Tamara Falcó desvela su secreto para ganar 'Masterchef Celebrity 4'

Por Mercedes Arroyo/ Fotos: Raúl Tejedor.
Photo credit: Raul Tejedor

From Diez Minutos

Exultante tras haber ganado la cuarta edición de Masterchef Celebrity, Tamara vio la final con algunos compañeros del programa en casa de su madre, Isabel Preysler, que la presenció en directo (se grabó en verano) a petición de su hija. Fue la gran sorpresa de la noche, así como su pareja, Mario Vargas Llosa, y disfrutaron como nadie de la destreza, serenidad y control en los fogones de la pequeña de la familia.

Gracias al programa, Tamara reconoce haber dado una imagen menos superficial de la que tenía entre la gente, algo de lo que se siente orgullosa, y también de haber competido sin complejos en las cocinas, de haber hecho buenos amigos en el concurso (el mejor Juan Avellaneda), de haberle cogido el gusto a la televisión y de tener más seguridad en sí misma.

¿Cómo te sientes tras la resaca de la final?
Para mí ha sido como un sueño. Se grabó en verano y no podía decir nada. Ahora todo el mundo me ha felicitado. Me he pasado todo el día haciendo entrevistas y apenas me he dado cuenta de lo que hice. Imagino que cuando llegue la noche será más efectiva la resaca.

¿Y cómo una persona que no cocinaba ha llegado a ganar 'Masterchef'?
Me inspiró Miguel Ángel Muñoz, que entró sin saber freír un huevo, y le conocí porque el enólogo de mi padre era su amigo. Y un día nos pusimos hablar y me dijo que no dejó de practicar en todo el tiempo que estuvo en el programa, y se puso como meta que no le iba a ganar nadie. Y yo entonces me planteé lo mismo.

¿Siempre has sido una persona tan trabajadora y tozuda?
Sí, siempre he tenido esa capacidad. La cocina me gusta y de la mano de Paco Roncero he aprendido mucho. Me dijo que tenía pocos conocimientos, pero muy buena mano.

Había gente que no confiaba en ti. ¿Eso ha cambiado?
Por redes sociales me llegaban comentarios negativos, y la gente tenía muchos prejuicios respecto a mí y no confiaban, pero luego me han pedido perdón, y eso es muy bonito. Siempre he estado en el ojo público por la fama de mis padres, e intento que no me afecte mucho lo que piense el resto de la gente porque entonces mi vida sería más complicada. Y en mi casa nadie daba un duro por mí.

Photo credit: Gtres

¿Se tenía una imagen bastante superficial de ti?
Era normal que la gente pensara eso porque solo me veían en eventos y luciendo vestidos.

¿Y te gusta la televisión?
Mucho. Ahora estoy colaborando los viernes en el programa de Máximo Huerta. Me divirtió mucho hacer las entrevistas con Bertín Osborne en Telecinco, y hoy me lo han recordado en una entrevista con el país. Él fue quien me dio la oportunidad de salir en televisión, aunque, en realidad, la primera fue Ana Rosa Quintana.

Tuviste tu reality, 'We love Tamara'…
Sí, pero no tuvo mucho éxito. Eso sí, llegó a muchas chicas jóvenes. Lo que más me gusta de la tele es que se trabaja en equipo, y como se hace tan intensamente, pues acabas creando una pequeña familia.

¿Se esperaba que tu madre fuera a la final?
Se lo tuve que pedir, ya que nos dijeron que podían ir tres personas para verla. La verdad es que no sabía cómo decírselo porque solo de pensar entrar en un plató de televisión, le entraba urticaria, pero al final me dijo: "¡Claro que sí, chiquilla!". Sobre todo, porque me había visto esforzarme mucho.

Photo credit: TVE Manu Carmona

En la elaboración de tu menú tuviste mucha sangre fría…
Jordi me decía que no llegaba, ¡pero eso me lo dijeron durante todo el programa, y yo les decía que sí! Yo me había estudiado mucho la final de Masterchef Celebrity 3, donde ganó Ona Carbonell, y me pareció precioso el menú que hizo sobre el agua, y entonces me planteé que tenía que pensar en algo que fuera muy mío, y surgió hacer un homenaje a mi familia, que es muy diversa y muy amplia. Y la perfección del menú fue gracias a la gente del restaurante Disfrutar. Cuando llegué a la semifinal, tuve que presentar un menú, y Juan Avellaneda me dijo que lo consultara con los dueños de este restaurante y que me aconsejaran. Entonces me fui a Barcelona y les pedí ayuda, pero al principio me dijeron que era complicado, y al final me ayudaron a centrarlo.

¿Y cómo fue hacerlo en la final?
Pues como lo llevaba preparado, cuando tuve que entrar al supermercado a coger los ingredientes, puse en las bandejas del carrito cada una de las cosas que necesitaba, y así me organicé mejor.

¿Qué ha sido lo mejor y lo peor del concurso?
Lo mejor, la experiencia que me llevo y los amigos que he hecho, sobre todo Juan Avellaneda, y lo peor, las quemaduras de los brazos.

¿Y cómo surgió ese maravilloso beso con Jordi y tu relación televisiva con él?
Yo puedo hablar desde mi punto de vista, y mucha gente me ha preguntado que si estaba guionizado, pero no era así. La verdad es que cuando había ganado, y estaba flipando, pensé que era el momento y me lancé. Una amiga me ha escrito y me ha dicho: "¡Tamara somos todas!".

¿Y tu madre que opina?
Bueno, no lo sé muy bien. Es que Jordi en ese momento no tenía novia.

A través del programa hemos descubierto a una Tamara más lanzada, más pícara, más segura de sí misma…
Más segura de mi misma puede que sí, pero eso lo he sentido desde que terminamos la grabación. Ganar Masterchef ha sido un logro. Aunque en muchas ocasiones ha sido como pasar por un infierno…

¿Cocinarás estas Navidades en tu casa?
Me apetece mucho meterme en la cocina, pero este año creo que ayudaré a José, el suegro de mi hermana Xandra, a asar el pavo… Quedaremos toda la familia, salvo mi abuela materna, que es mayor y no puede viajar. Vendrán los que puedan de Miami.

Has donado los 75.000 euros a Mensajeros de La Paz. ¿Por qué?
Porque desde niña he estado vinculada al Padre Ángel. Soy católica y me parece impresionante la labor que está haciendo. Lo que más me impactó fue cuando la ex mujer de mi padre fue a llevar, hace años, una máquina picapiedras a Belice para ayudar a los niños que eran esclavos, algo que me impresionó mucho porque yo no sabía que existía la esclavitud. Y también organiza comedores sociales y muchas más cosas. He trabajado con él solo una vez, y espero seguir colaborando. Ha sido una manera de reconocer su labor.

¿Y tu padre, el marqués de Griñón, que opina de este triunfo?
Pues precisamente me ha llamado esta mañana, en plena rueda de prensa, para decirme que se sentía muy orgulloso de mí. Ha sido algo muy bonito, de verdad.

¿El hecho de que Boris Izaguirre, que es amigo de la familia, haya concursado a tu lado te ha dado más fuerza?
Efectivamente, porque concursar en un programa así, sin amigos, es muy duro. Él ha transformado muchas situaciones tensas en amenas.

¿Qué pides a 2020?
Que sea igual de bueno o mejor que 2019. Profesionalmente tengo varios proyectos, seguiré con mi línea de ropa, etc…

¿Crees que el programa ha dado una imagen distinta de ti?
Eso ha sido parte del éxito de mi paso por el programa. He estado rodeado en esta edición de actores y actrices, diseñadores, cantantes, escritores… y mi rol se disipaba un poco. Hay vida después de Masterchef, y mi participación el programa me ha salido muy bien.

¿Eres muy exigente con el amor?
Hay que serlo, porque si te enamoras es algo para toda la vida y se debe buscar bien.

¿Cuál fue el plato más complicado que hiciste en el concurso?
Pues seguir a Jordi en la final. Le tengo mucho respeto como chef y quería hacerlo muy bien. Además me jugaba llegar al duelo final, pero fue uno de esos días que no te salen bien las cosas.

¿Y cómo has llevado las críticas de los jueces?
Pues para encajarlas bien, contraté los servicios de un coach, precisamente para afrontar retos. Me dijo que, como ellos eran los expertos, que me tomara sus comentarios como algo positivo. También estoy con una nutricionista, que me ha enseñado a comer bien. Este programa ha sido una experiencia preciosa.