'Supervivientes 2020': La noche más guerrera de Adara Molinero

Por Nuria Herrera

From Diez Minutos

La última gala de Supervivientes: Conexión Honduras, trajo de vuelta al plató a una guerrera Adara Molinero, que tuvo 'cera' para todos. Aunque en las últimas jornadas parecía que había cambiado su actitud con Hugo Sierra y era mucho más conciliadora, la guerra nacida en Honduras entre el uruguayo y su madre, Elena, se ha trasladado también a Madrid.

Adara tenía un fuerte enfrentamiento con Adriana, su ex suegra, que entraba por videollamada para defender a su hijo. Jordi animaba a la ganadora de GH VIP 7 a hablar con ella y su respuesta era contundente: "Ella se dedica a criticar a mi madre y a machacarla en las redes sociales", acusaba. La madre de Hugo se sorprendía y, además de negarlo, reprochaba que no se lo dijera por privado: "No tengo ningún contacto contigo más que el necesario. Es vergonzoso. Yo defiendo a mi madre y a mi sangre. A ti te dolerá tu hijo pero a mi me duele mi madre que es la que me ha parido", decía Adara muy alterada.

La madrileña se enfadaba aún más cuando Adriana nombraba a Óscar Álvarez, un ex novio suyo que ha salido a la palestra para sacar los trapos sucios de su relación al que la madre de Hugo sigue en Twitter. "Eres muy mala persona y también se te está viendo la cara", decía Adara.

Un poco después, Jordi volvía a hablar con la madre de Hugo Sierra, a la que preguntaba si, como asegura Elena desde la isla, es verdad que Hugo ponía problemas a Adara para ver a su bebé. Adara la interrumpía y su ex suegra decidía cortar la conexión dejando a todos en shock. Posteriormente volvía a entrar pidiendo disculpas.

Y es que Adara está muy enfadada por las recientes declaraciones de Hugo Sierra en las que tildaba a Elena de mala abuela y desvelaba que en el año de vida que tiene su nieto Martín, solo le ha visitado dos veces en Palma de Mallorca.

La bomba que soltó Hugo Sierra en Honduras sigue coleando entre los supervivientes. Elena habló sobre el tema con sus compañeros, a los que confesó que no había podido visitar más a su nieto por una cuestión económica. Además, añadió que Hugo había puesto impedimentos a Adara para ver a su hijo a la salida de Gran Hermano VIP 7, y que habría tardado tres días en reencontrarse con su bebé.

Segundo round: Violeta Mangriñán

Tras la bronca con su ex suegra, a Adara le esperaba otra contrincante: la ex superviviente Violeta. Tras ponerse verdes en redes sociales, las dos enemigas se veían las caras en el plató y la tensión volvió a explotar. Mangriñán abría la veda burlándose de lo poco que le duran las parejas a la madrileña, y ésta aprovechó para sacar a la palestra la polémica compra de su perro, por el que Fabio y ella pagaron 4000 euros y no adoptaron: "A ti sí que habría que adoptarte, pero en un psiquiátrico", respondió la aludida.

Las pullas volaron de un lado y de otro ante la cara de estupefacción de Jordi, al que tuvieron que aclarar que el enfrentamiento venía heredado de las redes sociales. "Quítate las lámparas de las orejas, a ver si te enteras", le decía Violeta a Adara, que respondía que "te deberías mirar el odio que tienes". Y ahí vino el golpe de gracia de Mangriñán: "Tú no deberías meterte con las mujeres ni con lo que se hacen las mujeres… a lo mejor así te duran un poco más los novios. Ella se mete con las mujeres y con las relaciones ajenas pero cuando la contestas dice que la estás atacando y que te subes a su carro", aseguró imitando a Adara. "Choni, ridícula, apestosa", le dijo mientras Adara decía que "apestosa tú, te olerá a ti lo que tú veas".

La ilusión de Adara

En medio de tanta trifulca, se abre una luz en la vida de la ex azafata de vuelo. Jordi González hacía ilusión a una nueva ilusión que estaba llegando a su vida y que se encontraba en el plató, y éste no era otro que Cristian, el defensor de Barranco.

Adara explicaba qué ha pasado entre ellos: "Es una tontería. Conté la anécdota de que le escribí un mensaje a un chico, no me contestó y ya está. Pero eso fue hace 4 años", confesaba la ganadora de Gran Hermano VIP 7. "Nos llevamos guay, una amistad sana…", recalcaba él, que aseguraba que "estaba ilusionado y muy a gusto" con otra persona. Adara matizaba: "Pero que no hablamos detrás de cámara ni nada…"