El afán de protagonismo de Carlota Corredera no termina de convencer a la audiencia de 'Hormigas blancas'

Teresa Aranguez
·9 min de lectura

Si hay un lugar donde todo puede pasar es Telecinco. Y si no que se lo pregunten a Carlota Corredera, la cara estrella del canal que este verano tiene la agenda repleta de trabajo. Además de presentar Sálvame, ahora más cojo con las vacaciones de Jorge Javier Vázquez, está al mando de Hormigas Blancas, el nuevo y recuperado programa de la cadena para las veladas veraniegas de domingo. Lo que para ella supone un reto como periodista para parte del público es un suplicio al considerar que como presentadora no es precisamente para tirar cohetes.

Carlota Corredera en Hormigas Blancas (Twitter/@hormigast5)
Carlota Corredera en Hormigas Blancas (Twitter/@hormigast5)

Esta semana las redes han freído a críticas a la de Vigo por varias razones, entre otras, su supuesto afán de protagonismo después de hablar de la muerte de su propio padre durante un segmento dedicado a la pérdida de Paz Padilla en Sálvame. ¿Por qué no termina de cuajar?

Vamos por partes. Carlota, como todo en la vida, puede gustar más o menos, pero que tiene veinte años de experiencia en televisión que le avalan como comunicadora es un hecho que nadie puede negar. Ella solía ser la voz que movía los hilos detrás de las cámaras y daba instrucciones a los presentadores a través del pinganillo en programas como TNT, el Hormigas blancas de hace 13 años, Sálvame diario y el Deluxe. Pero como periodista inquieta y de carácter que es quiso dar un paso adelante y ser presentadora. Una decisión muy respetable y comprensible. Arrancó de a poquito con colaboraciones en Abre los ojos y mira o Hable con ellas, y ha terminado presentando casi toda la parrilla de Telecinco. Bueno, no seamos exagerados, toda no, una gran parte.

Entre otros, Las Campos, Sálvame, Cámbiame, La última cena y el recién estrenado y retomado Hormigas blancas. Precisamente la llegada de este último, presentado por JJV en 2007, es lo que ha provocado un cortocircuito en el público que esperaba otros nombres. Por ejemplo el de Toñi Moreno o la propia Terelu Campos, a quien parece la tienen castigada sin presentar ni siquiera una sección de cualquiera de los programas. Pero ese ya es otro tema digno de análisis.

Vaya giro precioso de la vida: presentar un programa del que fui guionista, subdirectora y codirectora “, escribía la también feliz mamá de 46 años junto a un video de promoción de Hormigas Blancas en su perfil de Instagram antes del estreno. Pues en qué hora lo hizo. Algunos de sus seguidores tenían la metralleta cargada y se dispusieron de inmediato a disparar. “La primera Ana Obregón después de lo que ha pasado con su hijo. Carlota que poca cabeza tenemos. No todo vale por la audiencia”, le contestó una usuaria bastante indignada. No fue la única, todo hay que decirlo, como también hay que destacar que la presentadora contestó sin pelos en la lengua y con elegancia a los ataques. “¿Qué tal si comentamos después de verlo? Te invito a ello”. Chimpum.

Así lo hicimos. Este domingo lo vimos y el programa, todo hay que decirlo, no estuvo tan mal. En su pistoletazo de salida dominó las audiencias, pero eso sí, con un pobre 13% de share. Sí, es cierto, lideró y superó al resto de las cadenas, pero con un 5% menos que La casa fuerte en su debate dominguero y con una cifra que deja mucho que desear. ¿Por qué este batacazo? La audiencia, siempre conectada a las redes, lo dejó muy claro en sus comentarios.

A la mitad del programa, incluso antes, decidieron dar al botón de apagar del mando ofendidos por el contenido. “Mal la elección de la presentadora, ineficaces e insulsos los "tertulianos" pero lo imperdonable, vergonzoso y denigrante fue, sin duda, la recreación de la desgracia de la protagonista”, resume una de las múltiples críticas que hicieron tendencia el programa.

Y es que practicamente a nadie le gustó que optaran por hablar del drama personal de Ana Obregón. Muchos lo vieron como una absoluta ofensa y falta de respeto a la artista que acaba de perder a su hijo de 27 años. ¿Qué necesidad había de remover su pasado justo ahora? Pues no, lo de esperar a que pasara algo más de tiempo como que no se lo han planteado y así se lo dejaron saber a Carlota en sus redes.

Somos conscientes de que las redes pueden ser muy dañinas y no son poseedoras de la verdad absoluta, pero sí reflejan una parte importante del sentir general que, visto lo visto, no fue muy agradable que digamos. Con este huracán de mensajes y comentarios, el programa ha conseguido algo, que mucha gente hable de él, aunque sea para mal. Este lunes la resaca ha sido de las fuertes. El programa está en boca de todos y no solo por el contenido tan inapropiado para muchos, sino por el desempeño de sus colaboradores, entre ellos Belén Esteban, y de su presentadora que ya arrastraba días de críticas tras su paso por Sálvame unos días antes.

Lo de Hormigas Blancas fue tan solo la gota que colmó el vaso. El pasado lunes le tocaba presentar Sálvame, un día especialmente triste y gris para el programa tras el fallecimiento del marido de su compañera, Paz Vega. Como era normal, y de esperar, el contenido del show se nutrió de esta noticia. Todo iba relativamente bien hasta que Carlota recordó un capítulo muy personal que le emocionó hasta casi las lágrimas, el fallecimiento de su padre siendo muy joven. Pues nada, que esto ofendió a la audiencia, esa que dicen que es soberana, que arremetió contra la presentadora acusándola de egocéntrica, yoísta y varios adjetivos más.

Algo que no quedó reducido tan solo al público, algunos profesionales de la tele se atrevieron a bromear sobre este gesto de la presentadora sin filtros. Entre otros, Ángel Martín, el que fuera presentador de Sé lo que hicísteis que publicó un mensaje en Twitter que echó más leña al fuego. “Veo que Carlota Corredera es TT y leyendo los motivos sospecho que si "slqh" siguiese vivo ya tendría apodo: Carlota YO-rredera, escribió quedándose tan a gusto. Y es que, por muy fuerte que parezca, se convirtió en Trending topic en cuestión de segundos.

La gente no terminó de entender que diera detalles de su vida y su dolor cuando la noticia era otra. Pero tampoco exageremos, Sálvame es un programa de debate, de intercambio de opiniones y experiencias, así que sinceramente no veo nada malo en compartir un asunto personal parecido. La cosa cayó fatal y, sin comerlo ni beberlo, volvió a ser tendencia. Eso también tiene su crédito.

Incluso antes del estreno de Hormigas blancas, el público ya pronosticaba que Carlota tuviera una actitud similar, criticando su afán de protagonismo sin siquiera estrenarse todavía.

Los precedentes de esta semana no han ayudado mucho a que el estreno de Hormigas blancas haya sido lo que se esperaba. Carlota a la cabeza no convence y eso es tan respetable como que sí guste, para gustos los colores, ¿no? La realidad es que este verano en Telecinco ella será una de las caras estrella en el menú principal. Así que la decisión es sencilla, en vez de criticar tanto, es tan fácil como cambiar de canal.

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