Los nuevos rostros de la telerrealidad peinan canas: las madres de las estrellas televisivas se suman al cotarro

¡Aquí no hay respiro! Apenas estamos digiriendo la gran final de Supervivientes 2020, que ha coronado a Jorge Pérez como ganador de los 200.000 euros, cuando Telecinco ya nos ceba con el casting de su próximo reality. La casa fuerte desembarcará el próximo 11 de junio en la parrilla televisiva tomando el testigo al programa de supervivencia y, aunque todo apunta que Mediaset España seguirá en su línea de hacer entretenimiento, este título confirma definitivamente la nueva tendencia de su contenido más popular: las madres de los auténticos protagonistas de la telerrealidad también se suben al carro de la fama.

(©Instagram @mariajesusruizg)

Vaya tela. A las (habitualmente) jóvenes promesas de los realities y, en definitiva, a todos aquellos que son expertos en mantener pegados al televisor a los espectadores de los diversos concursos de Mediaset España, les han salido unas competidoras muy particulares. Un hueso duro de roer. Y no son otras que las mujeres que les alumbraron quienes, lejos de mantenerse en un segundo plano, se suman a la tendencia de catapultarse al estrellato mediático en un abrir y cerrar de ojos.

En pleno prime time Jorge Javier Vázquez ha soltado el bombazo: María Jesús Ruiz y Juani Garzón son la cuarta pareja confirmada para participar en La casa fuerte. Madre e hija prometen ser una de las grandes sorpresas de la edición, porque si bien la ganadora de GH Dúo ya ha cautivado a la audiencia en varios realities (también participó en Supervivientes 2018) la mujer que le dio la vida todavía es una desconocida para los espectadores -aunque ya supiéramos de su existencia por cada aguerrida defensa que ha hecho en los platós de la también vencedora del título de Miss España 2004-.

En este sentido, ambas conforman un auténtico huracán que podrían desembarcar en la villa con la intención de poner todo patas arriba, en un reality en el que algunos concursantes participarán en pruebas diarias para conseguir dinero (que deberán acumular en la caja fuerte de su cuarto) mientras que otros tendrán la misión de asaltar a sus rivales para quedarse con su habitación y su cámara acorazada.

Pero María Jesús Ruiz y Juani Garzón no serán las únicas participantes con vínculos familiares tan directos ya que el programa presentado por Jorge Javier Vázquez y Sonsoles Ónega (esta última, por cierto, debuta en el género de los realities tras su aplaudido liderazgo en A propósito de Supervivientes) promete explotar esta tendencia en el casting, además de reciclar a personajes del mundo Mediaset de sobra conocidos por su público fiel. Así, también se ha confirmado que Maite Galdeano y el concursante de Supervivientes 2020 Cristian Suescun formarán parte de esta aventura televisiva que les dará la oportunidad de conocerse un poco mejor como madre e hijo. No obstante no es la primera vez que esta familia une sus fuerzas para ganarse unos cuantos miles de euros ya que la de Pamplona concursó en Gran Hermano 16 con su otra hija, Sofía Suescun.

Quizás alguna madre más se sube al carro de la fama ya que todavía faltan nombres por añadir a este formato original producido en colaboración con Bulldog TV que, todo sea dicho, también ha anunciado el fichaje de Jaime Ferre y su novia Cristina Gilabert. Asimismo Fani y Christofer vuelven a participar juntos en un reality (¡ella hace triplete este año!) tras su polémico paso por La isla de las tentaciones.

Si hace unos meses reflexionábamos sobre cómo el hecho de convertirse en un personaje de reality se había transformado en una profesión más para muchos televisivos que buscan fama y dinero fácil, ahora no podemos obviar que la nueva aspiración de muchas de las madres de estos concursantes es continuar la estela sin, aparentemente, importarles el precio que se cobrará en sus vidas ser parte de este género de la pequeña pantalla tan boyante de un tiempo a esta parte.

Y es que nunca la telerrealidad ha sido tan golosa ni menos inocente. Ahora las madres de las estrellas de Mediaset quieren ser parte del fenómeno por un puñado de euros como recientemente ha ocurrido con Elena Rodríguez que primero se convirtió en la ganadora moral de GH VIP 7 en el que su hija Adara Molinero fue la auténtica protagonista por su carpeta con Gianmarco Onestini. La exsuegra de Hugo Sierra jugó un papel muy significativo en el concurso de la joven manteniendo las formas en cada directo. Un descubrimiento televisivo tan aclamado que le valió para firmar su propio contrato como participante de Supervivientes 2020 donde se ha convertido en la nueva estrella de la cadena aireando los trapos sucios del clan puesto que Aitor Molinero, su otro hijo, también ha debutado delante de las cámaras y nada menos que pasando por un Deluxe.

Si bien Elena es hoy en día una revelación televisiva, he de recalcar que no es ni mucho menos la primera que se ha hecho famosa a costa de la influencia televisiva de su hija. Y es que esta tendencia de la que me hago eco se fragua desde hace un tiempo aunque haya encontrado en este 2020 su punto más álgido. ¿O es que acaso ya nadie se acuerda de Encarni Manfredi, madre de la concursante de Gran Hermano 3 Patricia Ledesma? La popularidad de esta sevillana creció como la espuma hasta el punto que participó en Hotel Glam. Otro de los rostros habituales de Telecinco fue Mari Ángeles Delgado, la mujer que parió a la siempre polémica Aída Nízar de Gran Hermano 5 que tuvo su propio gancho fichando por Acorralados. Ahí tenemos también a Lucía Pariente que le ha cogido gusto al gusanillo mediático casi tanto como su Alba Carrillo con la que concursó en Supervivientes 2017.

Todas estas protagonistas no solo han demostrado que son mujeres de armas tomar sino que comparten una lengua viperina, ganas de colmar su vanidad y la predisposición de convertirse en pura carne de reality. Son madres que no se dejan pisar y que defienden a sus “niñas” a capa y espada. Vamos, que nunca cobró más sentido la mítica frase de Belén Esteban “Yo por mi hija mato”.

En este contexto, auguro que Juani Garzón va a dar mucho de qué hablar en La casa fuerte porque seguramente vaya a por todas asumiendo que es la primera vez que madre e hija concursan juntas. Las dos pueden ser una combinación perfecta para meterse a la audiencia en el bolsillo mientras que se aprovechan del tirón que todavía desprende María Jesús Ruiz. Quién sabe si esta concursante puede impresionarnos con sus dotes para el show, lo que de momento tengo claro es que sacar los colores a dúo nunca fue tan rentable. Y es que, asumiendo que la genética es caprichosa, descubrir si aquellas personas que compartan rasgos pueden ser radicalmente opuestas y crearse su propia andadura en los medios, se ha convertido en uno de los nuevos entretenimientos de Telecinco.

Ahora que me parece a mí que esto se está yendo, nunca mejor traído, de madre porque exponer la vida íntima a veces pasa factura. El morbo está servido.

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Imagen: ©Instagram @mariajesusruizg