Preocupación en Mediaset por el enfrentamiento público entre Jorge Javier Vázquez y Santiago Abascal (Vox)

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En las últimas semanas Jorge Javier Vázquez, presentador de Sálvame, y Santiago Abascal, presidente de Vox, han acaparado numerosos titulares por mandarse mensajes cargados de antipatía. El primero introduce la política de la forma más incendiaria posible en el programa vespertino de Telecinco haciendo una politización del magacín (recordemos que es un espacio de entretenimiento) y cargando con dureza contra el segundo que, a la par, enviste a través de las redes sociales de su partido político, fundado en 2013, siempre que tiene ocasión. Ahora el líder de extrema derecha ha atacado donde más duele a la cadena de Fuencarral, señalando a los anunciantes para intentar promover un boicot al formato producido por La Fábrica de la Tele.

©Mediaset/©Gtres (autor Pool Efe)
©Mediaset/©Gtres (autor Pool Efe)

El enfrentamiento entre Jorge Javier Vázquez y Santiago Abascal está que arde. No obstante, su mala relación viene de tiempo atrás y, de hecho, se recrudeció cuando a finales de abril el presentador, que se ha convertido en opositor abiertamente de Vox, le cantó las cuarenta en directo al colaborador Antonio Montero (reconocido votante del partido de extrema derecha) por su discurso de dicha formación política en Sálvame.

El conductor catalán estalló mientras abordaban el culebrón de faldas de Alfonso Merlos con Alexia Rivas-idilio que se destapó en un canal de YouTube simpatizante de Vox-y el tertuliano cuestionó que se hubiera incidido en que el ex de Marta López se había saltado las normas del confinamiento y no se había prestado atención a que el vicepresidente de Gobierno, Pablo Iglesias, también se había pasado por la torera las reglas. “¿Qué tiene que ver aquí Pablo Iglesias, qué le ha puesto él a la tía o qué?”, gritaba el también empresario.

En este contexto Jorge Javier Vázquez recalcó que este programa es de rojos y maricones, quien no lo quiera ver que no lo vea. Se os desmonta el discurso, a mi edad ya no quiero escuchar gilipolleces”. Y, seguidamente tras tirarse en plancha al suelo, decía “esto es Vox”. Un estallido que corrió como la pólvora en redes sociales ya que si bien el presentador no tiene pelos en la lengua, como vimos meses atrás cuando en su blog de Lecturas se posicionó a favor de la exhumación de Franco, se trataba de la primera vez que mostraba de una forma más vehemente su oposición a las ideas de extrema derecha.

Vox aprovechó para tildar al formato producido por La fábrica de la Tele de telebasura y además la fuerza política completó la respuesta aludiendo la presunta violación en 2017 de Carlota Prado en GH Revolution: “Es indignante que a los españoles se les impida enterrar a sus muertos en familia y sí se permita a millonarios progres hacer tele basura. Tu programa se emite gracias a una concesión pública, la misma concesión con la que silenciaste una violación en directo”.

Pero hay más. Porque ya sabemos que donde las dan las toman.

El verdadero rifirrafe entre Jorge Javier Vázquez y Santiago Abascal (y por ende, Vox) se ha intensificado tras el tenso enfrentamiento entre el presentador y Belén Esteban en la entrega de Sábado Deluxe emitida el pasado 20 de junio. La tertuliana no solo narró cómo había sido su confinamiento estos meses alejada de los platós-es una paciente de riesgo- sino que aprovechó su vuelta a la televisión para mostrarse muy crítica con la gestión del Gobierno ante la crisis del coronavirus. La conocida como Princesa del pueblo dejó caer que el conductor del late night vivía en una burbuja con un discurso con trasfondo político que sacó de sus casillas al de Badalona y que incluso le hizo abandonar su puesto en directo y ceder su rol a Lydia Lozano.

En este marco, el pasado martes ambos pesos pesados de Mediaset España se volvieron a ver las caras en directo y el también presentador de La casa fuerte dejó claro, además de que Belén Esteban ya no es pueblo, que mientras que él estuviera al frente del espacio vespertino no iba a permitir que los tertulianos lanzaran mensajes de ultraderecha. “¿Queremos dar la voz al fascismo?” preguntaba mientras que la tertuliana Gema López intentó hacerle ver otro punto de vista ante esa postura aunque el catalán siguió en sus trece.

“¿No os dais cuenta de que es un discurso antidemocrático?”, valoró a la par que expresó su rechazo contra “alguien que está fuera de la ley, con discursos racistas, xenófobos, homófobos. En este programa, cuando esté yo delante, no lo voy a consentir, aunque parezca muy dictatorial, y desde luego me parece terrible que en este país, y en otros programas de televisión, se le den alas a este tipo de tertulianos y periodistas. Es un partido que a mí me insulta”.

“Blanquear el fascismo es como si justificamos los asesinatos. Para mí, es fascismo puro y duro y voy a intentar por todos los medios que nunca tengan voz en este programa”, comentó en tono serio.

Aquí justamente es cuando la confrontación cruzó el terreno televisivo ya que el líder de Vox criticó en Twitter la actitud y las palabras de Jorge Javier Vázquez con quien en los últimos días se ha insultado de manera descarnada. Les presento al auténtico Kim Jong Vázquez (en ética democrática y en estética), que se dedica a demonizar y a insultar histéricamente a 4 millones de españoles desde Telecinco y a allanar el camino de la violencia contra ellos. No te lo vamos a permitir, millonario progre”, escribió en un tuit.

Éste, que por cierto se vistió como el líder norcoreano con una chaqueta gris de corte militar (simulando un meme que corre por las redes sociales en el que aparece convertido en el cabecilla de Corea del Norte, Kim Jong-Un), no se achantó y respondió con otro comentario cuanto menos ácido.

“Ayer le hacía cantando Cara al sol y no viendo la tele. En su caso, prefiero que pierda el tiempo viéndome a que trabaje”. Ahora que si bien el catalán ha demostrado la inquina hacia Santiago Abascal en sus programas de la cadena de Mediaset también dejó claro la pasada semana que, en este presente que se ha colocado en la diana política, ha tenido que denunciar en varias ocasiones amenazas de muerte por unos vídeos en los que aparecía asesinado con una escopeta.

Y atención porque esto no es todo. Como cuenta Manuel Jabois en El País, “en los pasillos de Mediaset hay preocupación y tensión, reconocen desde el programa. La razón es el boicot que Vox promueve hacia los anunciantes de Sálvame”. En otras palabras, que el grupo de comunicación teme que una previsible espantada de los espectadores y el boicot publicitario de Vox les arruinen el verano.

Y es que Santiago Abascal y su partido han vuelto a valerse de Twitter para intentar frenar las críticas tan explícitas en Sálvame. Así, ha difundido una lista con los anunciantes instándoles a que dejen de financiar “un programa que humilla a millones de españoles”, poniendo contra las cuerdas a la cadena ya que en el fondo saben que no son intocables ya que ahí tenemos dos ejemplos claros del boicot como ocurrió con La noria y, más recientemente, con Gran Hermano que ha tenido especial repercusión en redes sociales.

En el caso de La noria diversas marcas anunciantes retiraron sus campañas después de que el 29 de octubre de 2011 el programa presentado por Jordi González entrevistara a Rosalía García, la madre de Francisco Javier García Marín (El Cuco), presunto asesino de Marta del Castillo. Se cuenta que este talk show producido por La Fábrica de la Tele pagó a la mujer una cantidad aproximada de 10.000 euros lo que motivó al periodista y bloguero Pablo Herreros a pedir la retirada de los anunciantes del espacio. Y así fue como se desencadenó una reacción sin precedentes que conllevó la consiguiente huida de anunciantes tan destacados como Nestlé, Campofrío, Puleva, Bayer, Banco de Sabadell, La Razón, Bimbo, Vodafone, Mercedes Benz, Audi, Ausonia o El Corte Inglés.

Y en el caso del boicot a la marca Gran Hermano más de lo mismo ya que, en 2017, Carlota Prado se encontraba en estado de embriaguez y sufrió en la casa de Guadalix de la Sierra un presunto abuso sexual por parte de su entonces pareja José María López. Si bien el concursante de GH Revolution fue inmediatamente expulsado de manera disciplinaria del concurso y el productor ejecutivo del programa denunció el caso seguidamente en la Guardia Civil hasta dos años después, y gracias a un vídeo del diario El Confidencial, no se descubrió cómo la organización trató el tema con la joven, enseñándole los abusos en el confesionario sin ningún tipo de apoyo psicológico. En este caso también se creó un importante revuelo mediático con varios anunciantes retirando su publicidad de los espacios con la marca Gran Hermano lo que provocó que Mediaset no produjera la segunda edición de GH Dúo y, por consiguiente, adelantara Supervivientes 2020.

Así que la polémica está otra vez servida y los ánimos andan caldeados en los platós de televisión. ¿Ocurrirá otra vez lo mismo? Veremos lo que pasa aunque todo apunta a que la guerra dialéctica entre Jorge Javier Vázquez y Santiago Abascal no ha hecho más que empezar.

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Imágenes: ©Mediaset/©Gtres (autor Pool Efe)