Rocío Flores responde a la pregunta del millón en 'Supervivientes': ¿La relación con su madre es insalvable?

Parece que Rocío Flores empieza a despertar en Supervivientes 2020. Y es que la hija de Antonio David Flores se ha convertido en la gran protagonista de la gala 3 del reality de Telecinco porque se ha salvado de la expulsión, imponiéndose a Antonio Pavón y a Bea Retamal, pero también porque ha hablado por primera vez de su madre Rocío Carrasco tanto con sus compañeros como con el propio Jorge Javier Vázquez, revelando que está abierta a la reconciliación.

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La gala 3 ha sido redonda para Rocío Flores. La joven se ha salvado de la expulsión gracias a los votos de la audiencia, imponiéndose a Antonio Pavón y Bea Retamal que han sido desterrados a Playa Desvalida con Yiya y Vicky Larraz hasta que finalmente la ganadora de Gran Hermano 17 se ha convertido en la primera expulsada de la edición.  

"Ahora mismo estoy en shock, Jorge. Muchísimas gracias a toda la gente que se ha dejado la pasta en dejarme aquí y que ha apostado por mí. Os lo agradezco en el alma", ha expresado la nieta de Rocío Jurado al borde las lágrimas. Tras este veredicto la concursante ha decidido no participar en el juego de rango por miedo a una luxación en el hombro.

Durante la gala 3 también se han emitido unas imágenes en las que Rocío Flores habla abiertamente con sus compañeros en Honduras sobre su familia, mencionando incluso a su madre. Así, en dicha conversación ha abordado detalles muy íntimos como la relación con su padre y la boda de éste con Olga Moreno, pero también ha respondido a las dudas de Cristian Suescun acerca de la relación con Rocío Carrasco y cuándo dejaron de hablarse.

“Yo soy de Madrid. Con 17 años me fui a vivir a Málaga y lo pasé muy mal por el tema del cambio porque, claro, como nunca me había cambiado de colegio no sabía lo que era volver a tener que relacionarte con la gente”, ha contado sobre cómo fue su adaptación tras irse a vivir con su padre y lo mal que lo pasó cuando en Málaga.

Asimismo ha explicado que, cuando era pequeña, no quería contarle algunos problemas del colegio a Antonio David Flores: “Todo el mundo cuchicheaba sobre quién era. Me pasó con una persona del instituto que me dijo: voy a ir a Sálvame a hablar de ti, de cómo eres como alumna. Yo a mi padre no le conté nada de lo que me pasaba, era incapaz de hablarlo porque no quería que fuera al colegio a hablar y que la gente se pensara que yo tenía un trato de favor, porque no era así”.

Eso sí, Rocío Flores ha explicado que con el paso de los años ha aprendido a confiar más en su padre y, a día de hoy, es su apoyo incondicional y se lo cuenta todo: “Siempre que he hablado algo con él ha llegado a buen puerto. Es mi persona. Mi padre me mira y sabe lo que me pasa. Estoy súper agradecida”, ha presumido ante sus compañeros a la par que ha recordado la boda de su progenitor con Olga Moreno: “Mi hermano iba vestido igual que mi padre. Iban Los dos vestidos de novios. Los dos le dieron el anillo a ella y ella le puso a los dos el anillo. Fue súper bonito. Tú le preguntas a David y a Olga la pone por encima de todo siempre”.

En medio de tantas confesiones, Cristian Suescun se ha atrevido a preguntarle cuánto tiempo lleva sin hablarse con su madre. Rocío ha preferido no entrar en detalles pero sí ha reconocido que está abierta a la reconciliación. Si bien la concursante ha reconocido que “Olga es una persona fundamental en mi vida”, ha respondido a la pregunta del millón sobre si algún día podrá cambiar la situación con su madre: “Claro, por supuesto, todo puede cambiar en la vida”.

Durante la conexión en directo en La Palapa, Jorge Javier Vázquez ha rescatado las declaraciones de Rocío y ha querido seguir preguntándole por cuestiones de su vida. Así, la nieta de Rocío Jurado ha confesado que le gustaría ser madre de aquí a un año: “Que acabara los estudios y, a partir de ahí, lo que venga”, ha dejado claro ante la mirada orgullosa de Antonio David Flores en plató. Asimismo, el presentador le ha preguntado por su apetito sexual en Honduras y la joven ha subido la temperatura del programa tras asegurar que echa mucho de menos a su novio Manuel Bedmar con el que mantiene una relación desde hace tres años y medio.

A pesar del buen rollo de Rocío el drama ha llegado cuando el presentador le ha preguntado si le había chocado la pregunta de Cristian. “¿Tú crees que al menos por curiosidad tu madre habrá visto alguna vez el programa?", le ha preguntado directamente. Y la joven, con un nudo en la garganta, ha respondido sin muchas esperanzas. “Si te digo la verdad y te soy sincera, aunque me duela en el alma, ella dio su respuesta donde dijo las declaraciones que dijo”, ha comentado recordando cuando Rocío Carrasco aseguró, sarcástica, que solo vería a su hija en Supervivientes 2020 si lo echaban en Netflix.

“¿Te gustaría que lo viera?”, ha preguntado Jorge Javier Vázquez sin rodeos. En este momento, la concursante ha agachado la cabeza y se ha roto en directo: “No sé Jorge, hombre claro, yo que sé. Pero déjalo”, ha expresado con lágrimas en los ojos y con la voz entrecortada.

“Me gustaría poner remedio a tus calores pero no te puedo ayudar”, ha bromeado el presentador catalán para cambiar de tema. “Yo espero pacientemente lo que haga falta”, ha sentenciado la protagonista de la velada que ha dejado claro que todavía tiene mucho que contar en la isla sobre su situación familiar.

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