8 signos que indican que estás sobreentrenado

Mónica De Haro

Realizar más ejercicio del asimilable por el organismo es malo. De hecho, entrenar demasiado o con demasiada intensidad conduce al sobreentrenamiento, un estado de agotamiento que frena el rendimiento y el progreso, o peor, puede hacerte retroceder y  echar por tierra todos tus logros anteriores.

 

La fatiga crónica es el síntoma más común del sobreentrenamiento.
La fatiga crónica es el síntoma más común del sobreentrenamiento.

 

El sobreentrenamiento se produce al aumentar demasiado rápido la actividad. El organismo no puede adaptarse o es incapaz de recuperarse de un alto nivel de actividad sostenida y lo hace saber mediante una variedad de respuestas físicas.

Según la Asociación Americana de Fisioterapia (APTA) estos son los signos que aparecen más habitualmente cuando un individuo sufre síndrome de sobreentrenamiento. 

Lo cual no significa que vayan a aparecer todos (el único síntoma común en todos los casos es la fatiga crónica), pero debes tomar precauciones si sufres alguno de ellos.

No duermes bien. Si no te acuerdas de la última vez que dormiste del tirón puede que te estés pasando con el entrenamiento y esto está alterando tus patrones de sueño.

Enfermas fácilmente. Cuando pasas los límites, el cuerpo se rebela, y el sistema inmunitario no responde como siempre porque se han reducido drásticamente las defensas del organismo.

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Has perdido el apetito y/o no consigues saciar tu sed. Los desórdenes alimenticios son consecuencia de un exceso de ejercicio.

No rindes igual y cada vez te cuesta más cumplir con tu rutina deportiva. Si tienes que esfozarte más para realizar el mismo trabajo y tardas más en recuperarte debes disminuir la intensidad y descansar más días.

Pulsaciones elevadas, en reposo.  Tener una tasa cardíaca en descanso aumentada, mayor presión sanguínea y malestar estomacal son otros efectos negativos de la práctica obsesiva del deporte. 

Cansancio constante y fatiga muscular. Cuando el dolor no remite, es anormal o diferente al típico dolor muscular, debes tomarte un respiro y replantearte tu rutina de ejercicios.

 

Si tu caracter está cambiando y no te encuentras bien, ¡tómate un respiro!
Si tu caracter está cambiando y no te encuentras bien, ¡tómate un respiro!

Bajón anímico. Si estás más irritable, no puedes concentrarse y has perdido la motivación puede que estés estresado debido al sobreesfuerzo y esto puede hacer que tengas baja la autoestima.

No te viene el período. En el caso de las mujeres, la pérdida de menstruación es indicativo claro de que estás sobrepasando los límites de resistencia del organismo.

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Para prevenir el síndrome de sobreentrenamiento la APTA recomienda aumentar de manera gradual la dificultad del entrenamiento (no quieras ir demasiado rápido). Lo ideal es seguir un plan estructurado que aumente la actividad de forma paulatina y segura, esto te ayudará a mantenerte sano y libre de dolores y lesiones.

Es importante controlar variables tales como la intensidad del ejercicio, la frecuencia cardiaca (durante el ejercicio y en reposo), los tiempos de descanso, etcétera; 

Debes parar si sientes dolor; es mejor perder un día que enfrentarse a un largo y doloroso período de recuperación debido a una lesión grave.

Por supuesto, debes dormir lo necesario y llevar una dieta equilibrada.