El Sultán': No todo es felicidad

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Hürrem ayuda a Isabella a escapar del palacio en mitad de la noche en El Sultán. Con ayuda de algunos hombres, la princesa llega hasta un barco que la llevará de nuevo a casa. Lo extraño de todo es que en el rostro de la extranjera no hay una sonrisa, sino lágrimas. Sus ojos transmiten una pena inconmensurable ¿Acaso extrañará sus momentos de intimidad con el Sultán?

La princesa, consciente del largo viaje que le espera, baja hasta su camarote. Para su sorpresa, Ibrahim la está esperando: “¿Pensaba ir a algún lado señorita Isabella?”, pregunta aire de superación reflejado en su rostro. Mientras tanto, Hürrem disfruta de la compañía de Solimán sin saber que sus planes para deshacerse de su gran rival han fallado estrepitosamente.

Ibrahim quiere seguir viendo a Firial

Por otro lado, Ibrahim no ha dejado de pensar en Firial desde la noche que pasaron juntos luego de la pérdida de su hijo. A pesar del sentimiento de culpa por haber engañado a su esposa, el Gran Visir decide ver de nuevo a la sirvienta y le exige a Aga que la traiga cuanto antes.

De vuelta en Topkapi, Hürrem, creyendo que Isabella no volverá a palacio, organiza un pequeño festejo en el Harén. Cuando la Sultana Valide se entera de la celebración, se enfada mucho con la joven, pues considera que no es adecuado hacer una fiesta cuando hace nada el hijo de Hatice murió. “He perdido a mi nieto, mi hija ha estado a punto de quitarse la vida y tu bailas como sin nada hubiera pasado”, le reprocha. Hürrem trata de disculparse con su suegra.