El resentimiento de Jorge Javier por los flojos resultados de audiencia de 'La casa fuerte 2'

Teresa Aranguez
·7 min de lectura

En un día en el que media España sueña con recibir un pellizquito de la lotería, y si es posible el Gordo de Navidad, Telecinco se despierta con unos datos nefastos de la final de La casa fuerte 2. Por mucho que a Jorge Javier Vázquez se le llenara la boca presumiendo del éxito del programa al comparar su audiencia con la de Tu cara me suena con un comentario muy poco elegante sobre Chenoa, no es otra cosa que un recochineo disfrazado de resentimiento. La realidad es bien distinta.

La casa fuerte ha sido el mayor fiasco de los últimos tiempos en la cadena que ha sobrevivido por los pelos y que les ha reportado una de las peores cuotas de pantalla hasta la fecha. Ni siquiera en la final ha habido remontada, sino todo lo contrario, ha perdido su pulso contra Atresmedia y su serie Mujer. Así que menos flores y más humildad.

Jorge Javier Vázquez en 'La casa fuerte 2' (Twitter/@lacasafuert:tv)
Jorge Javier Vázquez en 'La casa fuerte 2' (Twitter/@lacasafuert:tv)

De sobra es conocida esa tendencia de Jorge Javier de recurrir a la ironía y bromas con segundas que siempre dan vidilla a los programas que presenta pero, en esta ocasión, querido compañero, tenemos que darte un tirón de orejas. El comentario del capitán de Sálvame, o mejor dicho, su ocurrencia de otro planeta, llegaba cuando se producía la expulsión de Marta y Albert en la final de La casa fuerte del lunes. Ya conocemos la competitividad del también concursante de Supervivientes que volvía a quedarse con las ganas de ganar, y por aquello de consolarle, JJ recurrió a un argumento muy generoso que inicialmente nos encantó pero que terminó estropeando con una indirecta muy suya.

Defendió la idea de que si no vas a ganar es mejor quedarte en ese cuarto puesto. “Mira a Chenoa lo bien que le ha ido", dijo del paso de la cantante por la primera edición de Operación Triunfo en 2001 y su posterior carrera.

Hasta ahí nos hizo gracia. Algo de razón tiene en eso de que los más retirados de la meta pueden llegar a ser los primeros con el tiempo. Y la artista de Palma de Mallorca lo ha demostrado con creces con una carrera musical que ya roza los 20 años. Jorge Javier, en su línea, no podía quedarse ahí y tenía que soltar una de las suyas segundos más tarde, una indirecta picarona y con cierta malicia (sana) a Antena 3 y al programa TCMS: "A Chenoa le ha ido muy bien, últimamente los domingos le ha ido peor", decía mientras hacía gestos señalándose a sí mismo al tratarse de una broma que apunta a la competencia entre programas, como si La casa fuerte siempre liderara. Y nada más lejos de la realidad.

Como gracia, estuvo muy bien y nos reímos mucho (yo lo hice), pero sentimos bajarle de la nube y recordarle (pues él ya lo sabe) que no es verdad. Por mucho que quisiera realzar su éxito en cifras de los domingos, se nota que JJ es de letras y no ha hecho bien las cuentas.

Hagamos un recuento. El duelo entre ambos programas cada domingo empezó el 29 de noviembre cuando se estrenaba Tu cara me suena. Es cierto, aquí le ganaron el pulso, pero con uno de los datos más catastróficos en el currículum de Telecinco, apenas con un 16.3% frente al 13.9% del programa de Antena 3. Hasta aquí aceptamos pulpo como animal de compañía. Pero lo que vino después no fue precisamente una victoria sino un pulso en toda regla en el que no siempre venció LCF. Los dos domingos siguientes, el programa de Chenoa remontó ¡y de qué manera! El 6 de diciembre el talent show logró un 15.3% frente al 14.5% de La casa fuerte, y el 13 de diciembre lo mismo, el show presentado por Manel Fuentes mantuvo su liderazgo. Así que, lo sentimos por Jorge Javier, pero su comentario se lo ha sacado de la manga.

Ojo, como intento ha estado genial, los espectadores no hacen esos cálculos, así que se habrán creído ese pseudo éxito del que habló este lunes. Pero los que seguimos los datos asiduamente y con minuciosidad, sabemos que no es verdad. Y no lo decimos con recochineo, el reality ha hecho todo y más por salir a flote, de eso no tenemos la menor duda. Pero ha sido en vano, ni la herencia envenenada ni los intentos por explotar el temita han conseguido remontar un reality que estaba declarado en coma desde su inicio.

Vamos más lejos. Ni siquiera en la final, que se supone que ha de batir récords de audiencia por las expectativas que genera ver quién gana y pierde ha conseguido llevarles al trono. Este lunes ni lideró ni mucho menos llegó a los dos millones de espectadores que sí logro en su primera edición. Y lo que es más fuerte, no superó a El Hormiguero ni tampoco a la serie Mujer, de Antena 3.

Hablando en múmeros: en el prime time, LCF obtuvo un 13.2% frente al 17.1% de El hormiguero, mientras en la franja más competitiva subió al 15.2% sin superar los 17.3% de Mujer (vía VerTele). Así que imaginamos que se ha tenido que dar un puntito en la boca cuando le hayan llegado los reportes de audiencia, esos a los que da tanta importancia y que, en esta ocasión, no han estado a su favor.

A veces bajarse del trono cuesta pero no siempre se puede ganar en la vida. Es cierto que la mayoría de los programas que presenta, incluidos especiales y realities, suelen ser los más vistos y con diferencia, pero cuando no es, no es. Él ha hecho lo que ha podido en LCF para arrascar unos cuantos puntos más de share, desde tirarle los tejos a Tom con aquel “cuando te dé un pollazo te vas a enterar”, hasta sus íntimos con su debilidad, Isa Pi. Pero ni con esas se ha conseguido levantar un programa que, como hemos repetido hasta la saciedad, no termina de llegar ni convencer, bien sea por su estructura, su casting o la mala suerte.

Para que se entienda bien. Si tuviéramos que darle una nota a la audiencia de LCF diríamos que se queda en un aprobado bajo. No llegar al 20%, ni siquiera rozarlo, es un cinco raspado, especialmente si lo comparamos con otras cifras apoteósicas que sí han llegado a hacer con realities como Gran Hermano o Supervivientes y que han estado cerca del 40%. No es que estemos echando en cara los malos datos de la última apuesta de Mediaset en este terreno, la tele es así y no siempre se gana, simplemente estamos reaccionando a esa bromita tan poco acertada de JJ de la que estamos seguros no hubo mala intención. Bueno, quizás una poquita.

Pero ese capítulo ya casi se cerró y este domingo finiquita con un debate final. Ahora a otra cosa mariposa. Esta Nochebuena Jorge Javier, que es un currante nato y siempre está ahí para dar el callo, vuelve a estar ocupado al retomar otro programa, este sí de mucho éxito: La última cena. El espacio que se creó de la nada para amenizar al público en tiempos de pandemia se convirtió en un reclamo absoluto que terminó alargándose unas semanas más hasta el verano. Mediaset lo ha recuperado para estas fiestas para hacer compañía y meterse en los hogares, esta vez más desolados que nunca por culpa de la crisis sanitaria que se vive con el coronavirus.

Una buenísima idea que, en este caso, sí aplaudimos. Pero hasta ahí, que no nos vendan más la moto con el supuesto exitazo de La casa fuerte porque ya aburre a las cabras. Lo de recurrir al nombre de Chenoa, con quien por cierto JJ se lleva genial y a quien admira mucho, estuvo genial para quedar bien y sacar unas carcajadas facilonas, pero podríamos verlo como el reflejo de su resentimiento ante un batacazo más que evidente. Con estos resultados ponemos en duda si habrá una tercera edición. De momento la cadena calienta motores para arrancar su Gran Hermano más esperado, ese formato que tantas satisfacciones y buenos datos ha dado a Jorge.

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Imagen: La casa fuerte/Twitter