Los colaboradores de 'Supervivientes' quieren humillar a Avilés, pero no logran ponerle contra la pared

José Antonio Avilés ha hecho sombra al escándalo conocido como Merlos Place. El expulsado en la gala 11 de Supervivientes 2020 se ha convertido en el protagonista indiscutible de los programas de Mediaset España después de que el grupo de comunicación de Fuencarral haya dado pábulo a numerosos testimonios que acusan al cordobés de acosador y mentiroso, aprovechándose presuntamente hasta de un acto benéfico la Asociación Down Córdoba. Es más, los propios colaboradores de la gala especial de Última hora dedicada a las mentiras del tertuliano de Viva la vida han intentado sin éxito destapar la careta de este joven que a pesar de su corta edad conoce muy bien el mundillo en el que habita.

(©Twitter @Supervivientes)

Qué listo es José Antonio Avilés y cómo ha logrado sortear la mala baba de los colaboradores de Supervivientes: Última hora, la gala que Telecinco se ha sacado de la manga para ganar, por cierto, la batalla televisiva a Pasapalabra que se ha estrenado en Antena 3 (la casa que le vio nacer) con Roberto Leal debutando como presentador de este mítico concurso.

Y es que el expulsado más polémico de la edición ha salido vivito y coleando de los ataques de los escasos colaboradores presentes en plató por la crisis del coronavirus que no han logrado poner al cordobés contra la pared a pesar de que le va a costar un ojo de la cara deshacerse de esa imagen de mentiroso y estafador que, todo sea dicho, se ha ganado a pulso.

Si bien condenamos las artimañanas del superviviente de 24 años, que ha confesado en directo que no posee el título de periodista (cuando había enviado una foto de su supuesto título a compañeros antes de marcharse a Honduras), y que ha engañado a sus padres, lo cierto es que ha mantenido el tipo con astucia en este programa especial entorno a su figura donde los colaboradores le han vilipendiado.

José Antonio Avilés sabe más que los ratones colorados y desde el arranque ha aprovechado cada segundo de despiste en los que los colaboradores se han puesto nerviosos y han estallado a la mínima como Kiko Matamoros que durante la conexión le ha calificado de “golfo” y “delincuente”, entre otras perlas. “Sé que lo pretendes es sacarme de mis casillas, que empiece a pegar voces como un toro de miura para perder la razón, pero que quiero tener contigo un diálogo porque eres tan previsible que no puedo decirte nada más”, ha expresado el colaborador de Viva la vida casi sin pestañear y con apariencia tranquila. Punto para él.

Con María Patiño el andaluz también se ha mostrado sereno a pesar de que la presentadora de Socialité ha intentado plantarle cara indignada porque no ve un arrepentimiento real en el discurso del cordobés. Porque si alguien se esperaba que el protagonista agachase las orejas de manera humilde después de que la colaboradora le haya expresado su profunda decepción debido a tantos tejemanejes es que no conoce nada al joven que le ha respondido: “Yo no vengo aquí con un discurso montando. Si yo no viniese a ser franco contigo y con todo el mundo, no asumiría muchas cosas de las que he asumido”. Otro gol por la escuadra para José Antonio Avilés.

Otra que no compra las palabras del colaborador es Isabel Rábago que durante la gala también ha echado más leña al fuego explicando que había sido el joven quien se había acercado a ella en una pausa publicitaria para contarle el supuesto lío de una noche con su compañero de edición Antonio Pavón. Y, en esta ocasión, el acusado se ha quejado varias veces de que “no me ha dejado terminar” cuando ha hablado todo lo que ha querido y más. ¡Hasta Nagore Robles ha protestado que se les trate de tontos! Buena táctica.

Y hay más porque Jorge Javier Vázquez ha pedido explicaciones al superviviente porque supuestamente empleó el nombre del presentador para conseguir un blanqueamiento dental gratis. Pero otra vez éste ha optado por irse por la tangente y, atención, porque lo más significativo es que ha jugado con el retorno en esta conexión desde Honduras y ha aprovechado claramente esos segundos de diferencia para pensar las respuestas. Jugada maestra.

Y es que el colaborador televisivo sabe sacarse las castañas del fuego como ya demostró previamente en aquella comentada gala dominical con Jordi González encargándose de desenmascarar al expulsado después de permanecer 70 días en la isla sin información del exterior (a pesar de la que le estaba cayendo en España). Así que, ya que la mano que le da de comer le ha dedicado un programa para abordar las presuntas estafas, se ha salido por peteneras en muchas de las respuestas a los colaboradores porque no está dispuesto a que le estiren de la careta. Porque parece que José Antonio Avilés tiene palabras para todo y para todos.

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Imagen: ©Twitter (@alexiarivasserr)