Las dudas amorosas de Adara en GH VIP 7 ya cansan

¡Ay, madre mía, madre mía! Adara nos va a volver locos. Nos ponemos en sus zapatos y podemos entender su confusión, pero lo del último debate es para varias tilas. Después de la visita de sus ‘dos galanes’ en la gala del jueves pasado está hecha un lío marineno, se dice y se desdice más que un político pero la cosa ya está adquiriendo un color que ni siquiera sus defensores saben cómo afrontar. Ahora que se están creando los eslóganes de sus campañas para ganar el concurso se nos ocurre el de ‘Adara o te aclaras o saldrás expulsada’.

(Twitter/GHOficial)

No cabe la menor duda de que es la concursante más entregada de la séptima edición de Gran Hermano Vip. Cero discusión al respecto, pero en su recta final podría cargarse los tres meses de diez que la preceden. Desde que vio a Hugo Sierra y Gianmarco no ha habido otro tema en la casa. Sus versiones varían de un minuto al otro dependiendo de lo que le dicen sus compañeras y eso la está desestabilizando. Un día presumía de lo guapo que había visto al padre de su hijo y al otro preguntaba a las chicas sobre las intenciones reales del italiano con ella, preocupada de que su sentir no fuera tan fuerte. ¡Pero chica si te lo dijo claramente! ¿Qué parte no entendiste? El eterno enamorado no solo le expresó que la había estado esperando ‘siempre’ sino que sus sentimientos estaban intactos. 

Pues nada, erre que erre. Asegura que no quiere ser un trofeo a ganar por los dos hombres, pero ella se debate entre uno y el otro. Es cierto que no ha tomado la decisión final, eso llegará fuera tras un par de buenas conversaciones, pero lo que huele para algunos no muy bien, es su actitud con Gianmarco. El morreo con Hugo el jueves y los múltiples ‘no sé’ daban a entender que ese enamoramiento de la casa era historia. Sin embargo, ¡lleva el garbancito que significó tanto para ellos en el bolsillo de su chaqueta! 

Eso no es todo, Adara y el resto de compañeras tuvieron que clausurar anoche la habitación turquesa donde ella y el italiano vivieron tantos momentos cómplices. Una situación que le hizo recordar todos aquellos sentimientos. Ella fue la última en cerrar la puerta, antes de hacerlo se quedó unos segundos mirando el lugar donde había sido tan feliz con mucha nostalgia y los ojos empañados. Unas imágenes y unas reacciones que han dejado al italiano aún más confundido.

Él ya había asumido que lo suyo con ella no tenía futuro. Pero con esta actitud la llama parece que ha vuelto a encenderse y no está todo perdido.

Anoche no fue tan mala para Gianmarco. Como nunca antes, Helena, la madre de Adara se pronunció por primera vez sobre el joven al que dedicó unas tiernas palabras. “Le quiero dar las gracias porque se ha portado como un caballero y he estado muy a gusto a su lado, dijo para sorpresa de todos y afirmando que ya habían intercambiado sus teléfonos. “Cuando quieras en Madrid, en lo que quieras, aquí estoy”. 

Toma zasca para Hugo, quien de nuevo brilló por su ausencia en el plató. Allí estaba su madre, Gianmarco y, por su puesto, Joao para dar la cara. Este último se convirtió en su jefe de campaña y en los cuatro minutos que le correspondían leyó la cartilla muy bien leída a su amiga. Vamos que le dijo que fuera y sintiera lo que había mostrado siempre dentro de la casa y se mantuviera firme en lo que tantas veces habían hablado ellos. Blanco y en botella. El maestro es de la teoría de que Adara quiere a Gianmarco pero que no termina de abrirse por respeto a Hugo, con quien tiene que hablar largo y tendido.

Su discurso dio pistas a la joven del camino que tenía que seguir. Su hoja de ruta también quedó marcada por un tuit que le echaba en cara su cambio radical e injusto con Onestini. “¿No crees que no has sido coherente con lo que sentiste?”, dice una parte de ese mensaje. Pues si ya estaba liada, con este escrito para qué queremos más. Ahora sí que Adara se metió en un berenjenal de tres pares de narices. Y entonces se hizo el milagro y la feliz mamá le soltó a Jordi lo que todos llevaban días queriendo escuchar. “Parece que yo hubiera tomado una decisión y no he tomado ninguna. Ahora mismo lo que pienso es que tengo que salir y tener dos conversaciones”, dijo.

¿Qué pasa entonces con Gianmarco? Ojo con su respuesta. “Mis sentimientos hacia Gianmarco no han cambiado”, aseguró.

Ahí salió el gordo de la lotería sin ser navidad. La cara del susodicho era un auténtico poema, no sabemos si le gustó o no, pues al igual que el resto esta afirmación generó un mar de dudas. ¿Lo dice porque lo siente o por las pistas que está recibiendo de fuera y que le dicen qué camino seguir? He ahí la duda. Adara no se aclara y sus incoherencias empiezan a dejar de tener gracia para algunos. Los que la defienden insisten en su absoluto estado de nervios. Tal es su bloqueo que cuando Jordi le dio 40 segundos para hacer su alegado de ganadora se quedó muda, se bloqueó y perdió esta oportunidad de oro. Así está el patio.

Su comportamiento contradictorio tuvo como resultado la reprimenda de Alba, que no entendió ese nuevo giro en la rotonda. “Una cosa es que le tengas cariño y otra abrirle la puerta a Gianmarco. Es como que el otro día lo dejaste en standby, que tienes que pensar, y ahora parece que le has abierto la puerta a Gianmarco y se la has cerrado un poco más a Hugo con eso de que tus sentimientos no han cambiado”, le soltó. 

El programa acabó y Adara entró en bucle. La concursante, temblorosa, iba de una participante a otra preguntado cosas y afirmando que la había vuelto a liar parda. Ahora resulta que ella no quería decir eso, que no quiere dejar mal a Hugo, que si esto que si lo otro. Por primera vez no está siendo ella, está actuando contra su voluntad y es ahí que pierde todo su encanto. Tampoco podemos exigirle perfección pero ya tan cerca de la final da que pensar si tanta confusión podría ser parte de una estrategia, respetable, pero estrategia, una palabra que parecería impensable en el concurso de Adara.

Tampoco le beneficia el tirón que está teniendo Alba los últimos días. Su comportamiento de Madre Teresa le está sumando puntos y seguidores convirtiéndole en su rival más fuerte. Además, anoche mostró su lado más vulnerable y romántico al recibir un amoroso mensaje de su novio Santi Burgoa. Todos pensaban que él no quería saber nada de ella y no, el chaval dio la cara y le dedicó unas preciosas palabras que emocionaron a la concursante de hierro hasta las lágrimas. Mientras ella sigue en su estado zen, Mila y Adara han vuelto a las andadas con discusiones y enfrentamientos tontos, lo que tampoco es conveniente en esta recta final del concurso donde la magia de la navidad debería reinar. La gente ya no quiere caña y esto también podría hacer pupita a la tan proclamada favorita del concurso

Pues eso, que tiene muchos frentes abiertos y nada es lo que parece, así que tiene que tener los ojos bien abiertos y jugar bien sus cartas. Antes del Límite 48 horas, que esta semana se emite el miércoles, seguro que Adara vuelve a regalarnos confesionarios y conversaciones llenos de madre mía, qué fuerte o súper la he liado. En sus manos está volver a ser la que era, hacerse con las riendas de su concurso y escuchar sólo y únicamente al que nunca falla, su corazón. 

Más historias que te pueden interesar:

Imagen de porada: Twitter/GHOficial