La obsesión de Maite Galdeano por su hija Sofía sobrepasa los límites de lo sobrenatural

Teresa Aranguez
·9 min de lectura

“Ni la Sofía ni yo ya sabemos que hacer con ella”, fue la frase que Cristian Suescun dedicó a su madre Maite Galdeano y destapó la caja de los truenos. El concursante pasó por Sálvame para responder a la exclusiva que su hermana dio a Lecturas donde le criticaba como hombre, haciendo que la de Pamplona levantara el teléfono y le pusiera a parir en directo con insulto incluido. Si, su propia madre. A la Sofía ni tocarla, dio a entender con voz amenazante. Eso de que su hijo pusiera el honor de su nena en duda al decir que lo que ella hizo con Logan en Supervivientes es igual que lo que él hizo con Yola Berrocal en La casa fuerte provocó cortocircuitos en su progenitora.

Una vez más, Maite sacó las garras por su hija y puso sobre la mesa un tema delicado, la extraña relación entre ambas. Vive con ella y su novio, Kiko Jiménez, y parece más su portavoz que su madre mientras se posiciona en contra de su propio hijo. ¿Hasta cuándo esa ‘obsesión’?

Cristian y Maite en 'La casa fuerte' (Luis Miguel González; © Angular Photo) y Sofía; imágenes cortesía de Mediaset
Cristian y Maite en 'La casa fuerte' (Luis Miguel González; © Angular Photo) y Sofía; imágenes cortesía de Mediaset

Lo que vimos el jueves en Sálvame fue vergonzoso. Que Maite y Cristian tienen una relación cargada de tensión ya lo vimos en el reciente reality dado que el joven creció con su padre tras la separación mientras Sofía vivió con su madre. Recién ahora se están conocienco, explicó Sofía en una de las galas, pero el rechazo de madre a hijo provoca cierto repeluz. En pleno directo, y mientras Cristian daba su opinión al comparar la historia de Sofía con Logan y la suya con Yola, Maite entró por teléfono después de enviarle un mensaje de texto llamándolo "hijo de p***". "Se está convirtiendo en el enemigo de la familia. Te coges y te largas a Pamplona, te vas a Pamplona a trabajar. Agárrate un camión y con eso te quedas" le decía con desprecio.

"Yo tengo que estar junto a mi hija, tú te largas a Pamplona" repetía. "Al infierno vas, de cabeza. Te coges la maleta y te piras otra vez" continuaba. Al final va a tener razón Joaquin Prat cuando dijo que Maite y Sofía “han utilizado” al joven “cuando les ha convenido para los realitys y para hacer caja en los platós”. Es como si ahora que Cristian está empezando a convertirse en su propio personaje mediático, destapando trapos sucios de la familia, le dieran la espalda mientras Maite se aferra como siempre a Sofía.

De sobra es sabido la unión tan estrecha entre Maite y su benjamina. Ella le ha criado “sola, sola, sola” y de ahí esa sobreprotección extrema. Pero la niña ya tiene 24 añazos, un currículum bastante extenso en televisión y ha demostrado ser toda una mujer que se defiende a las mil maravillas sin necesidad de guardaespaldas. La estancia de su madre en La casa fuerte fue un especie de alivio para la ganadora de Gran Hermano y Supervivientes que por fin pudo vivir una relación de absoluta intimidad con su novio Kiko Jiménez. Una paz que habría durado poco porque Maite ya está de vuelta en el ático de su hija y, por lo que se ve, dispuesta a quedarse por un tiempo.

Una situación que Cristian no ha pasado por alto. “Deja a Kiko y a Sofía en paz, ellos tienen que hacer su vida”, le recriminó en su intervención en Sálvame. El yerno en cuestión, que también estaba en plató, no le quedó más remedio que darle la razón, aún asumiendo el rapapolvos que le esperaba al volver a casa por parte de la suegra. “Eso sí que es verdad”, dijo dando la razón a su cuñado. Las historias de la pareja en Instagram son un show. Han pasado de ser dos tortolitos en plena luna de miel a convertirse en un trío en toda regla, y no precisamente sexual. La escena de madre, hija y yerno en el sofá viendo la televisión un día sí y otro también puede parecer gracioso pero en realidad a más de uno le resultaría insostenible. Vamos, que más de una pareja ha roto por culpa de suegros entrometidos.

Ya en su momento era el mismísimo Jorge Javier Vázquez quien reprochó de manera brutal la relación tan obsesiva e insana que tenía con su hija. La reprimenda fue en un debate del GH Dúo donde Sofía duró dos telediarios. Tu relación con Sofía es enfermiza; tu hija no necesita estar contigo", le dijo el presentador sin cortarse un pelo. Le haces daño, Maite. Tú piensas que queriéndola así la proteges muchísimo, pero le estás haciendo muchísimo daño y más del que te imaginas, concluyó el de Badalona al que no le hizo ni pizca de gracia ver cómo su madre ya le tenía organizada la vida a Sofía, con quién estar, dónde vivir y cómo ganarse la vida.

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La amo con locura❤️😍

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Porque esa es otra, aunque Maite tiene sus propios ingresos por sus colaboraciones en televisión y la pensión por fibromialgia, los lujos y caprichitos que se da, en gran parte, se los debería a su hija del alma. Una teoría que una vez más confirmaba el tercero en discordia en la familia, Cristian. El joven confesaba durante su paso por Honduras cómo era la relación económica entre su hermana y su madre, obsesionada con ahorrar. “Mi hermana no sale de fiesta, no fuma, no bebe, y trabaja. Mi madre es todo ahorrar y quien se gasta los dineros es la cría”, le soltó a Elena Rodrígez, madre de Adara, que incrédula aseguró que ella de sus hijos no cogía un duro a pesar de ser mileurista.

Lejos de avergonzarse en plató al hacerse pública esta afirmación de Cristian, Maite se echó a reír y reconoció a Jordi González en un debate que ella deja que la mantengan. “Se me suele olvidar la cartera”, soltó tan pancha. Es como si quisiera que su hija viviera la vida que ella nunca tuvo y a veces, si no fuera por la apariencia, es difícil discernir entre quién es la madre y la hija. Maite actúa como una adolescente en redes y ante las cámaras, con ambiciosas aspiraciones a lo mala de Falcon Crest y comportamientos fuera de tono en los platós, una situación por la que su hija, muy en modo madre, ha tenido que sacar la cara y justificar en plató más de una vez.

Pero nunca la pillamos en un renuncio. Diga lo que diga, haga lo que haga, Sofía siempre defiende a su madre, al menos públicamente. Miedo, dependencia, pena, ¿por qué justifica todo lo que hace? A día de hoy ha dado la cara por Maite en todo y no permite que se diga nada en su contra, ni siquiera a su hermano Cristian, al que leyó la cartilla no solo por ser infiel a su novia, sino por no apoyar a su madre en La casa fuerte. Y si tiene que arremeter contra su suegra, la madre de su novio Kiko, para defender a su progenitora, lo hace con los ojos cerrados. Sofía no se quedó callada frente a Carmina hace unos meses ante la filtración de unos supuestos audios bastante comprometidos donde la suegri ponía finas tanto a Maite como a su hija. “Sinceramente son temas que al final se tocan en todas las familias. Unos lo hacen de manera hipócrita y otros a la cara”, soltó Sofi sin despeinarse. Vamos que por su madre se enfrenta al Papa si es necesario.

Por el único que sí ha tenido sus más y sus menos con su mami es Kiko. Ha dicho tropecientas mil veces que es el amor de su vida y que no va a permitir que nada ni nadie destroce su amor. Ni siquiera a su madre. La relación entre Maite y Kiko ha pasado del odio al amor en los últimos tiempos pero sus comienzos fueron terroríficos. A la madre de la Sofi no termina de gustarle este chico para su hija, algo no le encaja y así se lo dejó saber a su nueva super amiga Leticia Sabater en La casa fuerte. “Este se la ha llevado a su terreno. Hay cosas que me hacen dudar", le dijo, entre otras cosas. No se fía de él, le acusa de estar enamorado de la fama y el dinero de su hija, pero poco más. Y eso a la reina de los realities no le ha hecho mucha gracia. Si hay algo a lo que no va a renunciar es a su Kiko del alma.

"Mi madre está en un proceso de aceptación en el que yo me estoy independizando en serio emocionalmente. Los anteriores novios ella no los veía en serio", explicaba en uno de los debates del reality veraniego. "A mi madre cualquier tontería le viene bien para agarrarse a ello y querer dejar mal a Kiko". Así que lo sentimos Maite pero en esta ocasión, no cuela. Para ella todos los novios son vagos y malos partidos. Qué raro, ¿no?

Lo que está claro es que Sofía tiene un buen papelón encima. Vive una relación amorosa que apenas empieza pero tiene que cargar con el peso de su madre a quien parece que debe la vida por haberla criado. Por mucho que la quiera, la situación es cada vez más incómoda, así que, conociendo a los Suescun-Galdeano, el asunto podría acabar peor de lo que imaginamos.

Las madres no viven con sus hijos cuando estos alzan el vuelo, ni imponen sus normas de esa manera ni mucho menos les dicen cómo y con quién hacer su vida. Estaremos muy atentos porque la cosa apunta maneras. Conociendo el carácter de Sofía y Maite, vayamos preparando las palomitas porque el show promete.

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