'Sexo en Nueva York' no se esconde y toma partido en la discordia con Kim Cattrall

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ATENCIÓN: este artículo contiene spoilers de los dos primeros capítulos de And just like that…

Sexo en Nueva York vuelve a estar en boca del mundo a raíz del estreno de la nueva serie, And just like that…, que devuelve a sus protagonistas a las calles de Manhattan, con aires frescos, renovados y desde la perspectiva de tres mujeres de 55 primaveras. Es decir, Carrie (Sarah Jessica Parker), Miranda (Cynthia Nixon) y Charlotte (Kristin Davis), sin Samantha.

La ausencia de Kim Cattrall era una verdad anunciada que colmó titulares a lo largo de los últimos años ante su negativa de volver a la historia, con declaraciones contradictorias de las protagonistas, rumores y habladurías que nos pintaron una enemistad con Sarah Jessica Parker lejos de ser amable.

Y And just like that… no se esconde. Al contrario, en unos pocos minutos del primer capítulo ya toma partido en la rivalidad y sin que le tiemble el pulso.

Cynthia Nixon, Sarah Jessica Parker y Kristin Davis en 'And Just Like That...' (cortesía de HBO)
Cynthia Nixon, Sarah Jessica Parker y Kristin Davis en 'And Just Like That...' (cortesía de HBO)

Al tratarse del gran elefante en la habitación, la serie no pierde el tiempo y en el segundo 45 del primer episodio hace referencia a la ausencia de Samantha. Es entonces cuando las protagonistas explican a una vieja conocida que la cuarta mosquetera se marchó a Inglaterra por trabajo, y lo hacen representando la incomodidad de tener que dar explicaciones como si fueran las propias actrices haciendo frente al espejismo que crearon sus personajes ante los fans como amigas inseparables. Minutos más tarde, Carrie y Miranda hablan del asunto, explicando que Samantha dejó de hablarles cuando la primera la despidió como su publicista literaria dado que, según está el mercado, ya no le hacía falta.

Carrie cuenta que la llamó, le dejó mensajes de voz pidiendo que le devuelva la llamada además de enviarle infinidad de mensajes de texto, pero que Samantha sencillamente nunca contesta. Añade que en esos intentos le pide que hablen del tema para poder arreglarlo, asegurando que la situación “es rara” porque siempre pensó que “las cuatro seríamos amigas para siempre”.

Sin embargo, lo más interesante de esta explicación es cómo Carrie o Sarah Jessica Parker recrea su discurso. La vemos enfadada, ya no triste o acongojada por la pérdida de una gran amiga, sino decepcionada, incluso agotada sin ganas de volver a intentarlo. Y en cierto sentido resulta imposible no ver la secuencia como un reflejo de la vida misma, como una respuesta directa de la propia serie a todas las habladurías y reacciones, poniéndose de parte de la actriz en todo el dilema. ¿Cómo? Dejando que el malestar de la situación haga acto de presencia, reflejando cómo la actriz habría intentado hacer las paces mediáticamente mientras Kim Cattrall se mantuvo en sus trece. Es decir, no sabemos qué pasó a puertas cerradas entre ellas, sino que solo podemos llegar a nuestras conclusiones según las declaraciones que fueron haciendo ellas mismas con el paso de los años. Y en esta cronología, en realidad, uno puede llegar a la conclusión de que Sarah Jessica Parker intentó mantener la fiesta en paz o al menos lejos de las habladurías.

Kim Cattrall y Sarah Jessica Parker en el rodaje de Sexo en Nueva York en la Quinta Avenida, en New York, EE.UU. (Photo by James Devaney/WireImage)
Kim Cattrall y Sarah Jessica Parker en el rodaje de Sexo en Nueva York en la Quinta Avenida, en New York, EE.UU. (Photo by James Devaney/WireImage)

Básicamente, la supuesta enemistad entre Kim Cattrall y Sarah Jessica Parker lleva conviviendo con el legado de la serie, al menos, desde 2004 cuando la actriz canadiense comenzó a volcar sus primeras declaraciones. Fue en diciembre de aquel año, meses después del final de Sexo en Nueva York cuando dijo en Friday Night With Jonathan Ross (vía Digital Spy) que la serie había terminado porque no habían permitido que todas participaran en las finanzas del show. Y es que tiempo después, en 2008, The Telegraph dio a conocer que Parker habría disfrutado de un aumento de sueldo de $300.000 gracias a haber conseguido un rol como productora ejecutiva desde la segunda temporada, asegurando que el resto de actrices no estaban contentas con la diferencia. Y desde entonces los rumores no cesaron. Que si no eran amigas, que si evitaban comer juntas, que si no se hablaban e hicieron que los rodajes de las películas fueron incómodos, etc. Mientras tanto, Parker siempre mantuvo que “adora” a Kim Cattrall (Elle, 2009) y que le “partía el corazón” que existiera el rumor (Time, 2016), Nixon añadió que era “ridículo” pensar que eran adversarias (Marie Claire, 2010) y Cattrall culpaba a la prensa de querer enemistarlas, añadiendo estar “agotada” y “aburrida” de que siguieran preguntándole por lo mismo. (Daily Mail, 2010). Pero todo cambió en 2017 cuando se supo que habían cancelado la tercera película y enseguida surgieron rumores que culpaban a la actriz de demandar al estudio exigencias imposibles, algo que ella negó sencillamente diciendo que, al cumplir los 60, había pasado página con el personaje. Incluso aclaró que ya había dicho que no al proyecto un año atrás, en 2016.

Lo cierto es que, oficialmente, ni Sarah Jessica Parker ni sus compañeras acusaron a Cattrall públicamente, pero sí compartieron la decepción de no hacer la tercera entrega. Lo que, en teoría, podría haber ampliado esa nube gris que señalaba a Cattrall como culpable de la cancelación. Y entonces comenzó la guerra. La actriz confirmó a Piers Morgan, no solo que no haría la película, sino que nunca fue amiga de sus compañeras. “Nunca fuimos amigas, fuimos colegas” dijo y señaló a Parker por no salir al paso de los rumores que la acusaban de ser una diva (vía ET). “Aquí es donde señalo a la gente de Sexo en Nueva York, y específicamente a Sarah Jessica Parker. Creo que podría haber sido más amable. No sé cuál es su problema” dejo caer abriendo la caja de Pandora. Más tarde, en febrero de 2018, Parker dijo a Watch What Happens Live que la declaración de Cattrall negando amistad entre ellas era “dolorosa”. “Me pareció muy triste porque no es la forma en cómo recuerdo nuestra experiencia”.

Cynthia Davis, Kim Cattrall, Kristin Davis y Sarah Jessica Parker en la premiere británica de Sexo en Nueva York 2 en mayo de 2010 en Londres, Inglaterra. (Photo by Jon Furniss/WireImage)
Cynthia Davis, Kim Cattrall, Kristin Davis y Sarah Jessica Parker en la premiere británica de Sexo en Nueva York 2 en mayo de 2010 en Londres, Inglaterra. (Photo by Jon Furniss/WireImage)

Poco después, Parker compartió sus condolencias ante la muerte del hermano de Kim Cattrall en Instagram y declaró a Entertainment Tonight que es un acto “involuntario” hacer saber a alguien que estuvo en tu vida que estás pensando en ellos.  Sin embargo, Cattrall acusó a Parker en la misma red social de “explotar” la muerte de su hermano, escribiendo: “Mi madre me preguntó hoy ‘Cuando te dejará sola esa hipócrita de Sarah Jessica Parker?’”, señalando sus intentos como “recordatorios dolorosos de lo cruel” que habría sido con ella. “No eres mi familia. No eres mi amiga” añadía pidiéndole al mismo tiempo que “deje de explotar nuestra tragedia para restaurar tu imagen de buena persona”.

Aun así Parker sigue sin responder directamente sino que mantiene un mensaje de distanciamiento y cordialidad en entrevistas, hablando de la experiencia única que vivieron todas juntas en la serie original mientras Cattrall, por ejemplo, ha dado ‘me gusta’ a un tuit reciente tras el estreno de And just like that… que hace referencia a su ausencia, con una usuaria diciendo que solo ve cosas donde sale Kim Cattrall.

Por eso, que en esos dos episodios estrenados de la nueva serie veamos a una Carrie enfadada y decepcionada, que intenta acercar diferencias pero se topa continuamente con una pared que se niega a hablar del asunto, a responderle o dirigirse a ella directamente, parece reflejar indirectamente el mensaje definitivo de la serie a Kim Cattrall. No han eliminado al personaje, lo nombran, explican su ausencia y hasta abren la puerta a una reconciliación futura en el segundo capitulo cuando Carrie recibe un gesto de Samantha desde Londres. Pero incluso en ese momento, la reacción de Carrie es la de no saber qué más decirle. Le envía un gracias, a secas, por mensaje de texto y pasa página.

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