Lara Álvarez demuestra que tiene garra y talento

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Es imposible hablar de Supervivientes y que la sonrisa de Lara Álvarez no se te pase por la cabeza. Son como el nombre y apellido, no se concibe una cosa sin la otra. Se lo ha ganado a pulso con una entrega que traspasa la pantalla y te toca como espectador. Su pasión en cada gala, su espontaneidad y, por qué no decirlo, su fuerte carácter cuando viene a cuento, la han coronado como lo que es: el corazón del reality estrella de Telecinco. 

Este jueves cerraba la palapa robándonos alguna lagrimilla y convirtiéndose en tendencia con su saber estar. Lo de ser la compañera de pesos pesados como Jorge Javier Vázquez o Carlos Sobera en el reality de aventuras ya nos sabe a poco.

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El 2021 arrancó lleno de ilusiones y nuevos proyectos para Lara Álvarez. Además de ser la cara femenina de Supervivientes al otro lado del charco una vez más, también dio rienda suelta a su otra gran pasión, la música. Pocos sabían que esta chica asturiana de 35 años también canta. Tal es así que su aterciopelada voz ha encabezado la canción de la Eurocopa Juntos somos más, que ha interpretado junto a su compositora Beatriz Luengo y su pareja Yotuel. La copa la perdimos pero ganamos uno de los temazos del verano.

Lara ha logrado eso que tan difícil es para muchas mujeres en televisión, quitarse etiquetas por su belleza y elevarse como una figura clave de la pantalla. La periodista ha sabido complementarse con un espíritu luchador y atrevido ante las oportunidades televisivas que se le han presentado. En 2015 tomaba el relevo a Raquel Sánchez Silva en el reality. La hasta ahora presentadora del show, que estaba embarazada y seguiría en Supervivientes desde plató, había dejado el listón muy alto. Parecía imposible superarlo, sin embargo, Lara se hizo con ello de inmediato. La transición no solo se notó sino que hasta se agradeció. Su calidez ante las cámaras, su trato a los participantes y esa eterna sonrisa lo hicieron todo. Parecía que siempre había pertenecido a ese lugar.

Durante estos siete años de Lara en el programa la hemos visto superarse y crecer como presentadora ante los retos. Cuando creíamos que lo habíamos visto todo en ella, llegaba y nos sorprendía con algo mejor. Sus apariciones van más allá de un bonito bikini y complemento de moda. Es el pack completo. Si hacemos memoria, durante la edición del 2020, año del inicio de la pandemia en el mundo, el programa vivió una tensión fuera de lo normal. Pero ella mantuvo el tipo y la calma a la hora de manejar la difícil situación del coronavirus. Supo transmitir lo sucedido con una gran delicadeza y logró que reinara la confianza a pesar del panorama mundial suscitado.

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Pero el virus no fue el único peso pesado con el que Lara ha tenido que lidiar en todas estas ediciones, también han habido concursantes algo especiales como Isabel Pantoja o Rocío Flores a los que ha sabido manejar de forma impecable. Da igual su estatus profesional y su apellido, todos son iguales en la palapa para Lara, algo que como espectador se agradece enormemente. Además de transmitir empatía y compañerismo, si ha tenido que echarles la bronca porque se han saltado las normas o han hecho trampa lo ha soltado sin filtros, pero siempre de buenas maneras. 

Esa paciencia infinita y proyección a los concursantes es un don que no todo el mundo tiene. Ella sí, y este año lo ha vuelto a demostrar. La edición de este 2021 ha sido especialmente retadora. Las tensiones entre Tom y Melyssa y los malos rollos del grupo con Olga Moreno no se lo han puesto fácil. Dicen que ha sido el año de más intentos de trampas en las pruebas pero a Lara no se le ha escapado ni una, frenando cada posible engaño que pillaba a tiempo pero siempre terminando con abrazos entre los supervivientes.

La aventura hondureña no es fácil, ni física ni mentalmente, para sus participantes a quienes se les remueve todo por dentro con tanto tiempo para pensar. Cuando ese momento de bajón llega, ahí está Lara para consolarles y darles un achuchón que sabe a gloria. Tenemos grabados a fuego, entre otros, los duros testimonios de Melyssa y Lola en el puente de las emociones de este año. Unas confesiones a las que la presentadora acompañó con mensajes muy importantes sobre temas tan delicado como los problemas alimenticios y el bullying en las redes que no están incluidos en el guión. 

"Reflexionemos sobre el odio gratuito y juicios en las redes sociales y cómo manejamos este tema, que hacemos mucho daño a veces una manera inconsciente, otras consciente, y no hay derecho", apuntaba tras la tremenda confesión de Lola revelando el odio que recibió por su paso en La isla de las tentaciones y cómo tuvo que acudir a terapia.

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Su buen rollo no solo enamora a los que pasan por Cayo Paloma y a los que la vemos desde la comodidad de nuestros hogares, también encandila a sus compañeros de profesión. Su amistad con Jorge Javier Vázquez ya es un clásico, al igual que sus bromas subiditas de tono. Se entienden de maravilla y juntos nos hacen reír cuando el programa se tuerce. Esa afinidad se traslada a sus otros colegas de programa, Jordi González y, especialmente, Carlos Sobera, con quien tiene una química muy especial que traspasa la pantalla. Verles interactuar es siempre una bocanada de aire fresco entre tanto cabreo y hambre.

Esa empatía y corazón que le pone a todo es lo que la ha consagrado como un personaje que merece subir un eslabón más en televisión. Y no porque queramos que se vaya de Supervivientes o porque este programa no sea suficiente para ella, sino porque es hora de nuevas puertas a tanto derroche de talento. Si hay algo que Mediaset tiene es libertad de movimiento. Hemos visto a una Carlota Corredera pasar de la dirección a la presentación con un éxito rotundo, lo mismo con colaboradores como Kiko Hernández o más recientemente Nagore Robles, a quienes se les ha brindado la oportunidad de presentar su propio programa.

Le va tocando el turno a Lara. Está más que lista y capacitada para ponerse delante de un programa a su medida y seguir cautivándonos con su ángel. El público y la cámara la adoran, así que ¿por qué esperar más? Confío en que Telecinco sepa sacar partido a su talento antes de que se les escape u otros se la arrebaten de las manos. Ya lo dice el refrán, uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde. Gracias por tanto, Lara.

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