Take Kubo: así se quedó el Madrid con la gran joya asiática del Barça

Takefusa Kubo ante Leo Messi en el partido disputado entre Barça y Mallorca en el Camp Nou, esta temporada. (Foto Alex Caparros/Getty Images)

Descubridor de Takefusa Kubo cuando maravillaba en los campos japoneses, Òscar Hernández fue el hombre de La Masia encargado de dirigir el campus deportivo azulgrana de Fukuoka (Japón) y detectar el precoz talento del nipón en sus inicios. Informe a través, Hernández explicó a los responsables de la cantera del Barça que el japonés “tenía una gran toma de decisiones, medía los espacios y técnicamente era un superdotado además de dominar las dos piernas con 9 años”.

Después de romper récords en el cantera del Camp Nou y convertirse en uno de los proyectos con más futuro del fútbol base, Takefusa Kubo tuvo que volver a Japón en 2015 a causa de la sanción que la FIFA impuso al Barça. Con tan solo 15 años, el nipón debutó en el FC Tokyo de la liga japonesa mientras iba quemando etapas a una velocidad de vértigo en la selección. Tanto, que como apunta su padrino futbolístico “con 16-17 años estaba preparado para jugar en LaLiga, no para estar en Segunda División B y tuvo un año complicado porque no contaron con él en el Barça”.

En esta línia, Hernández indica que “el Barça nunca lo controló después de salir del club porque pensaba que, al haberlo tenido en el fútbol base, volvería en el momento clave”. Si bien responsables de la cantera como José Mari Bakero y Ramón Planes argumentaron que “las distancias económicas eran insalvables”, el extécnico azulgrana explica que “se han dicho muchas cosas y cuando los escuchas, ves que no lo seguían y desconocían completamente el nivel del jugador”.

Así, mientras el Barça ignoraba la proyección de Kubo, el Real Madrid puso toda la carne en el asador para adelantarse a la entidad catalana y a otros grandes colosos del fútbol europeo y hacerse con el japonés. Cedido esta temporada en el Mallorca, Kubo ya ha dado muestras de su extraordinario talento para desequilibrar y marcar la diferencia. Tanto, que pese a ser un futbolista de un perfil diferente, el nipón se ha asentado en el XI titular bermellón y se ha colocado como el tercer máximo goleador del equipo (3).

Sobre el rol de Kubo en la entidad balear, el entrenador del Albirex Niigata de segunda división japonesa expone que “Kubo está hecho para jugar cerca del área y ser asociativo, creo que ha explotado en el Mallorca”. En este sentido, Hernández destaca que “ahora está adquiriendo aspectos defensivos que le faltaban y pese a pocar dos o tres pelotas por partido, está siendo decisivo. Cuando llegue a un equipo y juegue más arriba, aún será mucho mejor”. Además, el exazulgrana afirma que “cuesta encontrar jugadores así de desequilibrantes en el fútbol actual y justo eso, el desborde, es lo que define a Kubo”.

Las disfuncionalidades de La Masia

Por otra parte, Hernández también valoró el rumbo que ha tomado la cantera azulgrana y apuntó que “ahora se apuesta mucho menos por los jugadores del filial y eso hace que los jóvenes de la cantera no estén seguros de querer llegar al primer equipo. Antes nunca querían irse y ahora lo hace la mayoría, hay un problema muy grave”.

En este sentido, cabe apuntar que, desde la llegada de Josep María Bartomeu, el Barça ha incorporado hasta 47 fichajes para el filial azulgrana, de los cuales ninguno ha llegado al primer equipo. Sobre esta política de la dirección deportiva, Hernández revela que “los fichajes representan un embudo, porque si cada vez cuesta llegar más al primer equipo y encima haces plantillas largas que no suman calidad, generas una situación donde el jugador no puede crecer y busque salir”.

Precisamente, uno de esos futbolistas estancados en el filial azulgrana es Riqui Puig, el cual ha ido perdiendo presencia paulatinamente en el primer equipo hasta volver a la casilla de salida. “Debería estar en el primer equipo hace tiempo. No se ha apostado claramente por él, como con Aleñá o Kubo. En el mundo del fútbol hay que ser valiente y darles un empujón”, dice Hernández.

Por último, el exjugador de Barça y Lazio entre otros, confiesa que “no podemos decir que Kubo era muy joven y tres meses después subir a Ansu Fati al primer equipo porque no lo tenían renovado”. Además, Hernández explica que “La Masia actual tiene una política de improvisación como con el paradigma de juego, donde se ha sustituído el juego de posición por otro tipo de fútbol en lugar de evolucionarlo pese a que este estilo ya daba éxitos. Soy partidario de evolucionar el estilo, pero no de cargartelo con la excusa de que el fútbol ha cambiado y ahora es más físico”.

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