lugar a diferentes patologías. Intenta no perder la relación con los compañeros programando videoconferencias ya que es una manera de evitar la soledad, potenciando de esta manera la interrelación y la felicidad.

Quedan unas cuantas semanas por delante, no te dejes vencer por la pereza. Revisa tu lugar de trabajo y haz los cambios necesarios para sentirte mejor y mejorar tu productividad. ¡Ánimo!

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