Adara se posiciona como ganadora tras sincerarse sobre su amor por Gianmarco y su infelicidad con Hugo

Es carne de Gran Hermano, lo que la audiencia espera ver desde el sofá de su casa. Adara Molinero es de esas concursantes que se abre en canal y se entrega sin condiciones. Pero tenía una cuenta pendiente con el público que por fin ha resuelto. Su doble juego con Gianmarco y su novio, Hugo Sierra, no se entendía y le han tenido a las puertas de la expulsión las dos últimas ocasiones con porcentajes muy igualados. La entrada de su padre en la casa pidiéndole que fuera sincera de una vez supuso el despertar y la liberación de la joven.

Durante la semana se había creado la expectativa de que Hugo, el padre de su hijo y pareja de Adara antes de entrar, subiera a la casa. Así se había anunciado en varios programas de la cadena, por lo tanto todos esperábamos con ansias el desenlace de esta telenovela a la española. Sin embargo, el momentazo nunca llegó a darse. En el último momento el programa decidió que fuera su padre Jesús quien subiera a dar ánimos a su hija que se jugaba mucho en esta nominación junto a Antonio David.

El encuentro no sólo fue un derroche de amor entre padre e hija sino un punto de inflexión para la participante. Esta visita ha supuesto un antes y un después en el concurso de Adara y en la percepción que el público ha tenido últimamente de ella. “Hay un pequeño problemita, esto que tienes aquí se escucha todo”, dijo Jesús señalándole el micrófono. “Tú tienes que hacer lo que te salga del corazón, no pasa nada”, le dijo sabiamente su progenitor ante la cara aterrada de la joven mamá que se quedó en shock.

Un estado del que despertó pronto y que, de alguna manera le liberó. Habían sido muchas semanas callada y sin poder hablarlo con nadie. Desde la salida del maestro Joao, ha vivido con su secreto escondido en lo más profundo convirtiéndose en una especie de condena interna. Y quizás, también fuera. El público no ha entendido por qué siendo tan clara en todo no ha sido capaz de actuar en consecuencia en este aspecto tan importante. Adara por fin ha dado la clave, una respuesta que todos imaginaban y que tiene que ver con la que hasta ahora ha sido su pareja. “Yo no quería hacer daño”, ha expresado entre lágrimas. “Necesitaba hablar primero con él”.

Ésa ha sido su explicación. Reconoce que lo ha vivido ha sido muy fuerte pero por respeto al que ha sido su amor no ha querido ir más allá. Sentía que le debía una explicación a Hugo antes de confesárselo a toda España y dejarle a él en ridículo. Una actitud comprensible pero que le ha hecho ganar una legión de detractores que por el momento no han conseguido sacarla de la casa. Pero su confesión no acabó ahí. Lo peor llegaría después, especialmente para no sabemos si su todavía pareja. En una charla de tú a tú con Jorge Javier, el presentador le hizo la pregunta del millón. ¿Era feliz con Hugo? “Que me perdone, que me perdone si le hace daño mi respuesta pero no lo era. No era feliz, ha dicho sin parar de llorar.

Una revelación a corazón abierto que le ha anotado puntos en el marcador por, una vez más, ser ella misma y confesar la verdad que todos esperaban. “Me he dado cuenta aquí que había cosas que no iban bien”, ha señalado. Ahora, por fin liberada y, sobre todo, salvada, siente que podrá darlo todo y ser ella sin miedos ni restricciones personales. Quien no ha podido disimular su preocupación como madre ha sido Helena. La progenitora de Adara no parecía estar muy de acuerdo con que su ex le soltara sin anestesia lo que estaba pasando fuera. Hasta tal punto que tuvo que retirar la cara de la pantalla al ver a su hija sufrir.

Una situación que demuestra la tensión que existe entre la expareja y que, en parte, tiene que ver con la relación tan dispar que ambos mantienen con Hugo. Mientras el padre ha confesado tener una comunicación fluida con su yerno e incluso entender su postura, Helena ha cortado todo tipo de conexión con el ganador de Gran Hermano Revolution. No comprende por qué ha demandado a su hija antes de hablar con ella y por la espalda. Dos posiciones opuestas que aleja aún más a los padres de Adara y que se ha hecho notar en plató. Ni siquiera hubo saludo cordial entre ellos. Jesús dio la mano y besó a todos menos a su ex, lo que deja en evidencia el mal rollo y el desacuerdo que existe. No hubo intercambio de palabras ni discusión, a veces los silencios dicen mucho más.

El programa tenía que continuar y JJV tenía que hacerle a a Adara la pregunta que tenía a media España en vilo. ¿Estás enamorada de Gianmarco?”. La cara del italiano era un poema, sin embargo, la respuesta no fue la que queríamos escuchar. “No lo sé, no lo sé, contestó con ojos todavía asustados.

Con sus palabras dijo una cosa pero con su mirada dijo otra muy diferente. Incluso estuvo a punto de preguntar sobre el italiano que le ha robado el corazón, pero una vez más el miedo a herir sentimientos de terceros la frenó. “Me pregunto si… Es que no quiero hacer daño a nadie”, señaló refiriéndose claramente a si el tercero en discordia estaría esperándola. La cosa se quedó ahí, tal y como dijo su padre, ella quiere proteger a su hijo, por eso no puede andar como quinceañera por la casa gritando su nueva ilusión a los cuatro vientos.

Quienes sí gritaron como locas al enterarse de todo fueron sus compañeras. Adara llegó a la casa de la salvación descompuesta y tuvo que confesar toda la verdad y nada más que la verdad. Las chicas se quedaron, literalmente, con la boca abierta al principio para luego entrar en los cotilleos de patio pidiendo todos los detalles. Sabían que Gianmarco bebía los vientos por ella pero jamás sospecharon de Adara, siempre más hermética para disimular. Aunque Mila, que más sabe el diablo por viejo que por diablo, lo presentía. “Te gusta Gianmarco”, aseveró dando después un abrazo solidario a su aliada en la casa durante la recta final del concurso.

¡Estoy flipando!”, gritaba Alba. “¡Pero qué edición! Esta edición es un filón Virgen Santa”, ha añadido una entusiasmada Estela. Pero, con mucha educación, Adara les ha parado un poquito los pies. El que haya soltado todo no significa que ahora vaya a regodearse en ello y mucho menos hacer bromas al respecto. Con cara seria ha expresado que no desea hacer un circo de esto por la misma razón que no lo contó antes, no quiere hacer daño gratuito al que había sido su amor hasta ahora. Así que cero chismes o comentarios que puedan herir aún más a Hugo. Los detalles los deja para fuera, para su vida real.

Una decisión que no sabemos si con el paso de los días y el jacuzzi de la casa a todo dar va a mantener en firme. Las cinco chicas son un peligro juntas y ahora que parece se acabaron los malos rollos quizás tengan una conversación más relajada en la que Adara podría por fin dar rienda suelta a lo que siente por Gianmarco, el otro gran protagonista de la trama. Él lo tiene claro tal y como expresó en la gala. Entiende a la perfección que su por ahora amor platónico no diga más, incluso le aplaude. Es una situación delicada que afecta a una tercera persona mucho más pequeñita y tiene que ser paciente. Él está dispuesto a esperarla. Su historia con Adara se ha convertido en el plato estrella de la edición así que su encuentro también va a ser uno de los minutos de oro del programa. Todo lo bueno se hace esperar así que por ahora la carpeta sigue cerrada.

 Arranca una cuenta atrás llena de emoción y con Guadalix lleno de mujeres fuertes que en mayor o menor medida han mostrado su lado más vulnerable. De momento reina la paz, pero en dos semanas puede pasar de todo, los días son muy largos y los nervios están a flor de piel. Lo que sí sabemos es que Adara se ha quitado un peso de encima y tiene en sus manos la oportunidad de reparar lo que hizo mal. ¿Contará por fin lo que siente de verdad por su italianini? Conociéndola, no nos extrañaría. Y si esta desnudez del alma no la hace ganadora, seguro la hará la finalista más difícil de vencer.

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