Adara y Gianmarco dejan su amor pendiente en 'El tiempo del descuento' ¿y ahora qué?

Y colorín, colorado, la emoción de El tiempo del descuento se ha terminado. Adara dejó la casa en la noche del domingo después de ser la protagonista indiscutible de los últimos días del reality gracias a su reconciliación con Gianmarco. Pero las obligaciones y la vida real la llaman y ahora nuestra atención estará más fuera que dentro.

Su reencuentro con Hugo, las declaraciones de la madre... ya nos vemos venir la secuela del dramón familiar de Adara paseándose por los platós de nuevo. Mientras el reality pierde al romance que le dio razón de ser y al villano de la edición, Antonio David, tras ser expulsado por la audiencia. Esto ya no será lo mismo.

(Twitter.com/tdeldescuento)

Los caminos de Adara y Gianmarco se separaron, pero esta vez creemos, al menos por ahora, que para bien. Decidida a reconstruir su vida, dijo adiós a su bello ragazzo y a la casa de Guadalix para aclarar todo el lío que tiene fuera. El tiempo del descuento se queda cojo sin su concursante estrella y el italiano sin la razón principal por la que entró en esta prolongación del reality. La pregunta del millón es: y ahora, ¿qué?

Hay opiniones para todos los gustos. Mientras los malpensados definen la salida de Adara como un nuevo giro de rotonda, una gran mayoría vuelve a apostar por el amor de Giandara. Después de la batalla campal que vivieron tras la salida de GH y las múltiples dudas por parte de ambos, ayer se dejaron de incógnitas y confesaron estar hasta las trancas con palabras, con miradas y con hechos. Por más que han intentado reprimirse, no han podido ocultarlo más.

¿Será esta vez la definitiva? Con la salida de Adara al mundo real vuelve a enfrentarse a quienes no ven con buenos ojos a Gianmarco. Familiares de ella, del padre de su hijo y el propio Hugo Sierra han sido hasta ahora unos condicionantes importantes para que estuviera retraída y no se dejara llevar por lo que sentía. Según le dijo Adara a Jorge Javier Vázquez contenerse para no estar íntimamente con Gianmarco ha sido un calvario pues se moría de ganas por robarle un beso. Tal es así que ante la propuesta del presentador de quedarse una noche más junto a su amado su respuesta fue negativa. Pero no por falta de ganas, sino por el exceso de ellas.

Aunque Gianmarco se quedó salivando y le pidió que se lo pensara con esa mirada intensa que tantas dudas ha sembrado, al final no hubo trato. La diferencia en esta ocasión, y para sorpresa de todos, es que el futuro abogado aparcó su orgullo a veces extremo y entendió todo sin rechistar. Por primera vez en siete días no hubo reproches, ni enfados tontos, ni cabezonería ni egocentrismo de quién quiere o sufre más. 

Si tú te vas, yo me voy. Así de claro lo tuvo el italiano. Ella no tanto. Su salida juntos no sería la de una pareja normal que puede vivir su amor libre como si nada. Quizás por eso y por los nervios de Adara que casi no podía articular palabra del tembleque, JJ le hizo la pregunta que todos queríamos escuchar. “¿Tú quieres que ahora se vaya contigo?”, le cuestionó  ante la ganas de Gianmarco de salir disparado con ella de la casa. “Necesito tiempo. Es que tengo una situación muy, muy complicada”, respondió ella, una reacción que provocó los “Ohhhhh” de plató que seguía expectante de la telenovela. 

Aquí no hay buenos ni malos, mejores ni peores, ambos tienen su parte de razón. Adara no puede ser juzgada por no querer que Gianmarco salga con ella. Desde que entró en la casa se nota su estado físico y psíquico no están en buena forma. Ha perdido mucho peso y luce demacrada. Ella misma lo ha reconocido, tiene ansiedad y psicológicamente no está bien, hasta tal punto que al darse cuenta de que nada había cambiado en su corazón sufrió un ataque de pánico en el confesionario donde tuvo que ser atendida. A todo esto, no nos olvidemos que tiene un bebé del que ha estado separada más de tres meses. No es momento de estar encerrada y mucho menos de juzgarla.

El agobio de Adara se hizo notar así que GM optó por la mejor opción, le agarró de la mano y dijo las palabras mágicas. “Yo no quiero forzar nada, si tu necesitas tiempo no voy a decirte lo que tienes que hacer. Entiendo que haya prioridades”, dijo con una sonrisa. Y así, el chico inmaduro de 23 años resultó no serlo tanto y por fin darle el espacio que ella necesita como madre, mujer y persona. Un comportamiento que le ha hecho ganar de un plomazo hasta el apoyo de los adaristas, hasta ahora bastante críticos con él. Pero sobre todo, la confianza de ella, la que había perdido en esta guerra mediática en la que habían entrado y que ambos han ganado.

Ambos han aprendido de los errores del pasado y han cumplido al pie de la letra el objetivo de este programa, solucionar las cuentas pendientes con cabeza. Esa actitud coherente y de personas civilizadas es lo que hizo que Adara, hasta entonces todavía algo hermética y con cierto miedo a expresar el volcán de sentimientos que llevaba dentro, soltara la perlita que todos esperaban oír. “Creo que nunca me ha pasado esto con nadie”, susurró a GM. A partir de ahí besos, te quieros, gestos cómplices y más besos. Hasta salieron juntos de la mano. Algo impensable después de todo lo sucedido.

Pero hubo algo más. Adara transmitió seguridad a GM y no precisamente con palabras. Una de las razones por las que él se quedó más tranquilo fue porque ella dijo más en clave de lo que nosotros pudimos ver en la pantalla chica. Fuera de la conexión en directo, Adari le hacía gestos, le tocaba la pierna y ponía caras que el italiano y los que vimos Mi Tele Plus entendimos perfectamente. Sin decir nada concreto, lo dijo todo. Espérame.

Las miradas no mienten y eso lo pudo ver hasta Luca, el hermano de GM, al principio algo reticente con la actitud de su posible cuñada. La historia se repitió, ahora era él quien le pidió a su llegada a plató que le mirara a los ojos y le dijese si estaba realmente enamorada del joven. Ella le dio un sí rotundo y él no tuvo dudas, “te creo”, le contestó. Una escena de película que no tuvo nada que ver con las exigencias de Helena, madre de Adara, hacia Gianmarco por saber si estaba enamorado de su hija cuando salió expulsado del concurso hace meses. Tampoco le vamos a recriminar nada, la situación no era ni es fácil y las comparaciones son odiosas pero como dice el refrán, al pan, pan y al vino, vino.

Eso ya es historia. Adara ha escrito una nueva página de su vida, sale de la casa para poner todo en orden y aclararse para, por fin, poder estar con Gianmarco. Entró queriendo arreglar las cosas con el padre de su hijo pero ha salido firme en sus sentimientos. Quedan muchos capítulos en esta historia con el italiano dentro de la casa y Adara fuera, el final solo lo pueden escribir ellos. Por ahora la cosa, si no se tuerce, pinta bien, al menos hoy. Mañana, ya veremos.

Más historias que te pueden interesar:

Imagen: Twitter.com/tdeldescuento