Isa Pi entra en el juego de Telecinco y hunde a su madre en directo

Cine 54
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Y al final, Isa Pi entró el juego… o cayó en la trampa, quien sabe.

Después de decir por activa y por pasiva que no quería que el drama que viven su madre y su hermano la salpicara en el concurso, la benjamina del clan Pantoja terminó entrando en el culebrón televisivo del año. Mediaset le había regalado el privilegio de salir de La casa fuerte 2 el pasado jueves con la intención de que pasara el fin de semana con su madre (y volviera con el chisme). Pero Isa tenía dudas y finalmente cambiaron el regalo de visita a llamada. Dos llamadas que no dieron los frutos esperados, pero sí añadió más drama al tema de turno.

Fuente de la imagen: Twitter.com/lacasafuerte_tv/ (Mediaset)
Fuente de la imagen: Twitter.com/lacasafuerte_tv/ (Mediaset)

Al terminar la gala del jueves Isa era un mar de lágrimas, no sabía qué hacer, si ir a ver a su madre, si quedarse en el concurso… Y es comprensible. Del tremendo drama que están viviendo Kiko Rivera e Isabel Pantoja solo sabe lo que Jorge Javier Vázquez le comunica cada semana. Solo sabe la versión de Mediaset, que es larga y tendida con tres programas dedicados a la herencia de Paquirri y horas de parrilla en los diferentes programas de la cadena. Ella todavía no ha escuchado la versión de su madre, la de su hermano y la del resto de la familia. Es evidente que su mente y su corazón son un mar de dudas, y entre toda esa confusión terminó entrando en el juego que le propuso la cadena.

Pues finalmente el programa concedió que lo que pedía, llevándole su teléfono móvil a cambio de que llamara a su madre. No a su hijo a ver qué tal estaba o a su hermano Kiko: a su madre, la voz cantante que todavía no se ha pronunciado. La voz que sigue sin oírse en el culebrón montado por Telecinco. Pero doña Pantoja no solo no cogió el teléfono, sino que lo tenía desconectado. Una señal directa para su hija de que no entraría en el juego. Es más, la propia Isa dijo que se imaginaba que podía tener el móvil apagado porque “cuando ve que se están diciendo muchas cosas sobre ella o se siente muy agobiada lo que hace es apagar el teléfono para que nadie la llame o nadie la moleste”.

Más claro imposible.

Sin captar la indirecta (muy directa) Isa Pi insistió llamando a otro número y quien le atendió tampoco quiso pasarle con Isabel. “No estoy para que me den un corte” proclamaba Isa al ver que no conseguía hablar con su madre. Sin embargo, Isabel sí le envió un mensaje a través de esa persona con la que habló por teléfono, en el que “le deseaba que estuviera bien en el concurso y que ya hablarían fuera”.

Isa Pi se derrumbó tras no conseguir hablar con Isabel. “Parece que lo paga conmigo y qué culpa tengo” decía llorando para luego decirle a Asraf que no tendría sentido para ella viajar hasta Cantora si su madre no podía enviarle un mensaje ella misma cuando “no soy una amiga ni un periodista”.

Y así, entre llanto y confusión, terminó dándole otro capítulo al culebrón, embarrando aún más la posición de su madre. Es decir, eso mismo que dijo que no quería hacer porque quería que el público la conociera de una vez por todas lejos del apellido Pantoja, terminó haciéndolo.

Isa lloraba proclamando que su madre “no se pone en su lugar”, asegurando que solo quería saber cómo estaba para añadir una queja de hija directa a su madre. En lugar de comprender la indirecta de su madre, tras las de líos familiares que han ventilado en televisión con el paso de los años, Isa se centró en su papel de hija compungida añadiendo más leña al fuego sobre la imagen de Isabel Pantoja.

No me coge porque prefiere no decirme nada a que salga su voz en la tele cuando es la primera que cuando pasan cosas con mi hermano lo dice a los periodistas. Eso sí lo hace pero para hablar conmigo y decirme que está bien ¿no puede?” sentenciaba en una clara directa crítica sobre las diferencias que siempre dijo que sentía que su madre hacía entre ella y Kiko. Una indirecta que remueve todos aquellos lamentos mediáticos que Isa hizo contra ella en el pasado.

Ella cree que, como hija, debía haberle atendido la llamada porque ella no iba a preguntarle nada de Kiko. Tras aquel “corte”, como lo califico ella, Isa Pi tuvo un día terrible discutiendo con Asraf y sus compañeros, al pedir empatía y comprensión porque estaba tan alterada “que se iba a tirar por la ladera” de la casa. Ya en la gala del domingo, y más calmada, Isa se contradecía explicando que ella quería que su madre le diera el mismo mensaje pero de su boca para luego decir que entendía que no lo hiciera por la visibilidad del concurso y no querer que el tema “vaya a más”.

Pero terminaba “reafirmando” todo lo que había dicho.

¿Pero realmente esperaba que Isabel Pantoja le atendiera el teléfono? Es cierto que Isa Pi desconoce el tremendo bollo que se cuece en su familia y en la parrilla de Telecinco, y probablemente haya pecado de ilusa por el mero hecho de estar encerrada en el reality. Sin embargo, con el historial mediático de su familia probablemente se imaginaría que su madre no se prestaría para entrar en el juego de la misma cadena que está armando su programación en base a destapar todo tipo de trapos de la cantante.

Se puede comprender que Isabel Pantoja esté viviendo un momento en el cual necesite que sus allegados dejen de echar leña al fuego, y que Isa acceda a llamarla delante de las cámaras juega precisamente dentro de esas ligas. ¿Ilusa o peón voluntario del juego de la cadena? Ya lo sabremos cuando salga.

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Fuente de la imagen: Twitter.com/lacasafuerte_tv/ (Mediaset)