Síndrome del trasero muerto: hacer deporte no te salva de padecerlo

Al contrario de lo que pueda parecer no es un problema estético (ni exclusivamente femenino), sino de salud. La ‘amnesia glútea’ es el nuevo efecto colateral del sedentarismo, una dolencia que provoca una reacción en cadena que no querrás experimentar.

Ni el tamaño ni la forma importan, la clave está en el músculo. De esta parte de nuestra anatomía depende gran parte de nuestro bienestar. Si no está firme sentiremos dolor.

Pasar sentado todo el día es un riesgo para la salud. No es la primera vez que nos los advierten. Diversas investigaciones han relacionado la inactividad con las enfermedades del corazón, la obesidad, la diabetes y hasta el cáncer.

Pero ahora la ciencia ha descubierto otro problema adicional. Se conoce como ‘amnesia glútea’ y se trata de una atrofia de los músculos de los glúteos producida por llevar una vida demasiado sedentaria.

Este término fue acuñado por primera vez por Chris Kolba, un fisioterapeuta de Ohio que lo descubrió cuando uno de sus pacientes de quejaba de un fuerte dolor de rodilla mientras entrenaba.

Salir a correr no siempre es bueno. Hacerlo “sin ton ni son” puede provocar una lesión.

“Al estar mucho tiempo sentado, el flexor de la cadera se acorta más y más, lo que lleva a que los músculos de los glúteos no se activen o no trabajen de la forma más óptima que deberían”, cuenta Kolba. El especialista señala que no causa dolor, pero si no se trata empeora: “Si los músculos glúteos no están funcionando de manera eficiente o a su capacidad máxima, otros músculos o zonas estarán sujetas a mayor estrés y trabajo, provocando una serie de molestias y síntomas” más o menos graves”.

El cuerpo funciona como un solo sistema. Si una parte falla, el organismo tiene que tirar y sobrecargar otros músculos. La espalda suele resentirse primero. ¡Atento a las señales!

Cuando el glúteo medio, músculo encargado de estabilizar la pelvis, se atrofia y pierde fuerza, el cuerpo se ve obligado a ‘tirar’ de otros músculos y ahí es donde empieza todo. Estos intentos naturales del cuerpo por tratar de compensar dicho desequilibrio tienen consecuencias. Al dolor de espalda le seguirá el de cadera, rodillas y tobillos. ¿La mejor forma de prevenirlo? Levantar el culo de la silla (y del sofá), ¡pero ya mismo!

Aunque lógicamente los más propensos a padecerlo son las personas que se pasan las horas muertas sentados, los deportistas, y en concreto los corredores, también pueden llegar a desarrollar esta atrofia muscular debido a la falta de un entrenamiento específico.

El dolor de rodilla o cadera suele tener que ver con unos glúteos débiles.

En efecto, “también puede ocurrir en individuos muy activos que simplemente no trabajan los músculos de los glúteos lo suficiente”, según advirtió a la CNN Kristen Schuyten, terapeuta física en el Centro Médico Michigan.

Para detectarlo los médicos recurren a un sencillo examen físico, el test de Trendelenburg. Consiste en levantar una pierna mientras permaneces de pie frente al especialista.

“Si la pelvis se hunde del lado del cuerpo en el que se levantó la pierna, eso indica debilidad en el glúteo medio del lado opuesto”, explica la experta.

“La curvatura de la espalda también puede indicar la amnesia glútea. Mientras que la espina lumbar (o espalda baja) debería formar naturalmente una forma de S, una curvatura más extrema puede significar  que los flexores de la cadera están tan tensos que envían la espina hacia el frente”, explica Andrew Bang, quiropráctico en el Instituto de Bienestar de la Clínica Cleveland.

Por tanto es importante trabajar estos músculos para dotarlos de unos niveles de fuerza adecuados, ya que esto nos proporcionarán una gran estabilidad de la cadera a la vez que disminuye el riesgo de lesiones y mejora nuestro rendimiento.

Se recomienda levantarse de la silla cada 20 minutos.

La única forma de impedir la “muerte” de tu trasero, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), es hacer ejercicio. Si tu trabajo te obliga a pasar mucho tiempo con las posaderas pegadas a la silla, prueba estos trucos:

  • Puedes hacer pequeñas pausas cada dos horas y aprovechar para hacer algunos estiramientos en tu escritorio.
  • Hazte con una Fitball (de las que se usan en Pilates) y siéntate sobre ella parte del día. Te obligará a mantener el equilibrio y tonificar la zona sin que te des cuenta.
  • Si lo prefieres, trata de pasar parte de tu jornada de pie. Por ejemplo, trabajando en un escritorio elevado. En caso de no ser posible, intenta asociar algunas funciones a un cambio de postura. Es decir, si tienes que hacer llamadas, limpiar o ordenar tu mesa, hazlo de pie. Puede que sea incómodo al principio pero te acostumbrarás.
  • Pon una alarma en tu móvil cada hora para que no se te olvide, así conseguirás trabajar los músculos de tu trasero en intervalos regulares.

También puedes hacer una rutina de ejercicios como sentadillas, zancadas,elevaciones al techo o patatas (a cuatro patas y con la pierna doblada en 90º), para que el glúteo medio se vaya fortaleciendo. Y recuerda que caminar (a paso ligero), nadar o montar en bici durante 30 minutos bastará. ¡Cuida de tus glúteos!

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