Sí, se puede tomar jamón (y sushi) estando embarazada

Descubre qué se puede comer y qué no durante el embarazo

El proceso de curación a que se somete este alimento acaba con el parásito que transmite la toxoplasmosis. (Foto: Getty Images)
El proceso de curación a que se somete este alimento acaba con el parásito que transmite la toxoplasmosis. (Foto: Getty Images)

Las preocupaciones por la alimentación surgen muchas veces a raíz de ese positivo en el test de embarazo; dos rayitas que lo cambiarán todo.

Nueve meses más tarde nacerá un ser que dependerá totalmente de ti durante muchos años, por lo que el bienestar físico y anímico se erige como prioridad, tanto en nuestras vidas como en la de ese bebé concebido con la mayor de las ilusiones.

Es importante no obsesionarse con la alimentación, ya que la saturación de información provoca en ocasiones un estado de agobio del que puede resultar difícil salir. A los consejos de madres, hermanas, tías y amigas se suman los de vecinas y conocidas “de cabecera”, que asumen el papel de profesional sanitario y, en consecuencia, la mujer embarazada acaba acudiendo a su consulta ginecológica inmersa en un mar de dudas.

Esto hace aflorar más que nunca algunas preocupaciones en torno a lo que se puede o no tomar durante los meses de gestación. Nos hemos puesto al habla con Paloma Ramos, nutricionista de IVI, para que nos despeje las dudas más frecuentes acerca de los mitos y verdades de la alimentación durante el embarazo.

Algunos tipos de pescado contienen altos niveles de mercurio metal. En exceso, puede causar daño cerebral fetal y puede afectar la visión y la audición de tu bebé. (Foto: Getty Images)
Algunos tipos de pescado contienen altos niveles de mercurio metal. En exceso, puede causar daño cerebral fetal y puede afectar la visión y la audición de tu bebé. (Foto: Getty Images)

Se pueden y se deben tomar:

– Las proteínas animales son esenciales para el correcto crecimiento del embrión. Pero tanto carnes, pescados y huevos deben tomarse siempre cocinados. A las embarazadas estrictas vegetarianas se les recomienda, en la medida de lo posible, la ingesta de carne roja durante el embarazo, ya que bajan mucho los niveles de hierro (teniendo incluso que ser suplementados con pastillas). Para una mejor absorción del hierro, tanto en forma de alimentos como en forma de pastillas, se aconseja acompañarlo de vitamina C (naranja, limón, pimiento…) y evitar tomar lácteos 1 hora antes y 1 hora después.

– Las grasas vegetales (sobre todo aceite de oliva) ayudan a la construcción de las membranas de las células.

– El calcio, fundamental para la formación de los huesos y dientes del bebé. No hace falta tomar leche entera. También es buena la semi o desnatada, con bajo aporte de grasa, pero enriquecidas con calcio o las vitaminas A+C que se eliminan al desnatar. Se recomienda 3 raciones de lácteos diarias de queso, yogur o leche.

– Vitaminas como el ácido fólico (a nivel nutricional lo encontramos en el brócoli, espárragos, legumbres, avellanas), que ayuda a prevenir los defectos de nacimiento del tubo neural, y el Omega-3, que mejora la función cognitiva y neurológica del bebé. A pesar de encontrarlo en la dieta, se recomienda suplementar el aporte de ácido fólico con pastillas multivitamínicas específicas.

Debemos evitar:

– Bebidas estimulantes (café, té, infusiones, bebidas energéticas y refrescos). En el caso del té o el café, no se recomienda superar las 2 tazas al día como máximo. Por su parte, en cuanto a refrescos, es recomendable optar por los que son sin azúcar (las burbujas no son un problema).

– Hígado: Tiene un alto contenido en vitamina A, por lo que un exceso en este tipo de vitamina podría provocar defectos en el desarrollo del bebé, sobre todo en los primeros meses de embarazo.

La cerveza sin no es recomendable, tiene que ser 0,0. (Foto: Getty Images)
La cerveza sin no es recomendable, tiene que ser 0,0. (Foto: Getty Images)

– Algas (poseen un alto contenido en yodo), aunque para que afectaran negativamente al embarazo habría que tomarlas en grandes cantidades.

– Lucio, pez espada y atún rojo (por su alto contenido en mercurio y metales pesados). Sí se pueden tomar pescados blancos y salmón.

– Alimentos o guisos muy grasos, ya que la producción de hormonas en el embarazo enlentece las digestiones. Si ya de por sí las comidas grasas cuestan de digerir, para una embarazada puede provocar una digestión aún más pesada. Por ello, es mejor hacer más comidas al día pero de poca cantidad.

– Ensaladas o verduras crudas: Deben estar muy bien lavadas. Hay más riesgo de toxoplasmosis por frutas o verduras mal lavadas que por el jamón serrano. Es recomendable no comer ensaladas fuera de casa, ya que desconoces cómo han sido manipuladas. Y en casa, lavarlas mucho, incluso las que van ya en una bolsita.

Prohibido tomar:

– Quesos sin pasteurizar, blandos o azules, por riesgo de contener listeria. Mejor quesos tiernos, curados o semicurados y los quesos tipo burgos.

– Embutidos y fiambres no cocidos. Aun así, siempre se puede optar por la congelación de estos alimentos para eliminar todo riesgo de toxoplasmosis. Hay estudios recientes que afirman que el jamón curado durante más de 20 meses elimina la toxoplasmosis en caso de haberla. Si la toxoplasmosis es positiva, no hay restricciones.

Y es que la toxoplasmosis se puede contraer por consumir carne contaminada cruda o poco hecha o verduras y frutas infectadas sin lavar, y por tocar tierra contaminada (por heces de un gato que esté infectado) y llevarse esa mano a la nariz o a la boca. Pero no por comer jamón ibérico curado.

Ojo con las verduras y las hortalizas crudas. ¡Lávalas a conciencia! (Foto: Getty Images)
Ojo con las verduras y las hortalizas crudas. ¡Lávalas a conciencia! (Foto: Getty Images)

– Carnes crudas o poco hechas, foie crudo o micuit (por riesgo de toxoplasmosis).

– Pescado crudo en general, ahumado o en salazón, así como crustáceos o moluscos crudos, por riesgo de listeria y anisakis. Si quieres comer sushi, pregunta en el restaurante si el pescado ha sido congelado a -20ºC durante 24-48 horas. En teoría, esto es de obligatorio cumplimiento por todos los restaurantes, con lo que una embarazada podría comerlo.

– Mayonesa casera, tortillas poco cocinadas o cremas y postres elaborados con huevo crudo.

– Por supuesto, el tabaco y el alcohol. Aunque sí que es recomendable la cerveza 0,0 (la “sin” no, ya que lleva algo de alcohol), por su aporte de vitaminas, antioxidantes y minerales.

3 claves para un embarazo 10

– Hidrátate: El cuerpo de la mujer embarazada va a experimentar una serie de cambios para los que es fundamental una buena hidratación. La piel se estira para adaptarse al útero, por lo que el uso continuo de crema hidratante y la ingesta de agua son dos hábitos que habrá que incorporar a nuestras vidas con mayor asiduidad. Se aconseja tomar de 8 a 12 vasos e agua al día.

– No comas por dos, come mejor: Come siete porciones de fruta y verdura al día y trata de hacer tus platos multicolor (cuanto más coloridos sean los platos, más diversidad de vitaminas y minerales habrá en los alimentos que consumas). Hay algunos nutrientes importantes para el crecimiento del bebé: Calcio, hierro, ácido fólico, vitamina C, vitamina D, ácidos grasos esenciales y Omega-3. La clave está en la calidad de los alimentos que se ingieren, y no en la cantidad.

– Un poco de ejercicio: Si a una buena alimentación le sumamos algo de ejercicio durante el embarazo, tenemos casi asegurada una buena recuperación tras el parto, siempre que no hayan complicaciones gestacionales o que el propio especialista considere oportuno el reposo por el motivo que sea.

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