Samanta Villar, a punto de ahogarse en un reportaje

Lady Zapping

La intrépida reportera Samanta Villar se deja la piel en sus reportajes de Cuatro pero, en esa ocasión, casi se deja algo mucho más importante… ¡la vida! Villar asegura que se vio "con un pie en el otro barrio" en su último reportaje.

La protagonista de 'Conexión Samanta', programa que emite Cuatro, ha estado a punto de ahogarse en su último trabajo junto a la Guardia Civil, realizando una inmersión a más de 60 metros de profundidad.

Samanta trabajó con el GEAS (Grupo de Actividades Subacuáticas de la Guardia Civil) y debía acompañarles en una inmersión durante la inspección de un trasatlántico, por si tenía explosivos sujetos en el casco.

[Te puede interesar: Terelu deja la televisión por agotamiento]

Al inicio Samanta, en su tono vital habitual, se mostraba súper motivada con la nueva aventura y repasaba antes de tirarse al agua todos los gestos para comunicarse con sus compañeros una vez estuviesen en lo más profundo del descenso.

Samanta, convencida de su éxito y con total desconocimiento de la complicación extrema de la misión que iba a realizar, preguntaba “si me agobio, palpando el barco lograré salir, ¿no?”, a lo que uno de los agentes le respondía que tardaría mucho tiempo en palpar el camino y que, para aquel entonces, su oxígeno se habría agotado. Además le recalcaba que “si te notas agobiada, te desorientas y comienzas a palpar, la botella se te acaba en media hora”.

Tras lanzarse al agua oíamos a la presentadora hablar mediante el sistema de comunicación de la máscara de oxígeno pero, cuando desde la superficie un compañero informaba de que habían bajado ya 60 metros, Villar sufría un pequeño ataque de pánico y decía “me estoy agobiando, me estoy agobiando”.

Para no arriesgar, los GEAS decidieron abortar la inmersión y llevaron a Samanta a la superficie que, con la respiración acelerada, preguntaba “¿me puedo quitar ya la máscara?”. Al quitársela la presentadora estaba agitada y respiraba con fatiga: "Al hacer el esfuerzo para seguir el barco, tienes que gastar mucha energía, no es nadar como cuando buceas, y cada vez me costaba más coger el aire. Ha habido un momento que he pensado que no iba a llegar. Qué alivio respirar”.

Por fortuna todo acabó en un susto y un momento de agobio pero, tras 22 minutos bajo el agua, Villar aseguraba sentirse "frustrada por no haber resistido" a pesar de que los agentes la felicitaron. La verdad es que, tras momentos como este, ¡la chica se merece el año sabático que se va a tomar!