Sofía Suescun, su novio Kiko Jiménez y su madre Maite Galdeano se montan el negocio del siglo

Teresa Aranguez
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Con su más de un millón de seguidores en Instagram está claro que Sofía Suescun gusta y mucho, y sino, al menos genera curiosidad. Pero lo de la ganadora de Gran Hermano y su séquito familiar ya empieza a minarnos la moral. A pesar del verano tan soso y sin gracia a nivel televisivo, el panorama para su novio Kiko Jiménez, su hermano Cristian y su famosa madre, Maite Galdeano está siendo de lo más rentable. Su amorcito ya tiene su silla en Sálvame y su familia, además de su paso por La casa fuerte, se la pasan de plató en plató contándonos historias para no dormir. Vamos que no salen de la tele ni de portadas de revistas quejándose de sus dramas y rencillas familiares que luego, a juzgar por las imágenes y vídeos en redes (todo se sabe), resulta que no lo son tanto. Menuda tomadura de pelo. Visto el panorama nacional, ¿en qué quedamos y qué nos creemos entonces?

Sofía y Kiko (Instagram/Kikookiko) y Maite (© Angular Photo, cortesía de Mediaset)
Sofía y Kiko (Instagram/Kikookiko) y Maite (© Angular Photo, cortesía de Mediaset)

Para empezar, el pasado martes suegra y yerno compartían escenario en el plató de Sálvame diario. Resulta que a la matriarca de la casa le ha salido novio de la noche a la mañana. Después de vendernos hace unos meses que llevaba un lustro sin tener sexo y que no quería saber nada de hombres, ahora asegura que tiene pareja. La creadora del grito de guerra “Solaaaaaaa” confesó a los colaboradores que está ilusionada y que el susodicho le trata “como a una reina”. “Se ha quedado anodado, le atraigo mucho, expresó con poca pasión, todo hay que decirlo, ante la atenta mirada de los allí presentes entre los que se encontraba Kiko, el novio de su hija. ¡Qué casualidad! Como no podía ser de otra manera, suegra y yerno se picaron y se tiraban puyitas para dar espectáculo porque eso sí que se les da muy bien. Y así, a lo tonto a lo tonto, ahí estaban los dos ganándose un dinerillo, cosa que es muy digna, y de nuevo vendiendo aire.

¿Por qué decimos eso? Porque del enamorado poco se sabe. Maite tan solo reveló que su nombre empieza por la letra V, que es abogado y que llevan dos semanas hablando por teléfono. En fin, ahí lo dejamos y ya cada uno que saque sus propias conclusiones. Y si éramos pocos en escena... Mientras ella hablaba de su ‘nueva ilusión’, que de momento brilla por su ausencia, hacía entrada en plató Ugo, el ex marido de Maite. Menudo chasco. La mujer que venía toda feliz a hablar de su libro resulta que se encontró con el pastel en directo. El ex, de origen africano, puso a caldo a la vasca. Que si tacaña, que si mandona, que si pedorra, menudo cuadro le hizo. Recordemos que su relación acabó cuando Sofía, la tercera en discordia, le dijo a su madre que el señor estaba ligando con otras por internet. Él lo niega rotundamente. “Sofía me tendió una trampa para romper nuestro matrimonio”, aseguró.

Así, y casi sin darnos cuenta, todos se llevan su tajadita a casa. La cosa es que hablen de uno, aunque sea mal. Por su parte Sofía tampoco es que esté de brazos cruzados. Hace unas semanas nos vendía en portada de Lecturas el asco que le daban los hombres como su hermano. Quedó clarito que la relación entre ambos no era precisamente para tirar cohetes. Un drama que hasta nos dio penita, para qué negarlo. Pues nada señores, de pena ninguna que los hermanos estaban este martes por la noche de cachondeíto y comiendo jamón serrano y queso del bueno en uno de sus rincones favoritos de Madrid, el casino Las Vegas. Es decir, que ellos dramatizan y exageran todo lo que pueden para seguir en el candelero, y a las pruebas nos remitimos.

Todo lo que hacen, sufren y viven es televisado. Por ejemplo, el terrible robo del que fueron víctimas durante sus vacaciones en Ibiza. Maite y Cristian estaban en el reality La casa fuerte y los tortolitos se escaparon unos días a disfrutar del sol, la arena y el mar de la isla más poblada del verano. El susto fue muy grande y sus protagonistas sufrieron mucho, de eso no nos cabe la menor duda. Pero de ahí a que nos dieran el parte diario y que Sofía se hiciera un Deluxe con un mini vestido de los que quitan el sentío, la verdad no nos cuadra demasiado. Eso sí, al César lo que es del César, la familia Suescun-Galdeano y sus afluentes se lo están montando de lo más bien. En un verano donde la cosa está bastante floja ellos no han parado de currar y, sobre todo, facturar. Eso tiene su mérito. Porque no nos olvidemos de Kiko, ese joven de Linares que se pasa la vida hablando o de su ex, Gloria Camila, o su familia, o de cuánto ama a su novia porque por sí solo, el pobrecito, no da para mucho.

En sus redes se desvive por Sofía y es más empalagoso que el cabello de ángel. Nada que ver con el Kiko de hace unos meses en Gran Hermano cuando se topó con Estela Grande y saltaron las chispas. Ahora desde la distancia y sospechando un poquito más todo nos hace pensar que el chico podría haber seguido un guión para crear una carpeta falsa y ganar el reality. No lo logró pero fue el tema más comentado junto con Giandara, así que la posible jugada no le salió tan mal.

El chico apunta maneras y se nota que quiere vivir de la tele. Oye, muy respetable, pero eso de estar a toda costa y por encima de todo y todos no suele tener un buen final. Quién lo hubiera dicho de ese joven apocadito que parecía la sombra de Gloria Camila. Lo que cambian las cosas por un minuto de fama y gloria televisiva. Y lo peor de todo es que esto apenas acaba de empezar. Pero cuidadito, que la paciencia tiene un límite y este grupito empieza a cansarnos un poco. Se les ve demasiado el plumero y si no nos dan un descanso terminarán empachándonos. Veremos si son capaces de entender y valorar algún día ese bien tan preciado llamado privacidad.

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Imagen: Instagram/Kikookiko