'La casa fuerte' desenmascara a Isa Pi y Asraf y destapa cuál es su verdadera relación

Teresa Aranguez
·6 min de lectura

Después de ver la gala de este jueves de La casa fuerte 2, uno no sabe qué es peor, si el programa en sí, que más aburrido no puede ser, o los posibles montajes que empiezan a ser más que evidentes. Al menos eso es lo que uno siente y deduce desde el sofá de casa. Los primeros en la lista del ránking ‘aquí huele a chamusquina’ la encabezan Isa Pi y Asraf, cuya relación vuelve a estar entre las cuerdas.

Sus discusiones y reconciliaciones cada vez más forzadas y fuera de lugar demuestran que detrás de sus ‘te quiero’ hay más interés que otra cosa. Nos quisieron vender un romance que acabaría en boda cuando en realidad tiene pinta de acabar como el rosario de la Aurora.

Isa Pi y Asraf en 'La casa fuerte 2' (Twitter/@lacasafuerte_tv)
Isa Pi y Asraf en 'La casa fuerte 2' (Twitter/@lacasafuerte_tv)

Juegos de palabras aparte, la parejita que iba y va de feliz por la vida es de todo menos normal. Por mucho que intenten vendernos la moto de que todo va viento en popa a toda vela, nada más lejos de la realidad. Al principio uno puede caer en su juego de peleas de niños que se perdonan a los cinco minutos tras una rabieta de patio, pero ya no. Lo suyo es cansino, repetitivo y menos creíble que la existencia de los Reyes Magos. O cambian de patrón y siguen una nueva ruta, o van a quedar peor que la mismísima Isabel Pantoja en la parrilla de Telecinco, y mira que eso es difícil.

La entrada en escena de Efrén, el nuevo concursante de La casa fuerte, ha sido fundamental para descubrir que esa relación tiene menos vida que una piedra. Después de unas escenillas de celos y preguntas incómodas, caso cerrado, no ha pasado nada. ¿What? Tienes sospechas de que tu chica podría haber tenido algo con el ex de Marta López y esto se convierte en la comidilla de la casa ¿y no se te revuelve nada?

Después de todas las que le ha liado por cosas más nimias, algo no cuadra. Asraf es conocido por enfadarse hasta por despeinarse, así que no se entiende que la pareja esté a sus anchas con el panorama que tiene encima. El perdón está muy bien y yo abogo por ello, pero el rollo que llevan estos dos ya nadie lo entiende. Da la impresión, al menos desde fuera, de que están juntos porque les interesa. Asraf sin Isabel no tiene nada que hacer. Ella, en cambio, es la nueva estrella del momento. Su supuesto trío en un baño con Kiko Jiménez y Efrén es un rumor que ha corrido como la pólvora y que la propia María Jesús Ruiz confirmó haber visto con sus propios ojos en la gala del martes. Por supuesto Kiko Jiménez y su abogada personal, su novia Sofía Suescun, lo han negado en Ya es mediodía.

Recurrimos a la frase más empleada en las últimas semanas, el fuego está encendido y la leña arde. De momento el programa se ha portado bien y no ha revelado a Isa Pi la que se está liando, no sabemos si para protegerla o para seguir estirando del chicle en los próximos días, suponemos que las dos cosas. Sinceramente, da igual. Pase lo que pase, la parejita es indestructible, nada le inmuta ni perturba, aunque se esté cayendo el mundo ellos siguen juntos. Después de cinco minutos de tormenta, vuelve la calma y tan felices. Hay quienes aseguran en los platós de Telecinco que Asraf lo sabe absolutamente todo de esa historia y que apechuga con ello para no perder su posición. Aquí lo que interesaría sería seguir en la palestra y generar titulares, el amor, la fidelidad y esas cosas están en un segundo plano.

Ni siquiera que el marroquí haya dudado de casarse con Isa y haya puesto verde no, lo siguiente, a la familia Pantoja, les ha hecho romper o debilitado su amor. ¿En serio? Ya sabemos que no estamos ante una unión familiar precisamente modélica pero un novio habla así de tu familia ¿y no se te mueve nada de nada? El mosqueo les duró el tiempo que las cámaras les grababan, pero eso ya es historia.

Ahora tienen un nuevo reto ante sí: ver Cantora: la herencia envenenada. Jorge Javier Vázquez les comunicaba la brillante noticia que había tenido el programa, ¡ponérsela este fin de semana como si una sesión de cine cinco estrellas se tratara! Pues nada, ya tenemos contenido para las próximas dos semanas, que es lo que imaginamos le queda de vida a este programa. Qué pereza por Dios.

Eso de tener a los Pantojos hasta en la sopa empieza a agotar sicológicamente a la audiencia, que este jueves ha demostrado dar la espalda al programa con unos datos pésimos. Sí, lideró la parrilla frente a La Voz Senior de Antena 3, pero lo hizo con un mísero 17%. Ni siquiera el intento de Carlos Sobera de entrar en plató y contar el drama que esta noche de viernes vivirán Asraf e Isa en su programa Volverte a ver resultó para dar vidilla. Y mira que el tema tiene lo suyo. Aunque no desvelaron mucho sí dejaron entrever que el novio de Isa tiene una enfermedad delicada que le reveló a su chica en pleno directo. Si fueron capaces de contarse algo tan delicado como un problema de salud de forma televisada, ¿qué más podemos esperar de este dúo?

Con la intención de crear morbo y contenido, La casa fuerte mostró las imágenes del programa de Sobera a sus protagonistas en pleno directo y claro, Asraf terminó llorando como una madalena. Su Isa le consoló y todos felices. La parejita se besó, se abrazó y volvió a dejar claro que lo suyo era un gran amor. Pero ya no cuela. Todo lo que viven lo venden, lo enseñan y lo gritan frente a las cámaras. Un amor del color del dinero que tiene los días contados.

Hay teorías para todos los gustos. Rafa Mora comentaba hace unos días que el montajista es Asraf, que ha ido al reality para por fin darse a conocer y contar “el calvario” que vive con su novia, con la que jamás pensó casarse. Pero, ¿es Isa Pi entonces la victima de todo este circo? En mi opinión, NO. Y lo escribo en mayúsculas porque ella, con eso de ser pequeñita y tener carita de yo no fui, parece que no ha roto un plato en su vida. No nos confundamos. La chica es buena gente y se nota que ha sufrido lo suyo en casa, pero de ahí a que es la tonta del bote hay mucha diferencia. Isa Pi sabe de qué va todo esto y mide los tiempos como nadie, ha tenido la mejor maestra. Sabe lo que cuesta un testimonio suyo en una silla del Deluxe o una portada del Lecturas, así que aquí no hay víctimas ni verdugos, tan solo personas que entran o no a este juego llamado tele.

Quisieron vendernos el romance del siglo pero las cámaras han demostrado que lo suyo tiene fecha de caducidad. Una de las pocas cosas buenas de La casa fuerte es que está desmontando esta historia que de amor tiene poco y cuento tiene mucho. Ya no se lo compramos, para eso está Telecinco.

Más historias que te puedan interesar: