'Sexo en Nueva York' vuelve pero, ¿qué sentido tiene la serie sin Samantha?

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Al final no habrá tercera película de Sexo en Nueva York, pero sí un revival que sin haberse filmado todavía comienza su promoción con cojera incluida. A diez años de ser testigos de una secuela que volvía darle otro final a cada personaje (tuvieron tres finales entre la serie y las dos películas), la aclamada serie de HBO volverá con una temporada especial de 10 episodios pero sin una de sus protagonistas.

Aquellos que hayan seguido las noticias alrededor de la serie ya se imaginarán de quién se trata: Kim Cattrall, un nombre que en esta noticia brilla más que sus compañeras debido a su ausencia.

Sarah Jessica Parker, Kristin Davis, Kim Catrall y Cynthia Nixon  (Uk Press, Mark Cuthbert, Gtres)
Sarah Jessica Parker, Kristin Davis, Kim Catrall y Cynthia Nixon (Uk Press, Mark Cuthbert, Gtres)

Sexo en Nueva York volverá para contar qué ha sido de Carrie (Sarah Jessica Parker), Charlotte (Kristin Davis) y Miranda (Cynthia Nixon) al llegar a los 50. Pero yo me pregunto ¿qué sentido tiene que vuelvan sin Samantha? ¿O acaso a alguien le interesa ver a las tres amigas hablando de sexo, vestidas de diseñador y rodeadas de cócteles, pero sin ella?

Para qué mentirnos, a lo largo de las seis temporadas que duró la serie el personaje de Kim Cattrall fue el encargado de darle gracia y humor a la historia. Fue ella la que aportó una dosis extrema de verborrea sexual femenina pocas veces vistas en una trama de ficción y cargando el peso de las escenas sexuales y desnudos más reveladores. Por más que Sarah Jessica Parker fuera la protagonista, lo cierto es que aquellos que seguimos esta serie sabemos de sobra que sin Kim Cattrall no habríamos tenido Sexo en Nueva York.

La nueva serie se titulará And just like that…, en honor a una de las frases que Carrie repite en sus artículos, y como les decía centrará su historia en la amistad de las tres a lo largo de sus 50 años. Las grabaciones comenzarían a finales de la primavera en la ciudad de Nueva York, según The Hollywood Reporter. Cabe destacar que las tres actrices servirán como productoras ejecutivas del proyecto, manteniendo cierto control creativo sobre la idea y cobrando nada menos que un millón de dólares cada una y por episodio, según Variety. Además estarán acompañas por el director de la serie original y las dos películas, Michael Patrick King. Sin embargo, el creador original, Darren Star, tampoco se ha sumado al proyecto. Es más, Sarah Jessica Parker compartió el anuncio con un video que resume el retorno pero sin revelarnos mucho:

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Para alguien que vio esta serie en su momento de esplendor y volvió a verla una y otra vez hasta conocerse algunos diálogos de memoria, el que vuelvan a la ciudad de Manhattan a ahondar de nuevo en los mismos personajes pero sin Kim Cattrall dándole vidilla al asunto me resulta completamente innecesario.

Por un lado, creo que somos muchos los que hemos perdido el interés por saber qué ha sido de la vida de estos personajes después de ver dos películas que las elevaban como mujeres privilegiadas con vidas más que aseguradas. Sobre todo la segunda entrega, en donde el absurdo tomó más protagonismo colocándolas en un pedestal como mujeres superficiales que estaba muy lejos de la imagen más realista que tenían previamente. La película hizo que la trama, sus protagonistas y la amistad que compartían perdiera su esencia para convertirse en una pasarela de moda con mucho brilli brilli.

Si hacemos memoria recordaremos que si bien la serie siempre mostró a las amigas de Carrie como mujeres independientes que habían alcanzado un nivel económico admirable a base de mucho esfuerzo, o el matrimonio correcto, era la protagonista la que plantaba la historia con los pies en la tierra. Por mucho que el armario de Carrie, con vestidos costosos y cientos de zapatos de diseñador, fueran lo más inverosímil de toda la trama para una periodista freelance con una columna diminuta en un periódico local, Carrie era el símbolo de realidad gracias a sus historias de amor varias e incluso problemas económicos que la llevaba a pedir dinero a esas amigas. Ella representaba el amor por Nueva York que simboliza el título, mientras Samantha era la representación del sexo, la primera palabra que daba nombre a la serie.

Charlotte y Miranda siempre se antojaron como personajes más secundarios, necesarios, pero irrelevantes cuando Samantha entraba en escena. Por ende, que la serie regrese pero sin ella me hace arquear la ceja. Aunque no me extraña.

Si bien las cuatro pasaron varios años de sus vidas interpretando a mejores amigas ante las cámaras, fue hace relativamente poco que descubrimos que la relación no era tan ideal como pintaban. La caja de Pandora se destapó en 2018 cuando la actriz de 64 años se negó a formar parte de la tercera película. Según reveló Parker un año antes a Extra, se sentía decepcionada por no poder sacar adelante una secuela que contaba con un guion “hermoso, divertido, alegre y doloroso”, pero más tarde se supo que Cattrall había sido instrumental en su cancelación. Al parecer, la actriz no tenía interés alguno en volver al personaje después de darle un final redondo en la segunda película -rompía con su pareja y volvía a vivir su libertad, tal y como siempre había hecho- y había rechazado la idea al ver que el guion pretendía seguir explotando su faceta de devora hombres relacionándola de algún modo con el hijo de Miranda. Además, se rumoreó que le molestó que la historia volviera a enfocarse en Carrie al recurrir al dramatismo de darle un ataque al corazón a Mr. Big (Vogue).

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Por más que Carrie fuera la protagonista que se dedicaba a plasmar su vida sexual y la de sus amigas, en artículos semanales, dando nombre al título de la serie, la verdad es que Samantha fue la responsable de una buena cantidad de historias y anécdotas, de momentos divertidos y otros más dramáticos, que sirvieron como eslabón para la unión de todos los personajes. Como sus consejos, que más allá de ser alocadamente sexuales, daban en la tecla cuando se trataba de emancipación y empoderamiento personal.

Es cierto que más de uno puede pensar que cabe la posibilidad de que reemplacen a Kim por otra actriz, después de todo ella misma aprobó la idea en entrevistas pasadas sugiriendo que no estaría mal que ficharan a una intérprete negra para darle más inclusividad a la serie. Sin embargo, no solo yo misma descarto la idea ya que sería un revés que los seguidores jamás perdonaríamos, sino que la propia Sarah Jessica Parker confirmó que el revival no reemplazará a la actriz. Lo sentenció a través de Instagram cuando un fan sugirió que podían fichar a Jennifer Coolidge en su lugar mientras muchos acusaban a la supuesta rivalidad entre las dos como culpable de la ausencia.

"No me disgusta" contestó a las acusaciones de mantener una guerra contra su ex compañera. "Nunca dije eso. Nunca lo haría. Samantha no es parte de esta historia pero siempre será una parte nuestra. No importa donde estemos o lo que hagamos", dijo alto y claro, dando a entender que efectivamente el rol de Samantha desaparecerá en esta continuación. Me atrevo a pronosticar que quizás la nombren al principio sugiriendo que vive en otro país o hasta que haya muerto, y a otra cosa mariposa.

Confieso que ver a Carrie, Charlotte y Miranda hablando de sus vidas, relaciones y sexo pasados los 50 sin Samantha se antoja un tanto aburrido. Y eso que todavía ni la hemos visto.

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