Nadie lo hubiera dicho pero las Spice Girls son el puntazo que necesitaba Netflix y un formato moribundo

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No suelo ver muchos realities, pero como tantas otras personas alrededor del mundo, durante el primer confinamiento de la pandemia de Covid-19 en 2020, me enganché irremediablemente a The Circle, concurso/experimento social de Netflix que acabó siendo mucho mejor de lo que habría imaginado por su descripción.

No solo me proporcionó horas de entretenimiento y distracción en una época en la que lo necesitábamos más que nunca para olvidar lo que estaba pasando fuera, sino que además se acabó revelando como uno de los concursos más ingeniosos e interesantes que había visto. Sin embargo, el formato fue perdiendo frescura con las siguientes temporadas, cayendo paulatinamente el interés del público hasta que su cuarta temporada lo ha recuperado con un golpe maestro en forma de concursantes de excepción: ¡las Spice Girls! Todo un puntazo que ha servido para reavivar un programa moribundo y darnos sus mejores momentos.

The Circle Season 4. (L to R) Mel B, Emma Bunton in The Circle Season 4. Courtesy of Netflix © 2022.
The Circle Season 4. (L to R) Mel B, Emma Bunton in The Circle Season 4. Courtesy of Netflix © 2022.

Para quien no sepa muy bien de qué va el asunto, The Circle es un concurso de popularidad en el que un grupo de jugadores se instalan en apartamentos diferentes dentro del mismo edificio. Cada uno vive solo, aislado de los demás y del mundo exterior (nos suena, ¿verdad?), y se relaciona con los demás a través de una red social llamada The Circle, donde pueden chatear, compartir imágenes y desempeñar otras actividades. Los concursantes pueden jugar como ellos mismos o fingiendo ser otra persona (lo que se conoce como catfish). El objetivo es recibir la mayor puntuación de sus compañeros para convertirse en influencer e ir echando a los demás hasta llegar al final, donde le espera un cuantioso premio económico.

The Circle no es una idea original de Netflix, sino que se basa en el formato británico del mismo nombre, que se estrenó en 2018 en la televisión inglesa. Sin embargo, el gigante del streaming globalizó el programa, popularizándolo en todo el mundo a través de la versión norteamericana. Además, poco después nacerían otras ediciones internacionales, en Francia y Brasil.

Inmediatamente, la competición recibió comparaciones con los míticos realities Gran Hermano y Catfish: Mentiras en la red, pero también con la serie de ciencia ficción distócica Black Mirror, concretamente con los episodios Fifteen Million Merits y Nosedive, en los que se abordan temas afines como las redes sociales, los concursos y cómo nos corrompen la búsqueda de likes y los sistemas de puntuación personal. Así, The Circle se presentaba como un reflejo de lo que habíamos visto en la ficción recientemente, llevándonos a presenciar nuestro propio Black Mirror, esta vez en la realidad, con una dinámica social muy familiar que nos dejó momentos muy divertidos, pero también alguna que otra reflexión muy interesante sobre cómo usamos las redes para relacionarnos y construir nuestra imagen.

The Circle Season 4. Alyssa Ljubicich as Alyssa in The Circle Season 4. Courtesy of Netflix © 2022.
The Circle Season 4. Alyssa Ljubicich as Alyssa in The Circle Season 4. Courtesy of Netflix © 2022.

En la primera temporada de la versión estadounidense, el programa nos dio a conocer a un grupo de concursantes que pasarían a ser referente y patrón para todos los que vendrían después. Joey, Chris, Sammie, Shubham o Seaburn conquistaron a la audiencia con sus personalidades y jugaron la mayor parte del tiempo un juego limpio. Entonces llegó la segunda temporada, y el formato empezó a bajar en frescura y espontaneidad, desembocando en una tercera que, por mucho giro sorpresa y vuelta de tuerca que introdujeran, cayó en la repetición, presentando a un grupo de concursantes mucho más agresivo donde todos llegaban con el concurso muy estudiado y una mente muy estratégica. Todo esto hacía que el programa perdiera el corazón que tuvo en la primera y se volviera más aburrido.

Y esto nos lleva a la cuarta entrega, actualmente en emisión. The Circle necesitaba un antídoto para recuperar su brillo y a Netflix se le ocurrió un golpe maestro: meter a dos Spice Girls como concursantes. La temporada comenzaba como las anteriores, pero al final del primer episodio nos sorprendía a todos con la aparición de Melanie Brown y Emma Bunton, integrantes de la icónica girl band de los 90 conocidas popularmente como Scary Spice y Baby Spice, que se unían al concurso haciéndose pasar por otro concursante, Jared.

Un fichaje estelar que, a estas alturas del programa, nos dejó a todos con la boca abierta. ¡¿Qué hacen las Spice Girls en The Circle?! Qué maravilla. Pero por supuesto, siendo ricas y famosas, Mel B y Emma no entraban para competir por el premio económico, sino para animar el cotarro y sembrar un poco el caos, para gozo de los espectadores. Su objetivo era engañar a los concursantes y hacerles creer que Jared era real. Si lo conseguían, el premio subía de 100.000 dólares a 150.000. Si lo consiguieron o no, no lo desvelaré, por si alguien se anima a verlo.

El paso de las Spice Girls fue temporal (están presentes en un total de cinco episodios), pero dejó huella, insuflando nueva vida al formato y dando lugar a situaciones divertidísimas. Pero para los espectadores en casa, sobre todo los que vivimos en primera persona el fenómeno de las Spice Girls y crecimos con sus canciones, resulta especialmente emotivo ver a Mel B y Emma compartiendo un pequeño apartamento, después de tantas experiencias juntas en la cima de la popularidad mundial. Verlas haciéndose la comida, en pijama charlando antes de irse a dormir, simplemente charlando y pasando el tiempo. Con pequeños detalles, se hacen querer a lo grande.

The Circle Season 4. (L to R) Mel B, Emma Bunton in The Circle Season 4. Courtesy of Netflix © 2022.
The Circle Season 4. (L to R) Mel B, Emma Bunton in The Circle Season 4. Courtesy of Netflix © 2022.

Haciendo honor a sus sobrenombres, Mel B destacó por su personalidad más irreverente y sin pelos en la lengua, haciendo contraste con la más inocente y comedida Emma. Resulta que los apodos no eran fortuitos, sino que las definían a la perfección. Juntas forman en el programa un dúo cómico impagable y se compenetran a la perfección, ofreciéndonos una dinámica llena de momentos tronchantes. Resulta conmovedor ser testigo de la conexión que siguen teniendo después de casi 30 años (y lo fabulosas y jóvenes que están, también hay que decirlo).

Las Spice no solo jugaron muy bien, sino que además se nota que se lo pasaron en grande y nos regalaron conversaciones y momentos para llorar de la risa. Especialmente Mel B, que cada vez que abre la boca es para soltar una perla (“¿A qué siguiente lugar que te gustaría viajar?” “Uranus” -en inglés, Urano suena igual que “tu ano”). Pero además, el programa aprovechó su presencia para lanzar varias pruebas o eventos temáticos que nos transportaron directamente a los 90, como un trivial de preguntas sobre las Spice Girls (recordemos, sin que los concursantes supieran que ellas estaban detrás de sus pantallas) o una fiesta de los 90 en la que, por supuesto, sonó Wannabe, su primer pelotazo.

Pero lo mejor fue verlas recordando sus experiencias juntas en plena revolución girl power, dándonos curiosidades sobre sus momentos más salvajes, su encuentro con el príncipe Carlos de Inglaterra o su gira de reunión. E incluso verlas emocionadas recordando cómo todo aquello cambió sus vidas para siempre, el lazo tan estrecho que formaron (y que en el caso de ellas dos sigue inquebrantable) y lo mucho que significaron para millones de jóvenes en todo el mundo, entre ellos varios de los concursantes y, por supuesto, gran parte de la audiencia en casa. Ni confirmo ni desmiento que acabé llorando tanto de la risa como de la emoción y la nostalgia con ellas.

Mel B y Emma podían haber cobrado su cheque y haber hecho el mínimo esfuerzo, pero decidieron sacar el mayor partido posible a la situación y acabaron dándonos los mejores capítulos del programa hasta la fecha. Gracias a ellas, The Circle ha recibido un impulso que necesitaba después de perder fuelle en su tercera temporada, la peor hasta ahora. Quizá muchos ya se hayan bajado del barco cansados de ver lo mismo una y otra vez, pero merece la pena volver, aunque sea solo para disfrutar de la caótica y entrañable presencia de las Spice en esos episodios.

The Circle Season 4. Rachel Evans as Rachel in The Circle Season 4. Courtesy of Netflix © 2022.
The Circle Season 4. Rachel Evans as Rachel in The Circle Season 4. Courtesy of Netflix © 2022.

También hay que decir que el casting de la cuarta edición es bastante bueno, mucho menos agresivo y calculador, la mayoría muy estratégicos, claro, pero sin perder el corazón que se necesita no solo para ganar, sino también para asegurarse el cariño de la audiencia. Pero son ellas, Mel B y Emma, Scary y Baby, las que han hecho que seguir viendo The Circle merezca la pena. Es cierto que, una vez se marchan, el bajón en la temporada es inevitable al volver al funcionamiento de siempre, pero su memorable paso por el edificio deja un halo de energía que nos empuja hacia el final.

El huracán Spice no solo llega cuando más le hacía falta al programa, sino que además abre todo un mundo de posibilidades para el formato, que al permitir el anonimato, puede seguir introduciendo concursantes famosos a su antojo. Claro que estoy seguro de que ya no sería como lo que hemos vivido con Emma y Mel B, que han sido incorporaciones de lujo y me han dejado con lágrimas en los ojos sin esperármelo. Ojalá les dieran un reality a ellas solas que consistiera en ver el día a día de las dos en su apartamento. No me lo perdería.

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