Siete alimentos que conviene evitar en primavera

La primavera tiene un efecto de subidón que nadie puede negar. El fin del frío, el alza de las temperaturas, más exposición a los rayos del sol… Todo ello forma un cóctel que hace que nos sintamos mejor. Eso sí, hay que intentar evitar determinados alimentos que pueden cortarnos ese efecto luminoso y hacer que no terminemos de abandonar el invierno. Desde el restaurante gallego Montes de Galicia de Madrid nos dan esa lista negra de platos a evitar.

Abusar de los procesados con azúcar puede deprimirnos. Foto: AJEL/Pixabay (CC)

Endulzantes artificiales. Especialistas en Estados Unidos determinaron que todos los endulzantes artificiales producen depresión del sistema nervioso.  Asimismo, Rachel Fiske, consultora certificada de nutrición en San Francisco, afirma que el aspartame, uno de los endulzantes más habituales, frena la producción de serotonina y dopamina, lo cual podría ser causa de depresión y ataques de ansiedad. 

Alimentos procesados. Investigadores de Gran Bretaña publicaron en la revista británica de psiquiatría que este tipo de comida aumenta el riesgo de desarrollar depresión, ya que contienen sustancias químicas nocivas que favorecen la aparición de enfermedades cardiovasculares e inflamación. Entre ellos están algunos platos con carne, embutidos, chocolate o los postres azucarados.

El pan, mejor si es de cereales integrales. Foto: Pxhere

Cereales refinados. El consumo de estos alimentos, así como las harinas refinadas, aumentan las probabilidades de sufrir depresión. ¿La clave? Tratar de tomar platos en los que los cereales sean integrales y apostar siempre por el grano completo.

Fritos. Stephanie Fulton, del Hospital Universitario de Montreal, asegura que los alimentos ricos en grasa saturada contribuyen a desarrollar conductas depresivas, por las reacciones químicas que se producen en el cerebro. La Universidad de Navarra confirma sus conclusiones, ya que este tipo de alimentos, en exceso, aumentan la producción de determinadas moléculas como la citonina, la cual puede reducir la producción de serotonina. Mejor tomar los pescados a la plancha o a la brasa.

El exceso de quesos grasos afecta a nuestro cuerpo. Foto: Pxhere.

Lácteos altos en grasa. Las universidades de Navarra y Las Palmas de Gran Canaria han relacionado el consumo de grasas saturadas, como las que pueden tener diferentes quesos, con el posible desarrollo de depresión. Es el momento de tomar versiones más aligeradas.

Refrescos. Los que son excesivamente dulces y los refrescos gaseosos pueden proporcionar alivio a corto plazo, pero no son una manera eficaz de combatir el estrés. Un estudio del Instituto Nacional de la Salud afirma que consumir más de un litro de estas bebidas al día provoca depresión y si éstas son dietéticas y de sabores las probabilidades aumentan. Cambiarlas por agua es una excelente opción.

Alcohol. Su abuso por un tiempo prolongado desencadena depresión, ya que interfiere en los receptores de nuestros sistema nervioso, aunque aún no se han podido determinar los mecanismos asociados a esta reacción, según confirma un estudio publicado en la revista Archives of General Psychiatry.