Adara Molinero convirtió su vida en un circo por un puñado de euros

Corren tiempos difíciles para Adara Molinero. La que fuera estrella absoluta de Gran Hermano Vip 7, y ganadora con todas las de ley por darlo todo, está perdiendo su brillo. Y no porque decepcione en sus intervenciones televisivas, que siguen manteniéndose entre los contenidos más vistos de Telecinco, sino porque tanto exponer su vida privada le está pasando factura. Sus últimas apariciones, primero en la gala de Supervivientes del jueves, luego en Sábado Deluxe, donde sufrió un fuerte ataque de ansiedad, y el domingo en Conexión Honduras dejan constancia del momento personal tan complicado que pasa la ex de Hugo Sierra (y ahora también de Gianmarco). Mucho más delgada, nerviosa y derramando lágrimas constantes, la reina de los realities se podría estar planteando dejar la televisión. La situación se le está yendo de las manos y le podría costar un problema de salud. No hay cheque que compense tanto dolor.

Adara Molinero en Sábado Deluxe (Twitter/@Deluxesabado)

Adara no está bien y eso quedó al descubierto en su pasada intervención en el programa de Jorge Javier Vázquez. Llegaba vestida como toda una estrella de Hollywood y con más ganas de guerra que nunca. Puso los puntos sobre las íes a todos hasta que le tocó el turno a Kiko Matamoros, con quien tuvo un enfrentamiento bestial. Ella criticó los labios pinchados de su novia Marta López y él, que se la tenía guardadita, le sacó el tema de la custodia de su hijo con Hugo. Un asunto extremadamente delicado y en manos de los tribunales que sacó a esta madre coraje de sus casillas. “¡Hijo de p...!”, le gritó mientras abandonaba el plató en un preocupante estado de nervios.

Los gritos y lloros se escuchaban desde el set donde se graba el programa y Adara tuvo que ser atendida inmediatamente por un médico. La entrevista, de apenas hora y media, levantó las cifras de audiencia del Deluxe, bastante de capa caída en los últimas semanas. Ella y su pérdida del control fueron el minuto de oro. Pero, ¿a qué costa?

Definitivamente, y quien diga lo contrario sabe poco de televisión, Adara es un animal de este medio. Y no porque tenga una malicia especial o sea un personaje sibilino que prepara sus intervenciones, sino por todo lo contrario. Es espontánea, dice lo que piensa y se deja la piel y el corazón en cada aparición. Ya lo vimos en su Gran Hermano 17, en el Vip y en el Tiempo del descuento. Si hay que discutir, se discute y si hay que enamorarse, se enamora. El término medio no existe para ella y eso, señores, tiene consecuencias como las que está viviendo en estos momentos.

No hay semana en la que Adara no sea trending topic. Hashtags de apoyo en Twitter como  #AdaraYoTeCreo,  #AdaraNoEstásSola y el más reciente,  #StopAcosoAdara son el pan nuestro de cada día. La mamá de 27 años mueve miles de personas, son los llamados adaristas quienes se dejan la piel defendiéndola y dando la cara por ella. Nota importante, Adara no mueve los hilos para que eso ocurra, no es como otras celebrities que manejan a su antojo a sus fans. Es un movimiento espontáneo, gente que la quiere incondicionalmente desde que salió de GH y ahí ha estado en las buenas y en las malas.

Pero igual que tiene seguidores entregados en cuerpo y alma, también tiene detractores, muy duros por cierto. Gente que ataca desde lo más bajo y a veces sin escrúpulos con insultos y acusaciones que, sinceramente, no deberían permitirse. Lo de llamarla infiel es lo más suave que uno puede leer, lo peor de todo es que han cuestionado algo incuestionable, su papel de madre, hasta límites insospechables que jamás deberían cruzarse. Ha sido tanto el daño ocasionado en la joven que hace unos días, desde su ruptura con Gianmarco, decidió cerrar su cuenta en Twitter de una vez por todas. El grado de acoso y derribo contra ella era tal que no pudo hacerle frente.

Adara está triste, mucho, y eso se pudo sentir en su aparición en Supervivientes: Conexión Honduras de este domingo. No era la misma, estaba alicaída, sin brío ni brillo en sus ojos. Defendió a su madre muy dignamente pero le faltaban las palabras y estaba nerviosa. La ganadora de GH Vip 17 tiene demasiados frentes abiertos. Además de la separación del italiano, algo que le ha dejado muy tocada, está su circo familiar. Y decimos circo porque es así. No se habla con su padre Jesús Molinero quien se pasa el día defendiendo a Hugo Sierra en redes y cuestionando el comportamiento de su hija en programas de televisión. Siempre habían tenido una relación especial hasta su entrada en GH. Al señor no le gustó nada el comportamiento de su hija y los reproches, por parte de ambos, no han cesado desde entonces.

Muchos se preguntan cómo esto es posible y cuestionan el comportamiento de su progenitor. Por mucho que se haya equivocado no deja de ser su hija, una chica vulnerable y ahora mismo sola con un niño de un año en Madrid con el confinamiento del coronavirus que necesita más que nunca de los suyos. Con su madre Elena en Supervivientes y su tía Pilu de plató en plató rajando de su sobrina, tampoco es que tenga a demasiada gente en quién poder apoyarse. Lo bueno ha sido su acercamiento a su hermano Aitor Molinero. Su madre desveló en la isla su gran preocupación por la mala relación de sus hijos, dos polos opuestos. Pero parece que la cosa ha llegado a buen puerto y, despacio pero sin pausa, todo esto les ha unido, al menos a juzgar por los mensajes de apoyo del joven a su hermana en estos difíciles momentos por Instagram, donde por fin ya se siguen.

Una reconciliación que, en cambio, con Joao parece que no va a darse. Todo lo contrario. El que fuera su amigo íntimo y celestino en los dos últimos realities que compartieron juntos ha decidido romper el silencio y destapar la otra cara de Adara. Cansado de sus supuestas mentiras, el maestro ha hecho públicos los mensajes de su ex amiga pidiéndole verse con Gianmarco en secreto antes de entrar al TDD mientras se encontraba en plena reconciliación con Hugo Sierra. Porque esa es otra, se estaban dando una segunda oportunidad. Ella lo dio a entender en el reencuentro pero no fue del todo clara con Gianmarco y el público, la verdad sea dicha. En una entrevista pasada en el Deluxe contó que en Nochebuena estuvo triste y sola y resulta que esto no era del todo verdad, pues parece que la pasó con la familia del uruguayo y el padre de su hijo.

Las cosas se estaban arreglando y así mismo lo gritó a los cuatro vientos Hugo en la pasada gala del jueves de Supervivientes. Para que lo sepa todo el mundo, “ella siempre quiso una reconciliación conmigo”, dijo ante la mirada atónita de todos. Hasta parece que dormían juntos, al menos según dicen algunos colaboradores de Telecinco que recibían mensajes de Hugo cuando todo era un secreto. Pero hay más. Su suegra, Adriana, desveló este fin de semana a Viva la Vida desde Mallorca que Adara no quiso volver una vez con su hijo, sino dos, también después del TDD. “Él la perdonó dos veces, no solo una”. Incuso aseguró que cuando ella llegó después de una semana en la casa en la que volvió a reincidir con Gianmarco, sus primeras palabras al ver a Hugo fueron que ‘no había besado a GM’. No hacía falta, era evidente que entre ambos había habido algo más que besos, hablamos de sentimientos, así que Hugo decidió romper.

Al destaparse todo esto se ha visto que Adara, como cualquier persona, no siempre dice la verdad. O al menos su visión de las cosas difiere a la del resto. Pero parece que en ella todo es más grave, quizás por su excesiva exposición mediática, quizás porque se esperaba más de ella y su romance de cuento de hadas, ¡qué sabe nadie! Lo que está claro es que todo lo sucedido, que no es poco, ha hecho plantearse a Adara si todo este brilli brilli vale la pena por un puñado de euros. En una reciente publicación en Instagram dando las gracias por las muestras de cariño y el apoyo se hacía una pregunta: “¿Una retirada a tiempo es una victoria?”, escribía.

Enigmática, lanzaba ese mensaje que tuvo más de 60 mil ‘Me Gusta’ y cientos de reacciones, buenas, malas y peores. De momento su vida está en Stand By. Con el tema del Covid-19 no puede volver a Palma, su residencia oficial. Pero cuando el asunto se solucione y finalmente salga Hugo tendrá que regresar a ese lugar donde asegura no es feliz y está sola. Le espera una etapa aún más complicada de la que está viviendo pues ambos padres se verán las caras en los juzgados donde un juez dictaminará el tema de la custodia de su bebé, el tema que probablemente más le está desestabilizando por encima del resto de dimes y diretes.

Porque si hay algo que no se puede juzgar ni dudar es el papel de Adara como madre. Vive entregada a su pequeñín, la luz de sus ojos y su razón de vivir. Como cualquier persona, se está ganando la vida dignamente y eso implica ir a televisión y a veces aguantar el chaparrón. Ahora es ella quien tendrá que poner en una balanza si le compensa o no. Decida lo que decida, nos guste más o menos, Adara no deja indiferente a nadie y, oye, eso no lo consigue todo el mundo.

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Imagen: Twitter/Sábado Deluxe