El suelo artesano estaba moda en todo el mundo a finales del s. XIX se hacía en un pueblo de Valencia

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El resurgir del mosaico de NollaDR

Instinto y mucho ingenio. Miguel Nolla cumplía todas estas cualidades. Edificó su factoría en torno a una antigua alquería conocida como El Palauet y creó el mosaico Nolla, manufacturado entre 1860 y 1920 en Meliana (Valencia). Probablemente los motivos para adquirirla como sede de su empresa tuvieron mucho que ver con su gran visión empresarial, ya que se adelantó a los tiempos implantando en ella el primer gran showroom de España, o quizá del mundo. El mosaico Nolla es un tipo de pavimento decorativo que reproduce diseños icónicos de excepcional calidad artística, a base de pequeñas teselas geométricas fabricadas en gres de diferentes colores que forman un mosaico. Se comercializó en todo el mundo hasta los años 60 del siglo XX, cayendo después en un largo y profundo olvido. Para su fabricación, Miguel utilizaba arcillas pulverizadas que, una vez mezcladas para obtener el color deseado, se prensaban en moldes con diferentes formas y tamaños. En 1871, en el momento cumbre de su carrera profesional, el Rey de España Amadeo I de Saboya acude a Meliana para condecorarle con la Gran Cruz de Isabel la Católica, reconociendo su mérito empresarial.

Pasó el tiempo, y la fábrica la heredan los hijos de Miguel Nolla y, a continuación, sus nietos. En los años posteriores, el Palauet -también conocido como Villa Yvonne- fue pasando por varios dueños hasta llegar a una situación de abandono. En 1987 fue donado al Ayuntamiento de Meliana que lucha cada día para devolverle a esta villa el valor y brillo de principios del siglo pasado. La segunda parte de esta historia arranca cuando un romántico emprendedor decide recorrer Europa localizando los mosaicos Nolla abandonados y casi perdidos. Salvador Escrivá comienza a recuperar este tesoro, crea la empresa Mosaico Nolla y la ubica en una nave de los años 20 del pasado siglo, en el municipio de Sumacàrcer (Valencia), recreando allí un universo fantástico. En esta empresa recuperan viejas teselas procedentes de derribos y vertederos. Se limpian con ácidos, se descartan las rotas, se reparan las que todavía tienen solución y se generan piezas nuevas con una prensa y un horno. Mosaico Nolla es, sobre todo, un símbolo de recuperación de un valor patrimonial que tras décadas de olvido, renace con fuerza.

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Ramón Vergara, miembro de la Asociación Contemporánea de Artes y Oficios, acompañado de Salvador Escrivá, fundador de Mosaico Nolla, y parte del equipo, en la nave de Sumacàrcer.Ramón Vergara
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Fachada exterior lateral del Palauet de Nolla con el retrato de Miguel Nolla hecho por teselas.Ramón Vergara
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Pavimento de Nolla en el Palauet de Meliana.Ramón Vergara
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Ramón Vergara
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Almacén de Mosaico Nolla en Sumacàrcer.Ramón Vergara
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Torre del Palauet de Nolla, en Meliana. Ramón Vergara

www.imcmeliana.com/palauet-de-nolla