Ana María Aldón, entre lágrimas y gritos, es atendida por un médico tras la prueba de recompensa

Ana María Aldón ha tenido dos sustos en Supervivientes 2020. La andaluza se ha encontrado en una situación desesperante, que a punto ha estado de derivar en algo más serio, durante la prueba de recompensa. Para colmo la concursante ha pasado un momento angustioso tratando de pescar, ya que ha estado a punto de ahogarse y ha tenido que ser socorrida por Hugo Sierra.

(©Twitter @Supervivientes)

Vaya sobresalto se ha llevado Ana María Aldón durante el juego de recompensa para dormir en un colchón con sábanas limpias y recibir un rico desayuno compuesto por café con leche y tostadas con mantequilla y mermelada. Y es que la prueba llamada El triángulo sin bermudas ha exigido un esfuerzo físico muy elevado por parte de los participantes.

Ana María, Yiya e Ivana, las mujeres de Playa Desvalida, se han batido en un reñido duelo cuyo objetivo ha sido alcanzar, mientras estaban atadas, unos objetos situados alrededor de un círculo que había dibujado sobre la arena.

Lo que más ha llamado la atención de este juego en directo han sido los gritos de dolor de Ana María Aldón por la presión de las cuerdas sobre su cuerpo que ha puesto al límite: “Me está haciendo mucho daño en el ovario”, se ha quejado. De hecho, hasta Lara Álvarez, muy preocupada por su estado de salud, le ha preguntado en varias ocasiones cómo se encontraba y aunque la superviviente ha seguido luchando por la recompensa, sus chillidos no han cesado y al finalizar el reto ha roto a llorar.

Es más, Ana María Aldón ha pedido a gritos que sus compañeras dejaran de tirar de la cuerda cuando en realidad ya nadie la estaba tensando. Una escena dantesca ya que, postrada en la arena sin poder moverse, la protagonista se ha derrumbado a lágrima viva. Si bien la concursante ha resultado ser la ganadora del juego, el doctor ha tenido que atenderla comprobando que se encontraba perfectamente.

Supervivientes: Conexión Honduras también ha mostrado las imágenes completas del otro gran susto de Ana María Aldón. Y es que parece que la mujer de José Ortega Cano, a pesar de que no sabe nadar, le ha cogido mucho a la pesca para aportar en su tarea de comer. Precisamente en su última salida al mar ha preocupado a sus compañeros desde la orilla. Y es que la diseñadora, que habitualmente pesca siempre en una zona donde las rocas le permiten hacer pie, no ha dejado de gritar y su voz ha resonado por todos Los Cayos.

Los concursantes, confusos por si los gritos eran por su alegría de haber pescado, se han percatado de que algo no iba bien ya que se ha escuchado a Ana María Aldón chillar “¡Qué me ahogo!”Y es que la superviviente ha perdido el apoyo bajo el agua y ha intentado seguir a flote sin perder el pez que había pescado con el sedal y el anzuelo que poseen.

Es por esto que Hugo Sierra en seguida se ha lanzado al agua para socorrerla, al igual que Ivana tras descubrir que se había quitado de la boca de la concursante el tubo de snorkel con el que respiraba y las gafas de buceo le habían bloqueado la nariz. “Que me ahogaba Hugo, que me ahogaba”, ha relatado la protagonista todavía en el agua.

“A punto hemos estado de quedarnos sin madre”, ha comentado Yiya mientras que Ana María Aldón ha explicado que “me estaba ahogando justo con el pescado para arriba y no había una roca al lado”.

Cuando Ana María Aldón ha conseguido regresar a la orilla, además de reírse por no haber soltado el pez, ha expresado entre angustiada y divertida a sus compañeros que “Ortega Cano se queda viudo".

La concursante ha terminado abrazada a su gran amigo de la edición, Antonio Pavón, mientras que en plató Antonio David Flores ha reseñado que la participante "no sabe nadar. No hacía pie. Ha perdido el control por completo y ha tenido la capacidad de seguir manteniendo el pescado en la mano hasta que ha encontrado de nuevo la roca. Más mérito ya no se puede tener".

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Imagen: ©Twitter (@Supervivientes)