Sylvester Stallone de joven en plan empollón... ¿Dónde están los músculos?

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Photo credit: Dimitrios Kambouris - Getty Images
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"Nunca sabes quién es ese niño bobo que sientes cuando eres joven va a crecer para ser...", dice Sylvester Stallone en ese modo vintage de Instagram que tanto nos gusta. Esta vez toca foto de bendita juventud, aparentemente sin músculos, y con esa pinta de estudioso aka empollón con gafas que tiene un objetivo en la vida y lo persigue cueste lo que le cueste.

"El corazón a fuego, y un fuerte deseo de rabia que va profundamente dentro...", cuenta el actor. Eso sí, para que quede claro el progreso, le añade una foto de Rocky y de Rambo donde ya sí se ve su físico en todo su esplendor.

A sus 76 años, y con una rutina mañanera que te dejaría KO, Sly sigue estando a tope. "Bienvenidos a la hora de la comida. La gente me dice oye Sly, que haces para mantenerte en forma, qué comes, cómo haces para llevar todos estos años por aquí. Es muy simple, dieta diversa que cubra todas las bases y te active los músculos, como los pancakes (tortitas), helado, más helado, y agua", explicaba en otra ocasión sobre el secreto de la salud eterna.

Toda la carrera de Sylvester Stallone, que abarca cinco décadas, se remonta a su temprano éxito con Rocky (1976) –en la actualidad anda con el reboot de Rocky IV tras confesar que casi muere después de su pelea con Dolph Lundgren, ya ha anunciado que se retira de la secuela de la franquicia Creed y ha dicho adiós a la saga de los Mercenarios–, la ya conocida historia de un boxeador desvalido que escribió y protagonizó. Por supuesto, Sly no necesita presentación, y su filmografía habla por sí sola.

El actor, de 75 años, habla con frecuencia en Instagram sobre los "momentos de encrucijada" en su vida y su carrera en los que ha sentido que se enfrentaba a obstáculos insuperables. Así que aquí estoy, este es un ejemplo de que la sangre, el sudor y los sueños se pueden cumplir", detalla. "No fui muy buen estudiante, de hecho me pidieron que dejara al menos una docena de escuelas, pero una vez en la calle supe que tenía que aplicarme y me puse a escribir. No sabía lo que hacía pero no paré... Como podéis ver al final de este post lo que se puede conseguir contra viento y marea. Seguid dándole caña".