Tardígrados: así son los asombrosos candidatos a colonizar el espacio

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Photo credit: Wikimedia Commons
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De entre todos los seres vivos, hay unos pocos capaces de soportar las condiciones más extremas de frío calor, acidez o incluso la ausencia de oxígeno. Son los llamados extremófilos, y la mayoría pertenece al reino microscópico de las bacterias. Pero no los tardígrados, que son unos diminutos invertebrados, de menos de un milímetro, primos de los artrópodos (como los crustáceos o los insectos).

Los tardígrados son los animales con patas más pequeños que existen. Si observaras a uno de ellos bajo el microscopio podrías ver que tiene un aspecto rollizo, parecido al muñeco de Michelin. Esta es la razón por la que a los tardígrados se les conoce también como ‘osos de agua’.

Photo credit: Wikimedia Commons
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Un tardígrado puede vivir casi en cualquier lugar que te puedas imaginar. Eso sí, no en cualquier estado. Los tardígrados no viven más de dos años y medio… a no ser que entren en un estado de preservación que ponen en marcha cuando las condiciones ambientales no son las ideales; algo así como la hibernación que realizan algunos mamíferos. Durante este estado, pueden permanecer sin agua ni comida durante diez años, y soportando las condiciones más extremas que te puedas imaginar.

Como apuntábamos, los tardígrados son famosos por resistir el frío y el calor extremos: desde los 150 °C de máxima hasta lo que llamamos el ‘cero absoluto’, que es la temperatura mínima que se puede alcanzar según las leyes de la termodinámica, o sea,-273 °C. Además, soportan presiones seis mil veces superiores a la presión atmosférica y dosis de radiación que serían mortales para cualquier otra criatura.

Photo credit: Flickr
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Normalmente a los tardígrados se les encuentra en la superficie de musgos y líquenes, pero se han hallado ejemplares de esta criatura en las montañas del Himalaya a seis mil metros de altura y también en lechos marinos a cuatro mil metros de profundidad. Por citar algunas características más sobre estas fascinantes criaturas, su dieta suele basarse en organismos unicelulares, pero también pueden comer otros tardígrados; además, nacen ya formados como adultos (no tienen fase de larva) y tienen descendencia mediante la reproducción tanto sexual como asexual, dependiendo de la especie.

Con todas estas características, lo más probable es que los tardígrados nos sobrevivan a todo el resto de seres vivos de la Tierra. Incluso si salen de ella.

¿Cómo pueden sobrevivir los tardígrados en el espacio?

Tales son sus capacidades de supervivencia que los tardígrados han sido considerados para ser las primeras criaturas en colonizar el espacio. Pero allí arriba hay condiciones mucho más duras que la ausencia de oxígeno o la temperatura extrema; también es incompatible para la vida el nivel tan elevado de radiación.

Los astronautas necesitan colocarse un traje especial que les proteja de los rayos ionizantes, que puede atravesar nuestras células causando todo tipo de daños. Pero una de las características del estado preservado de los tardígrados es que les permite producir una cantidad exagerada de antioxidantes (lo mismo que llevan las cremas antiedad o los frutos rojos). Estos antioxidantes les permiten revertir el daño de la radiación ionizante en sus células, sobreviviendo a esta agresión.

Esta asombrosa capacidad ha desencadenado varios estudios científicos para comprobar cómo es la supervivencia de los tardígrados en el espacio, con la esperanza de poder ayudar a los astronautas del futuro.

La primera vez que se envió tardígrados al espacio fue en 2007, cuando un equipo de investigación europeo envió a tres mil de ellos vivos a la órbita terrestre durante 12 días en el exterior de un cohete. Casi el 70 % sobrevivió sin problemas.

En 2019 la nave espacial israelí Beresheet se estrelló en la superficie de nuestro satélite natural. Tras el desastre, miles de estos animales fueron diseminados por la yerma superficie de la Luna. Y lo más probable es que sigan vivos allá.

Más recientemente, en junio de 2021, la nave espacial SpaceX Dragon de Tesla transportó a varios centenares de tardígrados a la Estación Espacial Internacional (ISS) para estudiar su comportamiento.

Los tardígrados, ¿primeros viajeros interestelares?

Pero esto no es nada comparado con el tremendo viaje que les espera a estos pequeños. Existe una misión llama Project Starlight que planea enviar a los primeros seres vivos –tardígrados– fuera de nuestro sistema solar, a exoplanetas pertenecientes a otros sistemas estelares a varios años luz de nuestro hogar. Los viajes interestelares con contenido biológico están diseñados para dentro de unos veinte años. No se espera que los osos de agua regresen de esta odisea, pero sí se les monitorizará para hacer un seguimiento de sus condiciones de supervivencia.

Se desprenden muchas consideraciones morales de la cuestión de enviar criaturas fuera de los límites de nuestro sistema solar. ¿Qué hay de la contaminación biológica de otros ecosistemas? ¿Podríamos diseminar la vida fuera de la Tierra? ¿Y si otras civilizaciones la encuentran?

Quédate con sus ‘caras’, porque los tardígrados podrían protagonizar muchos titulares en el futuro relacionados con la exploración espacial. Solo queda desearles suerte a estos diminutos héroes terrícolas.

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