Hugo Sierra se gana a pulso el título de peor concursante en la historia de 'Supervivientes'

Genio y figura hasta la sepultura, dice el dicho que encaja a la perfección con la actitud de Hugo Sierra en Supervivientes. Entró con la cabeza muy alta al reality y se marchó con los mismos humos que llegó. Cero lección aprendida y nulo ejemplo de compañerismo. Lo de tender la mano al otro no ha sido precisamente su fuerte y lo de perder, tampoco. Quedarse el cuarto en la lista de finalistas no le hizo ni pizca de gracia hasta tal punto que dejó al programa ‘en pelotas’ al no querer estar con sus compañeros en la final. Un comportamiento criticado en redes de egoísta que le ha pasado factura con el castigo de la audiencia sacándole del concurso en el último minuto.

En las dos últimas semanas se perfilaba como el posible ganador pero se lo cargó él solito tras su llegada a Madrid donde no solo pidió alojarse solo sino que alimentó, no entendemos muy bien por qué, su falta de empatía con los que habían sido sus colegas de aventuras durante tres meses. Era un si te he visto, no me acuerdo. Esta es la historia de un ganador que terminó siendo un auténtico perdedor.

(cortesía de Mediaset)

El uruguayo es el mejor ejemplo de que por muy Robinson Crusoe que seas, si no le pones algo de corazón a las cosas no tienes nada que hacer, al menos para ganarte a la gente. En Gran Hermano Revolution la jugada le salió redonda pero aquí no ha convencido. Hugo ha ido dando bandazos durante todo el concurso, tan pronto le queríamos como no le soportábamos, nos daba una de cal y otra de arena. Esa lucha interna del bien y el mal que tenía a cada paso es lo que nos hacía pensar que podría haberse llevado el premio en la gala de este jueves. Ha dado de todo un poco durante su paso por Honduras, peleas, lágrimas, nostalgia, romance ¡y hasta sexo! Se ha superado en casi todo y se ha adaptado al hábitat a lo Tom Hanks en Náufrago.

Entonces, ¿qué ha fallado para que de repente la gente pasara de salvarle a mandarle a su casita en el último segundo? Es evidente, no han querido premiar el ego y frente a una persona sencilla como Jorge, el superviviente dominante se ha quedado en el intento. La audiencia manda y aunque todo apuntaba a que Hugo tenía las de ganar este reality ha demostrado que nada está dicho y las cosas pueden cambiar de un minuto al otro. El ex de Adara Molinero no veía al guardia civil como contrincante pero ahora lo acusa de haber ido de puntillas y no haberse dejado la piel en las broncas. Un comportamiento tan loable y aceptable como el de meterse en todos los saraos. Lo mismo pasó con José Luis Losa en la edicicón de SV 2017 y se comió a todos con patatas.

Hombre, la verdad sea dicha, nunca nos hubiéramos esperado que Jorge ganara. Si nos lo hubieran dicho hace unas semanas nos hubiéramos tronchado de la risa. Y no solo porque haya sido uno de los concursantes más aburridos, que lo ha sido, sino porque tampoco es que haya sido un superviviente brillante que haya destacado en algo concreto. Lo que no podemos negar es que es un mejor compañero que Hugo, algo que tampoco es muy difícil, y eso le hizo arrebatarle el puesto a la gran final. Jorge ha optado por el sentido común, lo de añadir leña al fuego no va con su carácter y eso es tan respetable como liarla parda cada vez que pierde una prueba, caso de Hugo.

Su llegada a Madrid acrecentó su carácter agrio e introvertido. Así lo reconoció él mismo a Jorge Javier durante la gala de este jueves. Admitió que la había cagado pero tan solo fue un lapsus pasajero pues la humildad le duró poco. Segundos después soltó lo más feo que se ha escuchado hasta ahora en un reality y en cualquier competición. Para mí yo soy el ganador de este concurso y me voy por la puerta grande”. Y se quedó tan ancho. Pero la verdad es que, de cara a la audiencia, se ha ido ido por la puerta de atrás y por la más pequeña de todas.

Su discurso de despedida fue una vergüenza y el claro ejemplo de lo que no debe ser un ganador en cualquier disciplina de la vida.No voy a cambiar nunca y eso le enseñaré a mi hijo, que es mejor morir de pie a vivir arrodillado", dijo quedándose tan pancho. Lara Álvarez no sabía ni dónde mirar de la incomodidad del momento. Quien sí no se quedó callado y le cantó las cuarenta fue Jorge Javier que harto de soportar sus desplantes, su mal humor y sus feos constantes le puso en su lugar sin pelos en la lengua.

La bronca del presentador a Hugo nos representó a muchos. "Una cosa que tampoco entiendo de ti es que si algo nos tiene que enseñar la vida es lo contrario a esa frase de 'yo soy así' que dices. Pero con eso quieres decir que no vas a cambiar y ese es el inicio para no aprender nada”. Pues eso, mejor explicado imposible.

Su ya mal humor ha ido in crecendo en los últimos días y eso ha sido lo que ha terminado por cargarse un concurso que, como decíamos, apuntaba maneras. Se podía haber metido en el bolsillo a la gente con menos altanería y unas cuantas más sonrisas. Su familia y sus guerras en redes tampoco han ayudado mucho. Su madre Adriana escribía en Twitter la misma noche de la final que las líneas para votar por él estaban fallando, dando así a entender cosas raras.

Saber perder es también de ganadores. Y así lo han demostrado Ana María Aldón y Rocío Flores que aceptaron con deportividad y una sonrisa sincera la decisión del juez, el público. Hugo, en cambio, dio guerra hasta el final no queriendo estar con sus compañeros en la proclamación del ganador a la que incluso Elena y Barranco asistieron felices. ¡Qué feo, qué feo, qué feo! Como diría Miriam Saavedra. Quiso ser protagonista hasta el último momento incluso sin premio, y lo logró, hoy no se habla de otra cosa.

Quizás Jorge no era nuestro candidato favorito, pero para el público sí y eso es lo que cuenta. Todavía no sabemos muy bien si fueron sus bonitos valores o la falta de éstos en Hugo lo que le hicieron ganador. Lo que tenemos claro es que se lo merece más que el uruguayo, cuyos principios dejan mucho que desear. Amenaza con retirarse de la tele y empezar una vida nueva lejos de este circo, vamos a ver si es verdad u otra de sus pataletas. Sinceramente, si lo que dice es cierto, no creo que se le eche mucho de menos. Solo nos queda desearle mucha suerte en su nueva andadura y mencionar las palabras del entrañable Porky, “¡esto es todo amigos!”.

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Imagen: Twitter.com/Supervivientes