Cómo la llegada de Star a Disney+ puede hacer mucho daño a Netflix y el resto de streamers

Pedro J. García
·12 min de lectura

Éramos muchos, ¡y llegó Star! La nueva marca de entretenimiento de Disney+ ya está disponible en la plataforma y con ella, su catálogo se multiplica por dos añadiendo cientos de títulos de los diferentes estudios propiedad de la todopoderosa compañía del ratón. Lo más llamativo de este lanzamiento es que, con la llegada de Star, Disney+ incluye por primera vez contenido para adultos en su oferta, tanto nuevo como nostálgico (eso sí, protegido mediante pin parental de los usuarios más jóvenes).

De esta manera, el ya de por sí competitivo mercado del streaming se vuelve aun más encarnizado, mientras Disney vuelve a hacer gala de su poder e influencia desplegando un arsenal de entretenimiento al que es muy difícil plantarle cara. Si Disney+ ya estaba quitándole un buen trozo del pastel a otras plataformas con su rapidísimo avance en el mercado, la incorporación de Star podría hacer daño de verdad a Netflix, HBO o Amazon Prime Video.

La guerra del streaming se pone más intensa que nunca.

Expediente X, Alien, 24 y La jungla de cristal (imágenes promocionales cortesía de Disney)
Expediente X, Alien, 24 y La jungla de cristal (imágenes promocionales cortesía de Disney)

El pasado mes de diciembre, Disney anunció por todo lo alto la nueva expansión de su plataforma durante su abarrotada e impresionante presentación del Disney Investor Day. Aquel día (estresante e inolvidable para los que nos dedicamos al periodismo de entretenimiento), los anuncios sobre Marvel, Star Wars, Pixar y otras propiedades de la compañía se llevaron toda la atención y no fuimos conscientes hasta más adelante de lo que suponía la aparición de Star en el mercado internacional. El resto de streamers se echaron a temblar ante tal avalancha de proyectos y la promesa de diversificar y ampliar los horizontes del joven pero potente streamer de Disney.

Star es la nueva marca de entretenimiento para todas las audiencias que llega a Disney+ en España y otros territorios europeos como la sexta área de contenidos de la plataforma (junto a Disney, Marvel, Pixar, Star Wars y National Geographic). Con ella, Disney promete duplicar su catálogo existente, empezando con la llegada de más de 40 series de televisión, entre ellas las primeras cuatro Star Originals (series estrenadas en exclusiva en Star), y 250 películas de todos los géneros, tras lo cual y como es habitual, irá incorporando nuevos títulos al servicio cada mes.

Si Netflix tiene motivos para echarse a temblar es porque el fondo de biblioteca de Disney no es para menos, especialmente después de la adquisición de 20th Century Fox. Simplemente son dueños de muchas de las marcas más populares y poderosas del mundo, solo que todavía no habían encontrado la manera de aprovecharlas y darle salida a todas. De repente, con un montón de series y películas de corte adulto en su haber, Disney tenía que buscarles un hueco para sacarles tajada y evitar que se quedaran acumulando polvo en las estanterías. En Estados Unidos, la compañía tiene el servicio hermano Hulu, donde vierte sus contenidos adultos, pero en Europa no existía tal cosa. De ahí el nacimiento de Star, que hace las veces de Hulu europeo.

Hasta ahora, el catálogo de Disney+, exclusivamente formado por contenido como máximo PG-13, languidecía en cuanto a series, ya que la mayoría eran títulos pertenecientes a cadenas infantiles como Disney Channel o Disney XD, productos percibidos como exclusivamente para los más pequeños. Por supuesto, The Mandalorian y WandaVision, así como las próximas series de acción real de Star Wars y Marvel, son uno de los principales reclamos del streamer para el público adulto, pero aun así, algo faltaba en el menú. Y ese algo llega con Star.

Y no es que el espectador adulto no pueda disfrutar con los clásicos Disney, series como Patoaventuras, Gravity Falls o las ficciones animadas de Marvel, así como clásicos televisivos como Gargoyles o la reciente incorporación de El show de los Teleñecos. Al contrario, precisamente somos muchos los mayores que nos suscribimos a Disney+ precisamente por eso, formando un nicho de audiencia importante. Pero el hecho de que no pudiéramos ver algunos de los títulos más populares de la compañía como Deadpool, Kingsman, Logan o La jungla de cristal (todas herencia de su compra a Fox), solo por ser para mayores de 18 años, resultaba frustrante.

Esa necesidad estaba cubierta gracias a Netflix, HBO España, Prime Video y el resto de plataformas que sí incluyen contenido para mayores y sin censura (prácticamente todas). Por eso, la llegada de Star cambia el panorama por completo. Si Disney+ ya era competencia poderosa, ahora que le come ese terreno del mercado adulto y nostálgico a Netflix, es más peligrosa que nunca.

¿Y con qué se estrena Star en España? Pues con todo un alarde de poderío en forma de aproximadamente 300 títulos, entre los que se encuentran un buen número de series imprescindibles, clásicos modernos del cine y estrenos que llevábamos mucho tiempo esperando; títulos de Fox y de otras cadenas y plataformas bajo el techo de Disney como FX, Hulu o ABC, con los que Disney+ ya no es solo una plataforma familiar, sino que en cuestión de un día pasa a ser una para todas las edades y tipos de públicos, es decir, para toda la familia ahora sí en el sentido más literal de la expresión.

Entre las series que aparecen en el catálogo de Star nos encontramos fenómenos de la televisión moderna (culpables en su mayoría del auge de las series y la expansión de la serieadicción a mediados de los 2000) como Perdidos, Mujeres desesperadas, Prison Break o Anatomía de Grey. También clásicos de los 90/00 como Expediente X, Buffy, cazavampiros y 24, series longevas como Castle o Bones para llenar horas y horas de tiempo libre, y éxitos más recientes (en algunos casos aun en emisión) como Scandal, 9-1-1, Hijos de la anarquía, Cómo conocí a vuestra madre, Modern Family y The Walking Dead.

Sin olvidar comedias favoritas de animación como Futurama, Bob’s Burgers o Padre de familia, y las cuatro Star Original que mencionábamos al principio: el thriller Big Sky, protagonizado por Ryan Phillippe, Solar Opposites, nueva comedia de animación para adultos del cocreador de Rick y Morty, Helstrom, inspirada en los personajes de Marvel, y por último Con amor, Victor, el esperado spin-off televisivo de la película LGBTQ Con amor, Simon, que -hemos de recordar- fue considerado demasiado maduro para Disney+ por su exploración de la sexualidad y fue relegado a Hulu (y ahora Star) por esta razón.

En cuanto a cine, Star se inaugura por todo lo alto con películas que no pueden faltar en la videoteca de ningún cinéfilo como Titanic, La delgada línea roja, The Rocky Horror Picture Show o las sagas Alien y Jungla de cristal; cintas de alto voltaje como Cisne negro o Stoker; clásicos de los 80 y 90 como Armas de mujer, Pretty Woman, Cocoon, Speed, Golpe en la pequeña China, La guerra de los Rose o La mosca; joyas indies como Juno, Mistress America, Pequeña Miss Sunshine o el cine de Wes Anderson (Academia Rushmore, Life Aquatic, Los Tenenbaums); las entregas más adultas del Universo X-Men, Deadpool 1 y 2 y Logan, y lo que nunca creímos que veríamos en Disney+, cine de terror: 28 días después, Jennifer’s Body, Desde el infierno, El bosque, La profecía, Las colinas tienen ojos… Y eso solo por citar unos cuantos títulos.

Pero no solo eso, sino que Disney también ha anunciado que antes de que acabe este año ofrecerá 35 series de estreno más producidas por sus estudios afiliados, como la serie de National Geographic Genius: Aretha, Rebel de Krista Vernoff, inspirada en la vida actual de Erin Brokovich o la temporada 17 de Anatomía de Grey. Y ya ha adelantado lo que llegará en marzo a Star: películas como Gorrión Rojo con Jennifer Lawrence, Isla de perros, Malos tiempos en El Royale, La playa de Danny Boyle o 60 segundos; y las series completas Homeland y El show de Cleveland, además de la primera serie española original de Star, Besos al Aire, miniserie producida por Mediaset en colaboración con Alea Media y protagonizada por Paco León y Leonor Watling.

El desembarco de Star llega apenas dos semanas después de que Disney anunciara que su plataforma había alcanzado los 94,9 millones de suscriptores hasta el 2 de enero de 2021 (IndieWire), una cifra enorme que ha superado todas las expectativas de la compañía. Más impresionante aun resulta el dato de que desde el 2 de diciembre, el streamer sumó 8 millones de miembros, debido seguramente a la época navideña (en pandemia además), el estreno de la nueva película de Pixar, Soul, y el lanzamiento de la segunda temporada de The Mandalorian, el primer gran fenómeno de Disney+. Otro factor en el crecimiento imparable del servicio es su también exitosa legada a Latinoamérica el pasado 17 de noviembre. El objetivo original de Disney era alcanzar entre 60 y 90 millones de suscriptores para 2024, pero lo han conseguido en un año y ahora apuntan mucho más alto, entre 230 y 260 millones.

Perdidos (imagen promocional cortesía de Disney)
Perdidos (imagen promocional cortesía de Disney)

A pesar de su (no tan) sorprendente crecimiento, Disney+ sigue estando lejos de Netflix, que según Variety informaba en enero, sumó 8,5 millones de usuarios en el cuarto trimestre de 2020, elevando su total mundial a 203,7 millones al cierre del año, aumento en el que ha tenido que ver mucho la pandemia. Claro que cabe señalar que Netflix lleva mucho más tiempo en el mercado, donde se afianzó hace tiempo como la primera opción de VOD en todo el mundo, y Disney+ le está pisando los talones con apenas un año de vida. Aunque Netflix sigue reinando, el auge de Disney+ sumado a la incorporación de Star, es razón suficiente para que Netflix se preocupe. A lo que también debemos añadir la irrupción en el mercado de otra plataforma que llega pisando fuerte, HBO Max, que este año ofrecerá todas las películas de estreno de Warner Bros. (Godzilla vs. Kong, The Suicide Squad, Dune, Matrix 4…) simultáneamente en cines y el streamer, y que llegará próximamente a España.

El panorama del streaming está más competitivo que nunca. Hasta hace poco, Netflix estaba relativamente tranquila como la reina del cotarro. La compañía de Ted Sarandos sigue generando fenómenos de audiencia como Gambito de dama o Los Bridgerton y hace poco realizó su propia exhibición de poder con un tráiler cargado de estrellas para anunciar que la plataforma planea ofrecer como mínimo un estreno cinematográfico a la semana durante todo 2021, entre los que se encuentran las últimas superproducciones protagonizadas por Chris Hemsworth, Dwayne Johnson, Gal Gadot, Ryan Reynolds, Leonardo DiCaprio y Jennifer Lawrence. Como diría John Hammond en Parque Jurásico, no han reparado en gastos.

Pero, ¿es suficiente para frenar la expansión del ratón Mickey? Lo veo difícil. Con The Mandalorian y ahora WandaVision, Disney+ ha demostrado que la calidad puede con la cantidad. Estas dos series nos han devuelto el gusto por la emisión semanal, por saborear poco a poco una serie en oposición al binge-watching (los atracones de temporadas completas), que Netflix tanto facilita. Al final, es una cuestión de gustos y preferencias, y cada uno ve las series como quiere (y como puede), pero lo que está claro es que con apenas un par de series, Disney+ ha conseguido estar presente todas las semanas en la conversación, extendiendo así la vida de sus productos y generando mayor sentido de pertenencia y comunidad en el espectador.

Hace un año nos quejábamos de lo escuálido que era el catálogo de Disney en cuanto a oferta original, pero esto ya empieza a cambiar. Sigue palideciendo en cuanto al número de estrenos que ofrece Netflix, pero está compensándolo con series que dominan las redes sociales, de las que no podemos parar de hablar y con las que el streamer ha encontrado su ritmo y no parece que pretenda bajarlo. A The Mandalorian y WandaVision se sumarán próximamente las nuevas superproducciones de Marvel -Falcon y el Soldado de Invierno, Loki, Hawkeye o Ms. Marvel-, las de Star Wars -The Book of Boba Fett, Ahsoka, Andor- y así hasta 10 series de cada uno de los estudios y nuevas ficciones de acción real y animación de Disney y Pixar que verán la luz en la plataforma en los próximos años. Si en cines suelen ser infalibles explotando sus franquicias y atrayendo al público solo por el mero hecho de ser Disney/Marvel/Pixar/Star Wars, en streaming van por el mismo camino.

El nacimiento de Star en Europa era el último empujón que Disney+ necesitaba para postularse como la futura dueña del streaming, demostrando una vez más que la compañía continúa con sus planes de control mundial y no hay gigante que se le resista. En su caso, la mayor baza (y es una enorme) son sus influyentes propiedades intelectuales, franquicias que ya tienen ganada la fidelidad del público desde hace tiempo y son por sí solas suficiente reclamo para atraer a más y más suscriptores -especialmente en estos momentos en los que el cine atraviesa su mayor crisis por culpa del virus y los estudios se han volcado en el vídeo digital, intentando emular en la medida de lo posible lo que ya no podemos disfrutar en cines.

Pero además, con Star el estudio diversifica su oferta y ya no es solo el streamer familiar o infantil. Hasta ahora, Disney+ ofrecía un producto complementario a Netflix, HBO o Movistar+, pero desde este momento y gracias a su espectacular catálogo de series y películas adultas, ya empieza a comer un terreno en el que sus competidoras se movían sin miedo a que la puritana Disney les hiciera la competencia.

En definitiva, el hecho de que a partir de ahora la plataforma incluya contenido para adultos no hace sino multiplicar las posibilidades. Así como las horas que nosotros, los espectadores, nos pasaremos delante de la pantalla esperando a que el mundo nos deje salir ahí afuera. Netflix, ¿qué vas a hacer?

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