Sumisión química por pinchazo: qué es y cómo actuar

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Photo credit: Westend61 - Getty Images
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Aunque el primer caso denunciado en España ocurrió en Ibiza, los numerosos casos de mujeres que han sufrido pinchazos durante las fiestas de San Fermín han sido los que han alertado a la sociedad sobre este nuevo método para llevar a cabo agresiones sexuales recurriendo a la sumisión química. El Instituto Nacional de Toxicología señala que una de cada tres violaciones es llevada a cabo bajo sumisión química, mientras que el 33% de las víctimas de agresión sexual dieron positivo en drogas, alcohol, ansiolíticos o fármacos sedantes a lo largo de los últimos cinco años.

Ha sido un post subido por Equipo Ágora, empresa dedicada a la realización de acciones desde la perspectiva de género y a la formación para la igualdad, el que ha logrado que las redes sociales se hayan esforzado en dar voz a las víctimas de esta nueva práctica de violencia. De hecho, el motivo por el que las integrantes de Equipo Ágora comenzaron a investigar en la materia fue que en un Punto Violeta (un instrumento promovido por el Ministerio de Igualdad para luchar contra la violencia machista y extender la información necesaria para saber cómo actuar ante un caso de violencia contra las mujeres), durante un festival, una amiga les comentó el caso de una amiga.

La cultura de la violación

Según las encuestas, en España únicamente se denuncian el 11 % de las violaciones. Una de las razones de esta cifra tan baja la encontramos en la cultura de la violación, un término que fue empleado por primera vez en los años 70 por las feministas de los Estados Unidos. Este concepto habla de la normalización y la aceptación de la violencia sexual hacia las mujeres y a todas las maneras con las que la sociedad culpabiliza a la víctima. Alba Martínez Rebolledo, agente de igualdad experta en violencias sexuales en Equipo Ágora, nos habla de ello. “Hay ciertas creencias o mitos normalizados que hacen que minimicemos la importancia que puede tener la violencia sexual, que cuestionemos a las víctimas y que justifiquemos a los agresores”, explica.

Rebolledo advierte que aunque la sumisión química, especialmente la que se lleva a cabo mediante pinchazos, es la que nos llama más la atención, hemos de tener muy en cuenta que hemos normalizado escuchar lo de que “la mejor forma de ligar es buscar a la mujer más borracha del bar”. En el fondo subyace siempre el mismo problema: es una forma muy concreta de entender la cultura de la fiesta y de normalizar y aprovechar la situación. Por un lado nos encontramos con que esto supone percibir que las mujeres no tomamos decisiones sobre nuestro cuerpo. También subyace la idea incluso de que como algunos hombres creen que las mujeres son menos sexuales, si hay una oportunidad de tener relaciones con ellas, como hombres han de aprovecharla. En definitiva, no piensan en las mujeres como personas cuya toma de decisión se respeta, sino que entienden que han de actuar si tienen la oportunidad de hacerlo, pues consideran que si una mujer está borracha, es el momento perfecto para tener sexo”.

Síntomas de los pinchazos y cómo actuar

Equipo Ágora señala que las sustancias que se aplican habitualmente son benzodiazepinas ( con efectos sedantes, hipnóticos y amnésicos), GHB (una sustancia que en exceso puede provocar pérdida de consciencia) y ketamina, un anestésico que produce una gran somnolencia y que desaparece rápidamente de la sangre. “Hay que pedir un análisis de este tipo de sustancias”, señalan.

Alba Martínez Rebolledo asegura que los síntomas dependen de cuál es la sustancia inyectada, así como de la cantidad aplicada y de cómo cada persona reacciona. “El mareo, el adormecimiento de las extremidades, la pérdida de visión e incluso de la capacidad de habla, así como una profunda sensación de cansancio, son los más habituales. Lo recomendable si no hay nadie alrededor es buscar a una persona de confianza cuanto antes, porque en pocos segundos podemos incluso caernos al suelo. Si notas pinchazo o sientes alguno de estos síntomas, busca ayuda y ve al servicio sanitario más cercano. Llama a la policía o en el caso de que vayas acompañada, asegúrate de que llame a la policía camino del hospital. En el caso de que se haya llevado a cabo una agresión sexual, el protocolo es no quitarte la ropa, no lavarte e ir directamente a hospital para que un medico forense haga un parte”, explica.

Photo credit: Issarawat Tattong - Getty Images
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Para hacer frente a esta alerta, Justicia ha elaborado el protocolo ‘Guía de buenas prácticas para la actuación forense ante la víctima de un delito facilitado por sustancias psicoactivas: intervención ante la sospecha de sumisión química’. “La medicina forense tiene un papel fundamental por medio de la realización de un cuidadoso examen físico y psíquico de la víctima, y en la toma, conservación y envío de las muestras obtenidas, cuando está indicado. A su vez, el laboratorio forense tiene el reto de identificar y cuantificar las sustancias empleadas valiéndose de la metodología más apropiada para mejorar la detección y velar por la interpretación de los resultados”, señala.

La importancia de la educación sexo afectiva

Alba Martínez Rebolledo explica que aunque vivimos en una sociedad en la que los elementos de sexualización son recurrentes en la cultura popular, en realidad no sabemos mucho de sexualidad. “Tenemos falsas creencias y a veces no tenemos recursos. La educación sexoafectiva hay que trabajarla. Muchos hombres son incapaces de gestionar el rechazo, y tenemos que tener en mente que si alguien no acepta el no, significa que esa persona cree que han de prevalecer su palabra y su deseo. Esto es muy peligroso, porque implica no respetar las decisiones de la otra persona. Hay que trabajar las emociones, lo que implica saber reconocer lo que te ocurre y respetar a los demás”, asegura.

Equipo Ágora indica que lo más importante es “combatir la cultura de la violación y el machismo con sensibilización y educación sexoafectiva”. Por esa razón se dedican a ello en Puntos Violeta y en talleres con adolescentes y con profesionales. Por su parte, el Ministerio de Justicia ha invertido, según cifras oficiales, 4,3 millones de euros para la adquisición de instrumentos y equipos de alta resolución en 2021. Se prevé que este año se destinen cuatro millones más para hacerse con nuevos equipos analíticos.

Para finalizar, hemos de tener en cuenta que al ser un método nuevo, no existen todavía estudios ni datos oficiales, por lo que es vital darle la máxima difusión posible para alterar acerca de este método de sumisión química.

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