Supervivientes 2020: a Elena, la madre de Adara, ya no hay quien la entienda

Como si de una margarita se tratara, lo de Elena Rodríguez y Hugo Sierra es un ‘me quiere, no me quiere’ constante. La madre de Adara nos tiene locos con sus cambios de actitud hacia su ex yerno. Cuando creíamos que lo suyo estaba roto y no había posibilidad alguna de reconciliación, ahora resulta que se vuelven a unir. Los movimientos poco coherentes de la concursante y su ‘ahora sí, ahora no’ empiezan a cansar un poco. Aunque comparte la indecisión de su hija en ciertas actitudes, le falta la sinceridad de la joven en muchos casos. Llevarse bien con todos no es posible y a veces su afán de que todo funcione cansa, o mejor dicho, huele a tongo.

Hombre, hasta ahora muy mal no le ha salido la jugada porque así, de puntillas, se ha colado en la última fase de Supervivientes 2020. Pero, o se pone las pilas y se aclara o terminará perdiéndose la final porque eso de las medias tintas no suele gustar mucho a la audiencia.

Cortesía de Mediaset

Con la unificación corre el peligro de que sus compañeros destaquen sobre ella y eso la convierta en la próxima expulsada. Esta semana está nominada junto a Hugo, Yiya y Jorge, tres pesos pesados que ya han estado en la palestra de nominados y se han salvado. Ella también, pero mucho menos. Así que quizás deba considerar que mejor actuar desde lo que siente que no desde lo que cree que debe hacer. Porque lo de calcular todo al milímetro no suele tener buenos resultados. Todo empezó con la llamada de su novio Pedro Sola. Este le transmitió un conmovedor mensaje sobre su nieto para que se lo dijera a Hugo y, claro, la removió por dentro. El chiquitín ya dice papá, Adara se lo está enseñando para cuando regrese a España, y al contárselo se emocionó. A Hugo le pasó lo mismo con su suegra. Él le enseñó una foto del retoño que le había pasado el programa y ambos se echaron a llorar.

Hasta ahí todo perfecto, comprensible y emotivo. Pero, ¿a qué vino lo de ‘volvamos a empezar de cero’? Una cosa es el respeto por esa personita y otra volverse a abrazar, a apoyar e incluso aliarse. ¿No faltan conversaciones tras el daño que dices hizo a tu hija, los ‘falsa’ que te propinó y su actitud fría contigo?.

Una incoherencia que a estas alturas del partido no encaja. No se trata de que sea tu enemigo a muerte pero ha pasado de ni mirarle a la cara a defenderle en la palapa a toda costa ¡y de Ivana! Jorge Javier Vázquez compartía unas imágenes sobre la ruptura de la parejita, sus idas y venidas y los comentarios que hicieron el uno sobre el otro. Todos apoyaron a la argentina y no entendieron el comportamiento egoísta y frío de Hugo para con ella por no haberle dejado ganar la prueba de recompensa del pasado domingo en Conexión Honduras. ¡Ella también tiene hambre! Pues nada, según Hugo tenía que haber sido más generosa sabiendo lo mal y débil que está él. ¿Y quién salió en defensa de lo indefendible? La mismísima Elena. “Tampoco me parece que sea el culpable de todo”, dijo dejando a todos anodadados.

Su actitud fue rápidamente reprobada por Ivana quien le expresó sin adornos de ningún tipo que no entendía para nada que ahora se proclamara defensora oficial de Hugo. “¿Ahora lo defiendes? Yo después de todo los comentarios que hizo de Hugo le cogí hasta tirria. No entiendo nada", siguió atónita. Y con toda la razón. Elena le dio hasta en el carnét de identidad y le faltó poner a Dios por testigo que no volvería a acercarse a él de otra forma que no fuera por asuntos de supervivencia, nada más. Lo bueno es que las cámaras lo captan todo y el público no lo olvida, así que más vale que se ande con ojo porque tanto cambiar de chaqueta le podría costar caro. O al final vamos a tener que dar la razón a José Antonio Avilés que le hizo una radiografía a la que fue su amiga al comienzo de la aventura. “Falsa, calculadora y mentirosa”, recalcó sobre Elena.

Pero, ¿y qué piensa Hugo de este transformación de su ex suegra? Pues, curiosamente, parece que le ha conmovido. “No hay que guardar rencor siempre”, le expresó a JJV. Pero aún hay más. "Elena no se metió en nada en esto. Ella el otro día me pidió otra oportunidad y tampoco hay que tener rencor toda la vida. Es la abuela de mi hijo y vamos a ver si puede ser. Yo soy ingobernable y nadie me influencia", dijo ante la mirada impávida de su no sabemos si todavía novia.

No queremos ser mal pensados ni sacar teorías conspiratorias donde no las hay. Pero ese perdón y esas lágrimas de Elena nos parecen un poquito exagerados. Hugo sigue siendo la persona que, según ella, ha dañado más a su hija en los últimos tiempos. Podríamos entender lo de firmar la pipa de la paz y ser cordiales, pero lo de los besos, abrazos y defensas a ultranzas como que no. Si vamos un poquito más allá y usamos las matemáticas, las cuentas salen. Quedan tres semanas para que SV cierre la palapa y se proclame al ganador. Así que toca pensar en los pasos que hay que dar y que el espectador quiere ver. Y quizás, porque tan solo son suposiciones, a Elena le viene de perlas ese paripé de ‘qué bien nos llevamos’ para conmover al público y tener un final feliz de cuento.

Pero no es el caso. Esa cercanía poco sincera no se la cree ni el Tato. No emana verdad, hasta provoca cortocircuitos verles juntos. Ha sido tanto lo que se han dicho y con tanto desprecio que por mucho que lo intenten ya no nos lo tragamos. En fin, que la final está a la vuelta de la esquina y que como suele pasar en estos casos los cambios de rotonda empiezan a cobrar fuerza.

En esta ocasión Adara, defensora de Elena, no estuvo en plató para justificar el comportamiento de su madre. Ella ha tomado la misma actitud con Hugo. A pesar de todo lo que le ha hecho y dicho a su progenitora, la ganadora de GH Vip 7 no ha dicho nada en contra del padre de su hijo. De Ivana sí, no la quiere ver en pintura, pero de su ex ni rastro de crítica. Está claro que ambas están de acuerdo en que si no gana Elena quieren que el premio vaya para Hugo, por el bien que tienen en común. Pero, qué queréis que os diga, hay cosas, por ejemplo la dignidad, que están por encima del dinero.

Todavía queda tiempo para ver qué nos deparará todo esto. Sus concursantes se la juegan en esta última etapa. Lo único que podemos decir después de ver muchos realities es que con la verdad se llega a todos los lados. Y la prueba la tenemos en Ivana. La joven empezó siendo una de las más odiadas, pero su actitud luchadora y, sobre todo, de frente le han llevado muy lejos. Ha ido de cara siempre y eso le ha salvado. Así que cuidadito Elena porque no se puede complacer a todos. Vamos a ver si finalmente se moja o si le puede su complejo de ‘quedabien’. De momento la ponemos en cuarentena hasta nueva orden.

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