Adara y Gianmarco protagonizan un circo con su ruptura mediática: ¿nos han engañado?

Dicen que del amor al odio hay un paso. Nunca un refrán fue tan cierto. Después de vendernos un romance de película (¿o deberíamos decir la moto?), Adara Molinero y Gianmarco Onestini ni fueron felices ni comieron perdices. Vamos que han roto y les ha faltado tiempo para tirarse los trastos a la cabeza. Muchos compramos esa historia pero el material nos ha salido defectuoso. A la parejita se le ha caído la careta y lo que parecía un cuento de hadas ha resultado ser un paripé de dimensiones descomunales. O eso está pareciendo desde que anunciaran la separación el pasado viernes. Su ruptura en redes y sus explicaciones contradictorias en un video conjunto a lo Pimpinela para Mtmad ha dejado al descubierto una aparente triste realidad: amor poco, interés mucho.

Enrique Cidoncha; cortesía de Mediaset

Cuando uno ama hasta en lo más profundo a otra persona, no suele tirar la toalla a la primera de cambio, ni airear los trapos sucios del otro, ni mucho menos lo vende por dinero, fama y éxito. Todo esto y mucho más es lo que ha hecho Giandara, esa parejita que nos enamoró con su amor prohibido primero en Gran Hermano Vip 7 y luego en El Tiempo del Descuento. Pues nada, que mucho ruido y pocas nueces. Fue llevarse el maletín y esfumarse los sentimientos. Ha sido cumplir un mes de relación y sus detractores ganaron la apuesta.

Cada uno es libre de elegir la teoría que considere. Lo innegable es que nos sentimos engañados y, sin lugar a dudas, esto les puede pasar factura porque han perdido credibilidad con el show barato de estos días. El cuento chino comienza con un Gianmarco comunicando a través de sus historias de Instagram que se iba a Italia porque había pillado a Adari con las manos en la masa, de risas y coqueteos con “otro chico”. Aún siendo verdad, ¿por qué compartir algo tan personal por redes? Se supone que eso lo resuelves, o no, con tu pareja, no se lo cuentas a los casi 900 mil seguidores que tiene en dicha plataforma. Aunque teniendo en cuenta sus tiernos 23 años y cierta inmadurez se puede llegar a entender, que nunca justificar.

Con este gesto la guerra había estallado. Y todo por redes sociales. Porque ya conocemos a Adara cuando se enfada, suelta lo más grande. Así que ella hizo lo propio, primero anunció estar dolida y seguir amándolo; él la siguió acusando de mentirosa mientras le aconsejaba que se dejara consolar por el otro, luego ella se enfadó porque su ex subió un vídeo dolido grabado en su casa horas antes de irse... y así todo el fin de semana. Menudo drama se montó. Ella cerró Twitter, él compartió sus 36 horas de peregrinaje a Italia en plena crisis del coronavirus (muy mal Gianmarco, muy mal) y todos volviéndonos locos.

Sin embargo, días e incluso horas antes de todo esto nos hacían cómplices de su amor eterno con bailes, besos de tornillo, risas y declaraciones en sus diferentes perfiles. Que si cocinando, que si sesión de manicura, que si Tik Tok, ¡hasta hicieron un live con el cuñado de turno Luca Onestini! En fin, que parecían una parejita feliz, irrompible y con un futuro prometedor.

Ay, qué equivocados estábamos. O no, quizás sí eran así de felices pero no resistieron la primera prueba de fuego. Después de que GM se ofendiera, Adara prometió dar su versión de los hechos bajo contrato por Mtmad. Ella, como trabajadora responsable, tenía un compromiso con ellos y no iba a defraudar. Así que en vez de mandar a la porra dicho contrato y solucionar las cosas en casa, decidió contarlo, todo, todo, todo a través de este canal. No lo ha hecho sola, Gianmarco ha estado también. El panorama además de ridículo ha sido vergonzoso y así se lo han hecho saber los fans de ambos en las redes que muy decepcionados han expresado su malestar. Con toda la razón. Parecía un pulso de a ver quién tiene la razón más que la imagen de dos enamorados rotos de dolor. 

El contenido es de risa, de pelea de niños en el patio de un colegio. Para empezar y por mucho que lo negó, es cierto que Adara se ha estado escribiendo con un chico, cuyo nombre no ha revelado pero que las malas lenguas aseguran que es Rodrigo, su compañero de GH 17. Ese no es el drama, ¿qué problema tiene que te escribas con un hombre? Faltaría más. El detalle viene cuando el contenido no es precisamente un ‘hola, qué tal, cómo estás’. El tercero en discordia le decía que la iba a enamorar en siete días y que si cortaba con Gianmarco después del Poli Deluxe él la esperaría. Ah, también le soltó algo así como “voy a tu casa a por sal” pues parece que viven cerca. Ella, que es muy educada, le respondía con unos cuantos ”jajajajajajaja” que a su novio, también es comprensible, no le hicieron ni pizca de gracia.

La excusa de Adara a este flirteo telefónico es la misma que dio cuando entró Hugo Sierra en Guadalix y le plantó el famoso morreo. “Pero si me besó él”, dijo a GM en aquel entonces. Ahora, tres cuartos de lo mismo con el contenido de los mensajitos: “eso me lo ha dicho él a mi, yo no le dije nada… Si esa persona quería algo conmigo es su problema, yo no”, se ha defendido ella echando balones fuera. Algo que los tuiteros le recriminan. Si alguien te tira la caña de esa forma y tienes novio, ¿por qué no le paras los pies?

Si ella se equivoca, él no se queda atrás. A juzgar por lo que el propio Gianmarco ha dicho en el mismo video de Mtmad, se entiende que él ya tenía en mente lo de irse a Italia, parece que una situación personal en la familia le reclamaba y no se lo pensó dos veces. Hasta ahí perfecto, tiene todo el derecho, pero aprovechar que el Pisuerga pasa por Valladolid y señalar los mensajes como los culpables de su marcha, pues tampoco. Ni los malos son tan malos, ni los buenos tan buenos. 

En definitiva, que con esto y un bizcocho se acabó el romance sospechoso. Los dos son igual de responsables en este circo en el que no han tardado en salirle los enanos. Entre otros, Joao, que se ha puesto del lado del italiano, no sabemos si porque le quiere de verdad, o para vengarse de lo que le hizo Adara en el TDD. Su ex amiga tuvo un ataque de celos y aseguró que el maestro quería temita con GM. Por su parte, Alba Carrillo también ha resurgido de las cenizas para reírse de esta ruptura y apuntarse un tanto con aquello de ‘ya se veía venir’.

En fin, muy coherente todo. Lo que mal empieza, mal acaba así que por mucho que nos duela a los que apostamos por este amor clandestino, Giandara es un caso perdido. Con tantos celos, desconfianza y, sobre todo, tantas ganas de protagonismo y televisión no se puede llegar a buen puerto. El amor se les rompió pero en esta ocasión no fue de tanto usarlo. Los dos han demostrado que su ego está por encima de sus sentimientos y que se han vendido a la primera oportunidad. Qué feo, qué feo. O mejor dicho, qué triste, qué triste. Al menos fue bonito mientras duró.

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