Solidaridad con Sanna Marin: el vídeo viral que apoya a la primera ministra de Finlandia

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Photo credit: JOHN THYS - Getty Images
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Borracha, inmadura, drogadicta, niña, poco profesional... Desde que se hiciera público un vídeo la primera ministra de Finlandia, Sanna Marin, bailando con amigos en una noche de fiesta frente a la cámara del móvil, los insultos que circulan sobre la mandataria no dejan de inundar las redes sociales. En Twitter el hashtag #jauhojengi ("la banda de la harina") se hizo viral por un comentario que se escucha en el polémico vídeo, el escrutinio público llevó a la política a someterse a una prueba antidopaje y la violencia política de género pareció convertirse, en pocos minutos, en el único juicio válido. Por ese vídeo, el jurado popular del mundo online, dictaminaría que Sanna Marin ya no podría ser primera ministra del país.

Tras dar negativo en la prueba de drogas, esta vez fue TikTok la plataforma que no la exculpó: un nuevo vídeo, de dos mujeres en tapándose el pecho con un cartel en el que se leía "Finlandia" y besándose en la boca (a lo Britney Spears y Madonna) en la residencia oficial de la primera ministra volvió a dar la vuelta a Internet. Un nuevo varapalo y otro castigo ante el que ella volvió a responder, disciplinadamente, dando explicaciones sobre la tarde que pasó acompañada de sus amigas en su vivienda: "Esas imágenes no se tenían que haber hecho. Lo siento". Unas fotografías realizadas en un momento privado antes de irse a una sauna, en el que ella no se encontraba trabajando y en las que, ni siquiera, aparece.

Photo credit: HEIKKI SAUKKOMAA - Getty Images
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Han sido semanas difíciles para la socialdemócrata en el ámbito profesional, pero más aún en el personal. En menos de 15 días Sanna Marin ha sido protagonista de titulares, ha ocupado parte de la parrilla televisiva y se ha convertido en protagonista de numerosos comentarios machistas e hipócritas en redes sociales que criticaron su labor profesional por disfrutar de momentos de ocio.

Internet es un arma de doble filo. Cuando un fenómeno se vuelve viral, los primeros en aparecer son siempre los usuarios detractores pero, como consecuencia, en ocasiones aparecen los defensores y lo hacen de la manera más original y llamativa. Así ha ocurrido con la figura de Sanna Marin, que, al mismo tiempo que estaba siendo duramente criticada, ha despertado también la empatía de miles de mujeres que han decidido unirse para crear #solidaritywithsanna, un montaje de varios vídeos de mujeres reales en momentos de celebración. En discotecas, en fiestas diurnas, en vídeos de TikTok con amigos... En, básicamente, cualquier momento de diversión.

Tras este apoyo recibido, Sanna Marin decidió, una vez más, dar explicaciones. "Puedo decir, honestamente, que esta no ha sido la semana más fácil de mi vida", comenzó afirmando Sanna en un comunicado público que realizó esta semana con la voz quebrada y en el que quiso recalcar la importancia del derecho a la intimidad: "Quiero confiar y creer que la gente se fijará más en lo que hacemos en el trabajo que en nuestro tiempo libre. Soy humana y a veces echo de menos la diversión y la luz en medio de estas nubes oscuras".

No es el primer año que la ministra ha sido juzgada por hechos similares. Cada vez que ha salido a la luz alguna fotografía de su vida al margen de sus funciones oficiales, como en festivales, pubs o conciertos, siempre ha sido objeto de crítica. Incluso lo fue cuando en 2020 protagonizó la portada de una revista finlandesa por lucir un traje con escote y tener "el pecho pequeño".

Photo credit: HEIKKI SAUKKOMAA - Getty Images
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Cada una de las apariciones de Sanna Marin parecen ser debates públicos. Cuando otros compañeros de profesión hombres se han encontrado en la misma situación que la ministra el porcentaje de comentarios no ha ocupado ni a mitad de minutos que los que se han dedicado a Sanna, al igual que sucede cada vez que una mujer rompe un techo de cristal. Ella misma lo ha dicho esta semana, estos vídeos son privados y son "alegría y vida". Frente a todos los que pidieron su dimisión, dejó clara su respuesta: "No he faltado ni un solo día al trabajo ni he dejado ni un solo trabajo sin hacer. Y no lo haré, ni siquiera en medio de todo esto, porque pasará".