El Supremo revoca el tercer grado a los nueve presos de la causa del procés

Elena Santos
·Redactora.
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Jordi Cuixat, Oriol Junqueras, Raül Romeva y Jordi Turull salen de la prisión de Lledoners por primera vez con la semilibertad el 17 de julio de 2020. (Photo: EUROPA PRESS)
Jordi Cuixat, Oriol Junqueras, Raül Romeva y Jordi Turull salen de la prisión de Lledoners por primera vez con la semilibertad el 17 de julio de 2020. (Photo: EUROPA PRESS)

El Tribunal Supremo ha acordado este viernes revocar el tercer grado penitenciario concedido por el departamento de Justicia de la Generalitat catalana a los nueve condenados a penas de prisión en la causa del procés, al considerar que se trata de una medida prematura. Por lo tanto, no podrán salir de la cárcel para trabajar o realizar voluntariado.

Una medida de efecto inmediato ha sido la vuelta a prisión de la expresidenta del Parlament Carme Forcadell y la exconsellera Dolors Bassa para cumplir sus condenas en segundo grado. Forcadell, en la penitenciaría barcelonesa de Wad-Ras y la antigua consejera, en el Puig de les Bases en Figueres (Girona) arropada por manifestantes independentistas e integrantes del actual Govern,

La Sala destaca que es preciso que transcurra un periodo de tiempo mayor para evaluar adecuadamente la evolución del interno y el tratamiento penitenciario, máxime cuando se trata de condenas elevadas (de 9 a 13 años de cárcel) de las que ninguno ha cumplido la mitad, y la mayoría ni siquiera una cuarta parte.

El tribunal que ha dictado los autos está formado por Manuel Marchena (presidente y ponente), Andrés Martínez Arrieta, Juan Ramón Berdugo, Antonio del Moral, Andrés Palomo y Ana Ferrer.

La concesión del tercer grado a un interno que no haya cumplido la cuarta parte de la condena es "excepcional"

En los nueve autos, de contenido similar, los magistrados explican que la concesión del tercer grado a un interno que no haya cumplido la cuarta parte de la condena (que es el caso de todos ellos salvo Jordi Cuixart, Jordi Sánchez y Joaquim Forn, que tampoco han cumplido la mitad) es excepcional y exige “una justificación reforzada, lógicamente, con respecto a aquella exigible en los supuestos en los que se propone para el tercer grado a un interno que ya ha cumplido la cuarta parte de la condena”.

El Supremo recalca que “ninguno de los acusados en este procedimiento ha sido condenado por perseguir ...

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.