Lo siento, Ryan, pero resucitar 'Glee' es una idea terrible

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Lo siento, resucitar 'Glee' es una idea terribleFox

Puede que 'Glee' no tuviese el prestigio de otras ficciones de Ryan Murphy como 'American Crime Story' o 'Feud', si bien logró el Globo de Oro con su primera temporada, pero no cabe duda de que está en el podio de sus marcas más exitosas (solo su música generó 100 millones de dólares para su discográfica). Pero no solo fue una máquina de hacer dinero: para Murphy, siempre fue su niña bonita. Aquí confluían las historias de adolescentes, que siempre le han interesado (fue el creador de 'Popular'), el petardeo pop, un retrato sobre marginados que encuentran su camino hacia el triunfo y, además, tenía la posibilidad de crear su propio star-system con Lea Michele como la diosa de su Olimpo. 'Glee' era, en definitiva, un juguetito muy divertido con el que Ryan Murphy, además, se estaba haciendo de oro mientras jugaba.

Por eso no es de extrañar que aunque la serie terminase hace relativamente poco (el próximo marzo se cumplirán ocho años del final), Murphy tenga en mente reabrir de algún modo 'Glee'. Así lo ha expresado esta misma semana al ser entrevistado en 'And That's What You REALLY Missed', un podcast que presentan los actores de la serie Kevin McHale (Artie) y Jenna Ushkowitz (Tina). "Ahora estoy en una fase con la serie en la que es como: 'bueno, ha pasado suficiente tiempo'. Tal vez deberíamos volver a examinarla como marca. Ya sabes, ¿deberíamos hacer un reinicio de alguna forma?, ¿deberíamos hacer un musical de Broadway de alguna manera? Es un legado interesante que me interesa hacer de una manera positiva después de haber parado por un tiempo. Pero no lo sé. Me encanta lo que dice y lo que hizo. Y nunca habrá en mi vida otro 'Glee' ni nada parecido en cuanto de sentirme tan cerca de él", comentaba el guionista y productor..

Y en una época de bullicio televisivo en la que las plataformas se pelean por rescatar grandes franquicias (sea con remakes, reboots o con nuevas series inspiradas en universos famosos), y en la que cada vez pasa menos tiempo entre un final y un regreso ('Mentes criminales' terminó en 2020 y este mes se estrena su vuelta, 'Criminal Minds: Evolution'), tendría todo el sentido que 'Glee' tuviese una nueva etapa. A fin de cuentas, su premisa es fácilmente reiniciable: nuevo colegio (o el mismo), algún actor pasado que vuelve como profesor y un elenco nuevo de jóvenes talentos que forman parte de un nuevo coro. 'Glee', otra vez, nuevo pero distinto. Y a hacer caja otra vez. Sonaría fenomenal si no fuese por un par de detalles en contra...

La primera razón por la que 'Glee' no debería tener un reboot es porque ya gastó esa bala y no precisamente bien. En vez de aceptar que su final lógico llegaba con el fin de la etapa escolar del casting original, la serie apostó por alargarse, dividiendo a los personajes en tramas y localizaciones e introduciendo a otros nuevos paulatinamente que no terminaron nunca de cuajar. De hecho, en el podcast, Ryan Murphy reconoce que no mira hacia atrás con demasiado cariño en lo referente a esa decisión. No funcionó y con un reinicio nunca se sabe, podría funcionar o, por el contrario, ensuciar el legado (véase: 'Rebelde').

Pero, sobre todo, 'Glee' está mejor como está, en el pasado, por todo lo que ha sucedido tras las cámaras durante y después de la serie. No podemos pasar por alto que tres de las estrellas originales de 'Glee' han fallecido y por causas muy turbias (Cory Monteith por sobredosis de heroína y alcohol, Mark Salling suicidándose tras un escándalo de pedofilia y Naya Rivera ahogada en un trágico accidente). Y aunque la nueva etapa no se centrase en el regreso de los personajes originales, estos sucesos constituyen una leyenda negra que acompaña a 'Glee' al igual, o más, que el recuerdo de números musicales como 'Don't stop belie1vin' o 'Teenage Dream' (tanto que Disney+ está preparando un documental sobre el tema). Ryan Murphy ha reconocido también que continuar la serie tras la muerte de Cory fue un error: dice que deberían haber parado para recuperarse y pensar y, tal vez, no volver.

Sin embargo, no solo son las muertes: el camino de 'Glee' fue, incluso durante su emisión, un campo de minas, de peleas y de fuertes declaraciones cruzadas. La guerra más famosa fue la que hubo entre Naya Rivera y Lea Michele (con libro de la primera incluido), pero no fue la única que puso a la intérprete de Rachel Berry en la picota acusándola de bully y actitud de diva en el set (muy recientemente, Chris Colfer ha dicho que no se le ocurriría ir a verla en 'Funny Girl'); otros también cargaron contra el propio Ryan Murphy o la serie. 'Glee' consiguió brillar en la pantalla pero detrás era un pozo de sufrimiento, estrés juvenil, depresiones, adicciones y desencuentros. Se hicieron muchas cosas mal y, en cierto modo, jamás se podrá librar de su maldición. Sin ser supersticioso, me daría malfario meterme en la nueva 'Glee', sinceramente. Ryan, mira, mejor deja a 'Glee' quietecita, haznos el favor.