Tamara Falcó se sincera sobre Íñigo Onieva: "No siento odio hacia él, me da pena"

Photo credit: Gtres
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Tamara Falcó está pasando página de forma fulminante. Cuando parecía que la estabilidad amorosa había llegado a su vida gracias a Íñigo Onieva con quien acababa de anunciar su compromiso matrimonial tras dos años de relación, un vídeo del empresario besando a una mujer que no era su novia ha roto su relación y su compromiso. Sin embargo, lejos de quedarse en casa cancelando sus compromisos profesionales, Tamara ha dado un golpe en la mesa: "el trabajo es trabajo y hay que hacerlo", confesaba en su primera rueda de prensa donde daba detalles sobre cómo había sido la ruptura. Lejos de mostrarse dolida, la marquesa confesaba estar contenta de haber abierto los ojos antes de pasar por el altar e incluso agradecía que hubieran salido los vídeos: "Esto solo puede ser para bien", confesaba también en 'Sálvame' donde entraba en directo. Y es que la chef siempre ha sido muy tajante sobre si le daría una segunda oportunidad.

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Ahora, con tiempo y kilómetros de distancia al haber viajado a México por trabajo, Tamara ha hablado de lo que siente en este momento por su exnovio en su intervención en la XIV edición del Congreso Mundial de las Familias donde ha participado junto a psicólogos, pastores, curas, empresarios y aristócratas. Allí ha confesado que, aunque se ha mostrado comprensiva, está sufriendo un "despertar horroroso" pues estaba muy ilusionada. Y es que, ver las imágenes de su ya ex besándose con otra mujer, hizo que a Tamara se le cayera la venda de los ojos: “No fue solo eso, cayeron muchas más cosas, fue un dominó, me di cuenta de que tenía que dibujar a una persona que para mí no existía”, confesaba, según recoge elDiario.es.

Para Tamara todo ha sido una señal puesto que cuando volvió este verano a Medjugorje (Bosnia) porque “necesitaba discernir” pidió ayuda a la Virgen para que, si su prometido realmente era el que pintaban los rumores, lo apartase de ella. “Había conseguido que él empezara a ir a misa, cuando volví de Medjugorje se confesó y eso significó mucho para mí”, lamenta. “Cuando empecé a mirar hacia atrás, había muchas llamadas de atención, que iban más allá de la infidelidad", añadía en relación a los rumores constantes que habían envuelto a Íñigo.

Con la voz entrecortada, la hija de Isabel Preysler confesaba que sus sentimientos eran de pena hacia él por su forma de vida: “esa no es una persona con la que formar una familia, hay almas que van a llegar al mundo, van a ser esponjas y van vivir todo eso”. “Él me ha pedido perdón y es algo que tengo que trabajar, no me cabe en la cabeza lo que ha sucedido, creo que él y todos los que están perdidos en las sombras merecen conocer la verdad y el amor de Dios”.