Shaunae Miller-Uibo y Michael Norman alcanzan por fin el oro mundial de los 400 metros

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Photo credit: Steph Chambers - Getty Images
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"¡Por fin!", debieron pensar Shaunae Miller-Uibo y Michael Norman al cruzar la meta de las dos finales de 400 metros que se disputaron este viernes en el Mundial de Eugene, ninguna con marcas para la historia, las dos poniendo orden y compensando a los dos atletas más dominadores de la vuelta a la pista en este momento.

La imponente bahameña de 28 años y 1,85 metros ha ganado los dos últimos oros olímpicos, pero se le resistía el campeonato mundial: 4ª en Moscú 2013, 2ª en Pekín 2015, 4ª en Londres 2017, 2ª en Doha 2019...esta vez, sin una sola estadounidense en la final para hacerle frente, sancionada la bahreiní voladora Salwa Eid Naser por saltarse controles antidopaje, Miller-Uibo consiguió frenar la pujanza de la dominicana Marileidy Paulino, que salió demasiado conservadora (23,78s el 200m) y llegó a la recta final aún tercera, a casi medio segundo de la ganadora.

Miller-Uibo plasmó en la carrera toda su experiencia corriendo finales, y con peluca verde al viento, estrenando color para la final, dominó los ritmos sin volverse loca y mandó desde el inicio (23,24s los 200m) para terminar imponiéndose con comodidad y la mejor marca mundial del año (49,11s). Con el metal dorado que le faltaba, ya puede centrarse en los 200 metros, como es su deseo, para Budapest y París los próximos dos años, una prueba en la que lo tendrá bastante más difícil con Shericka Jackson.

Paulino apretó en la recta final y consiguió amarrar la medalla de plata (49,60s), aunque a esa recta llegó aún más veloz la sorprendente barbadense Sada Williams, que hasta la final no bajó de 50 segundos y, por supuesto, batió el récord de su país con 49,75s. La neerlandesa Lieke Klaver, 4ª en 50,33s, se llevó el honor de la primera europea.

En la carrera de los hombres, el californiano Michael Norman por fin subió a un gran podio a nivel individual después de liderar el ranking de su prueba desde 2018. Al cuatrocentista de 24 años le perseguía ya la fama de corredor primaveral que encontraba pronto la forma pero no conseguía rendir en el momento de la verdad. En Doha se diluyó en las semifinales cuando era el favorito. En Tokio no encontró la manera de mejorar el 5º puesto. Las dos oportunidades las aprovechó el bahameño Steven Gardiner, ausente por lesión en Eugene.

Norman se desliza con paciencia hacia el oro

Photo credit: Christian Petersen - Getty Images
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Ante su público, Norman consiguió por fin tomarle la medida a la distancia con la cabeza más en la clasificación que en el cronómetro y llegó a la par del granadino Kirani James a la recta final, aguantando mejor la caída de la velocidad, porque solo su compatriota Champion Allison corrió más rápido la última recta, que completó en 12,25s. Con un tiempo del montón (44,29s) levantó los brazos Norman y empujó al incombustible James (44,48s) a una plata que le faltaba en su colección: ya tiene las tres medallas en el campeonato mundial y en el olímpico, siempre en la pomada desde su oro en Londres 2012 con 19 años.

El bronce, sin poder acercarse al récord de Europa que tan cerca tuvo en las semifinales, le correspondió al británico Matthew Hudson-Smith (44,66s), que aguantó la embestida de Allison (44,77s) sobre Wayde van Niekerk, el plusmarquista mundial de la prueba, que otra vez no soportó el agotamiento en la recta, cada vez más cerca de regresar al top mundial pero a la vez tan lejos del atleta de 43,03s que de Río después de haberse destrozado la rodilla en un partido de rugby en 2017.

Barber repite en jabalina

Photo credit: BEN STANSALL - Getty Images
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El único concurso de la noche, la jabalina femenina, aparentaba una apuesta difícil. La campeona mundial australiana Kersey-Lee Barber se marchó en el tercer intento a 66,91m, el mejor lanzamiento del 2022 y se llevó la final. La estadounidense Kara Winger se encaramó al podio con 64,05m en el último intento y lloró la japonesa Haruka Kitaguchi, la más joven de la final con 24 años, con su bronce con 63,27 metros en el último intento, que sacó de las medallas por solo dos centímetros a la campeona olímpica china Shiying Liu.

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