Jorge Javier Vázquez hace balance de su vida ante la crisis del coronavirus: "No tengo derecho a quejarme"

La pandemia de coronavirus ha sacudido al mundo. En España, el pasado 14 de marzo el Gobierno decretó la entrada en vigor del estado de alarma limitando la libre circulación de los ciudadanos (salvo causas de fuerza mayor). Así, hasta la televisión se ha visto afectada por esta emergencia sanitaria y por eso Jorge Javier Vázquez, después de enviar un mensaje de aliento en la gala 4 de Supervivientes 2020, ha querido compartir una reflexión en exclusiva para la revista Lecturas donde ha dejado claro que el confinamiento sirve para hacer balance de la vida.

(©Mediaset)

El comunicador, que descubrió en directo en Sálvame que es un paciente de riesgo para el coronavirus, ha recalcado en Lecturas que no tiene derecho a quejarse porque precisamente hace un año superó un bache de salud que podría haberle costado la vida: “No me permito regodearme en el victimismo, en la tristeza o en la rabia. Valoro lo mucho que he aprendido durante los ensayos, cuánto me ha enseñado Séneca y qué bien me ha ido descubrirlo. No. No tengo derecho a quejarme. Porque volveremos a la carga, porque es un hasta pronto, porque si algo me ha enseñado Séneca es a aceptar lo que la vida nos ponga por delante. No es el momento de recrearse en la pena sino de pensar en cómo vamos a ayudar para que cuando todo esto pase el número de damnificados sea lo más bajo posible”.

A pesar de que Jorge Javier Vázquez mantiene la calma, es consciente de que estamos ante una emergencia sanitaria que marcará un antes y un después en la vida de la sociedad española: “Soy de natural optimista y sé que también saldremos de algo tan tremendo. Me preocupa qué utilización política se hará del caso. En situaciones como esta es cuando los partidos políticos más se retratan porque siempre sale muy a cuenta pescar en ríos revueltos. Creo que asistiremos a una guerra sonrojante entre gobierno y oposición. Esa será, sin lugar a dudas, una de las terribles resacas que nos dejará el virus. En cuanto a la económica, espero que todos vayamos a una y logremos encontrar soluciones dignas para todos aquellos sectores que van a salir muy tocados”.

Aunque el presentador de Supervivientes 2020 mantiene la preocupación por cómo esta crisis del coronavirus afectará a nivel económico, se muestra positivo y confía en que siempre hay un lado positivo tras una desgracia de tal magnitud: Mi natural optimismo me empuja a pensar que el día que el confinamiento finalice vamos a salir como si no hubiera mañana. Y los bares, los restaurantes, los teatros y los cines se llenarán. Y aunque solo sea por un espacio de tiempo corto –el ser humano es de natural olvidadizo– saldremos reforzados: más solidarios, más generosos, más pendientes del bien ajeno. Con ganas de contacto humano y no tanto FaceTime. Estamos recibiendo llamadas de atención: en nuestras manos y en nuestras mentes está prestarles atención o pasar de ellas y seguir cometiendo los mismos errores. La locura es pensar que podemos cambiar haciendo lo mismo”.

Asimismo el presentador catalán, que se ha visto afectado por el coronavirus a nivel profesional ya que ha tenido que suspender la obra Desmontando a Sénecaadelanta que el coronavirus va a ser una prueba de fuego para las parejas“La cuarentena te obliga a convivir de una manera intensiva con tu pareja y eso puede servir para salir más reforzado de la situación o para preguntarse: ‘¿Qué hago yo con este ser con el que tan poco tengo que ver?’ Porque durante la temporada laboral coincides poco y no tienes tiempo para profundizar en la relación y en el verano te puedes escaquear y largarte de cañas a otros bares, otras discotecas, otros antros. Pero ahora no. Y a muchos el virus les va a demostrar que están viviendo con auténticos desconocidos. A otros, sin embargo, les servirá para reafirmarse en sus convicciones y seguir apostando por compartir la vida con el mismo compañero de viaje. La risa, como siempre, irá por barrios”.

En Lecturas, Jorge Javier Vázquez también ha revelado que no soporta los ataques de histeria de aquellos que estos días tienen que ocuparse al 100% de sus hijos: “Ahora veo a compañeros y compañeras que se suben por las paredes pensando que van a tener que lidiar con los suyos durante un tiempo que se supone bastante largo. No soporto esos ataques de histeria, lo siento. Si yo fuera padre y tuviera que hacer frente a una cuarentena entiendo que debería estar encantado porque me permitiría pasar más tiempo con mis hijos. Me pone de los nervios ver a algunos y a algunas angustiarse porque tendrán que convivir horas y horas con unos seres que han traído al mundo de manera premeditada”.

Por último el presentador, que invita a la reflexión colectiva, se despide con un mensaje claro pero contundente: “Hemos avanzado tanto tecnológicamente que nos hemos olvidado de sentir. Quizás sea un buen momento para tener una conversación honesta con nosotros mismos y hacer balance de nuestras vidas. Para saber qué estamos haciendo bien, qué podemos cambiar, qué debemos evitar. Y para saber si la vida que llevamos es la que habíamos imaginado y, por encima de todo, si es la que queremos llevar”.

Más historias que te pueden interesar:

Imagen: ©Mediaset