José Antonio Avilés entre las cuerdas: los familiares de Julen y Reyes lo acusan de acoso y engaño

En menos de 24 horas la vida de José Antonio Avilés ha dado un giro radical. Ha pasado de ser el superviviente cotilla de Telecinco al objeto de sus demoledoras críticas. Ser expulsado de Supervivientes es lo menos que le podía pasar ahora que han salido a la luz múltiples informaciones sobre su persona que no le dejan precisamente en un buen lugar. Desde supuestas estafas y engaños hasta proposiciones poco decentes. El pasado miércoles, Sálvame tuvo acceso a testimonios demoledores que muestran una cara absolutamente desconocida del presentador fuera de cámaras.

Un situación que se ha ido de las manos debido a la cantidad de denuncias públicas -incluyendo los familiares del pequeño Julen y del futbolista José Antonio Reyes por las supuestas exclusivas que Avilés buscó y vendió- que hasta compañeros suyos de Viva la vida han abierto la boca para ponerse en su contra. Sin ir más lejos, Kiko Matamoros lo definió como “repugnante” y “sucio”. ¿Es este el principio del fin de Avilés en la televisión?

Cortesía de Mediaset

Todo comenzaba este pasado domingo en Conexión Honduras con la polémica del título universitario. El programa de Jorge Javier Vázquez destapó que no lo tenía, al menos donde él dijo que lo había cursado, y a partir de ahí la locura. El miércoles, Sálvame abría la caja de los truenos provocando todo un tsunami televisivo que no se veía desde hace tiempo. Las llamadas al programa colapsaron prácticamente la línea y hasta el reportero José Antonio León casi rompe a llorar en plena conexión por la cantidad de gente que se acercaba a contarle su desagradable experiencia con el ‘periodista’. “Estoy agobiado”, llegó a decir a JJV.

Pero, sin dudas, las declaraciones más impactantes llegaron con el padre de Julen y los familiares del amigo de Reyes que sobrevivió al accidente, desvelando tácticas de acoso y engaños en un momento sensible para todos ellos. Tanto que el padre de Julen avisó que están preparado la denuncia.

Si empezamos por el principio -que la tarde de Sálvame dio para mucho- de las primeras en contar algunas de las perlas del día fue Ylenia Padilla, quien daba un aperitivo de las supuestas jugadas sucias de Avilés. “Me siento estafada”, dijo la concursantes de Gran Hermano VIP. Según su compañera de silla en Viva la vida ella accedió en varias ocasiones a ponerse la ropa que él le pedía lucir en televisión, lo que no se imaginaba es que por detrás se lucraba de ese gesto sin ella saberlo. “Él lo ha cobrado por detrás”, dijo muy decepcionada. Luego se sumó también una clínica dental diciendo que todavía les debe la factura de un blanqueamiento que le hicieron cuando Avilés se presentó sin cita y pidiendo que lo atendieran y a cambio, les conseguiría que famosos de Mediaset fueran allí. Hasta una joven cantante dio testimonio diciendo que el supuesto periodista le prometió que la haría entrar en La Voz a cambio de 1.800 euros, que ella le pagó. Luego Avilés le habría pedido 12.000 para hacerle ganar el concurso, que ella no aceptó. El joven le habría entregado incluso un contrato y un personaje le llamó más tarde para decirle que le harían entrar al show el año siguiente. Ella puso una denuncia y de momento Avilés no se presentó a la primera cita en el juzgado, ni estaba en su domicilio en la segunda.

De pillos, música y hasta ropa anda precisamente el juego. Sandra Sánchez, una joven empresaria con la que contactó Sálvame, confesó haber sido igualmente estafada por Avilés, quien en su primera toma de contacto se le presentó, nada más y nada menos, como el estilista de Isabel Pantoja y Gloria Camila. Desde luego labia tiene el chiquillo. Por ese motivo le cedió ropa superando la cantidad de mil euros para que supuestamente vistiera a Lara Álvarez y la infuencer Dulceida, pero, cosas de la vida, ninguna de las dos se ha puesto esa ropa. Según Sánchez jamás llegó a pagarle lo que le debía y, lo que es peor, “falsificó la transferencia que me iba a hacer y nunca llegó", asegura. "Lo más fuerte es que me dijo que su abuela había muerto, y yo hasta me sentí mal".

Un testimonio desgarrador que se suma a la larga lista de posibles triquiñuelas del joven presentador cuyo futuro profesional está entre las cuerdas. Algunas incluso juegan con el dolor y los sentimientos de sus víctimas. Según María Patiño, los comienzos de José Antonio Avilés son de una forma poco transparente e inhumana. “Avilés llegó a la cadena tras conseguir una entrevista con el padre de Julen”, dijo la periodista refiriéndose a José Roselló, el papá del niño fallecido en un pozo de Málaga, mientras Kiko Matamoros añadía otro detalle escalofriante. “Tuvo una conversación con el padre off the record, ni se habla de publicar ni nada y él transcribió la conversación y la vendió”. Una declaración que se suma a las vertidas el pasado lunes en el mismo programa cuando comentó que Avilés habría llegado hasta ellos tras conocer a un primo de la familia y conseguir que le presentara al padre. “De repente ve que se ha publicado la conversación y al cabo de unos días recibió la llamada de Avilés” dijo previamente Matamoros sobre la sorpresa que se llevó el padre de Julen. Pero hay más, según el colaborador, Avilés habría ofrecido al padre pagarle el importe íntegro de lo que había cobrado: “Le hace llegar 6.000 euros, los cuales él declara y Hacienda le quita 1.500 euros, así que al parecer ha cobrado 4.500 euros por una cosa que se vendió sin su autorización, sin su consentimiento y por un importe superior”.

El propio José Antonio revelaría en su momento que había cobrado 18.000 euros por esa entrevista que nunca fue autorizada por su interlocutor. Desde Totalán, José quiso dar su versión en primera persona a través de un audio para el programa donde reveló su triste verdad. Ya se ha visto cómo es y lo único que quiero es que nos quedemos tranquilos, como estamos. No quiero tener nada que ver con este chaval. Estamos reuniendo todos los papeles y todas las pruebas para mandárselas a nuestra abogada”, concluyó. Todo muy turbio y doloroso.

Casi tanto como su acercamiento a la familia del futbolista desaparecido en un accidente de coche el año pasado, José Antonio Reyes. Tal y como mostró el programa, el concursante de Supervivientes estuvo detrás de la familia para conseguir una entrevista y hasta que no lo consiguió, no paró. Ni siquiera el dolor del momento le frenó para conseguir su objetivo. Los padres de Juan Manuel Calderón, único superviviente del accidente en el que también viajaba su primo Jonathan Reyes, confesaron que sintieron presión y chantaje por parte de Avilés hasta que les agotó y accedieron.A nosotros nos hizo chantaje emocional, dijo la madre del joven que sobrevivió.Aseguró que era amigo íntimo de Reyes, que se conocían de Córboda. Se acercó a los padres y lo hizo en un momento muy crítico. También estuvo detrás de mi hijo desde que ocurrió el accidente para que hablara”, continuó la mujer. “Ha jugado con los sentimientos de un niño de 23 años, con unos padres que han perdido a un hijo y con nosotros”.

Y todo por la pasta y por una silla en un programa de Mediaset. Una realidad que nadie podía imaginar y que nada tiene que ver con la imagen que nos ha vendido en televisión. Pero es que hay más. Aparte de engaños a nivel económico también hay propuestas indecentes. Al menos así lo confesó Francisco Patilla. Lo que comenzó con una promesa laboral acabó con un José Antonio tirado en el sofá de su casa ligerito de ropa. Según cuenta la víctima, le propuso ser su representante pero, claro, antes había que hacer una entrevista de trabajo que sería en la casa del presentador. Menuda sorpresa se llevó el hombre cuando llamó a la puerta. “Me abrió sin camiseta y me preguntó su me duchaba con él”, dijo ante la incrédula mirada de todos en plató. La cosa no terminó ahí. Una vez concluida la ducha, se tumbó en el sofá con tan solo la toalla encima. “No sabía si era un atún echado o la maja desnuda”, añadió dando a la cosa un poco de humor.

La cosa no tiene mucha gracia, la verdad. La lista de estafas, engaños, denuncias y demás asuntos sucios es interminable. Nada que un periodista ético haría. A su llegada a España va a tener que dar muchas explicaciones y rendir cuentas a demasiadas personas, especialmente a su programa y sus compañeros que le esperan con las garras afiladas. Y, quien sabe, incluso denuncias varias.

Sin embargo, tampoco estaría de más que Mediaset hiciera su propia limpieza de conciencia. Después de todo, fue esta cadena la que convirtió a Avilés en personaje de turno, dándole un lugar en sus tertulias y su plantilla. Sin dudas, el director de Viva la Vida, Raúl Prieto, tendrá que evaluar cómo corroboran sus fuentes antes de acceder a emitir supuestas exclusivas tan sensibles como las vendidas por Avilés. Si creemos a los testimonios, Avilés no sería trigo limpio; pero la cadena también debería evaluar el alto precio que acarrea su afán por sumar personajes mediáticos a sus filas.

Con apenas 23 años este podría ser el principio del fin de la carrera más fugaz en la televisión. Las defensas y las risas de sus colegas de profesión se han convertido en rechazo y decepción. ¿Con qué saldrá esta vez Avilés para defender su honorabilidad? En esta ocasión, lo tiene muy difícil.

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