Cómo ser runner y que no te pase factura a la piel

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Entrenar durante todo el año al aire libre te da una inmensa libertad, te procura bienestar, pero también tiene consecuencias, nada buenas, para la piel del rostro, como manchas, deshidratación arrugas… Cristina Mitre, fundadora del movimiento ‘Mujeres que corren’, nos ofrece ocho trucos para mostrar tu mejor cara aunque entrenes todos los días para una maratón:

  1. Disfruta del deporte. Hacer ejercicio ‘outdoor’ es un chute de energía, que tiene múltiples beneficios en tu salud mental y bienestar. “Hay que recordar que cualquier actividad física puede ser buena para el cutis por varios motivos. Para empezar, estimula la circulación sanguínea, lo que hace que la piel reciba más oxígeno y nutrientes, y mejore su tono y luminosidad. Además, ayuda a reducir el estrés, y mejora enfermedades cutáneas como la psoriasis, la dermatitis atópica y el acné. El ejercicio también te ayudará a dormir mejor y eso se traduce en una cara más descansada y con menos ojeras”, apunta Mitre.

  2. Protégete del sol. Sí, incluso en otoño e invierno. Y esto no vale sólo para verano, también en invierno, incluso en los días nublados o lluviosos, si no quieres acabar con la piel llena de manchas y arrugas o algo peor. “La protección solar es la base de cualquier rutina cosmética. Y no puede faltar en el neceser de una ‘runner’, porque pasamos muchas horas al aire libre. Lo ideal es usar una crema solar con alta protección frente a radiación ultravioleta A y B, infrarrojos y luz visible. Si, además, incluye antioxidantes, mejor que mejor. Ahora ya hay muchas fórmulas específicas para hacer deporte, resistentes al sudor y con las que los ojos no pican. ¿Cuánta cantidad debes usar? Para proteger el rostro necesitarías el equivalente a cubrir con crema los dedos índice y corazón, desde la base a la yema. Piensa en el signo de la victoria para no olvidarte.

  3. Si entrenas en altura, ¡protégete aún más! ¿Te gusta correr por la montaña? Atenta: “Se calcula que por cada 300 metros de altura, la radiación ultravioleta aumenta un 4%. Así que si lo tuyo es el trail, no te olvides de usar un buen protector solar de amplio espectro, es decir, que te proteja tanto de la radiación UVA como la UVB. ¡Reaplica cada dos horas!”.

  4. Con moderación. Seguir una rutina de ejercicio diaria es excelente, pero en exceso todo es malo. Lo recuerda esta experta: “Sabemos que el ejercicio muy intenso también tiene un lado adverso, como que puede contribuir al envejecimiento de la piel. De hecho, cuando corremos más de 90 minutos a más del 70% de la frecuencia cardiaca máxima, se produce un aumento de radicales libres que estimulan la destrucción de colágeno y elastina. Pero ¡tranquilidad! El conocido como efecto “cara de runner” afecta casi, exclusivamente, a deportistas de élite. El ejercicio moderado que solemos practicar los aficionados (entre el 40% y el 60% de la frecuencia cardiaca máxima, de 3 a 5 días por semana) es uno de los mejores tonificantes de la piel, y nos hace parecer más jóvenes y saludables”.

  5. Date un buen masaje. Una de las mejores cosas de practicar deporte es el momento de después, cuando ya has finalizado y te sientes satisfecha por haber cumplido y porque te sientes genial. Ahora toca disfrutar: “Puedes comenzar en la ducha aplicando agua fría en las piernas, desde los tobillos hacia el corazón, siempre de manera ascendente. Después, date un buen automasaje, porque se sabe que la presión y los estiramientos de la piel con las manos mejoran la circulación sanguínea y linfática. Además, el masaje relaja el músculo y posibilita la reabsorción del ácido láctico, una sustancia que se forma durante el ejercicio intenso y es la causa de las famosas agujetas”.

  6. Practica ejercicios de fuerza. Para correr y tener buena cara y mejores músculos no sólo hay que recorrer distancias sino también levantar peso. Lo dice la gurú del ‘running’ femenino: “A partir de los 30 años comenzamos a perder masa muscular, entre un 3% y un 8% cada 10 años, acentuándose entre un 5% y un 10% una vez que hemos cumplido los 50. Así que no hay mejor crema reafirmante que el trabajo de fuerza (con peso libre, unas gomas elásticas, en suspensión…) Te ayudará, además, a prevenir lesiones. Incluye en tu plan de entrenamiento dos sesiones de fuerza a la semana para trabajar todos los grandes grupos musculares”.

  7. A correr, sin maquillaje. ¿Te gusta estar bien en todo momento? Salir a correr tiene que ser una excepción, lo mejor es ir con la cara lavada cuando haces ejercicio. “Mi recomendación es que antes de correr elimines el maquillaje usando un algodón impregnado en agua micelar. Y, a continuación, apliques el protector solar. Cuando ya hayas terminado con tu sesión de entrenamiento, límpiate bien la piel para eliminar los restos de, protector solar, sudor, etc.”.

  8. Apuesta por una dieta dermosaludable. Para tener una piel bonita, y más si corres, es fundamental seguir una dieta adecuada, y ahí no entra el azúcar. “Evítalo, porque ¡envejece la piel! Debido a un fenómeno conocido como glicación, se destruye el colágeno y la elastina de la dermis. Resultado: más arrugas y flacidez. No olvides cuidar la microbiota (los microorganismos) de tu intestino, porque cada vez hay más estudios que relacionan cambios en nuestra microbiota con la presencia de enfermedades cutáneas como, por ejemplo, la rosácea y la dermatitis atópica. Y, por supuesto, para una piel sana también en otoño e invierno, haz que tu dieta sea rica en vegetales, legumbres, grasas de perfil saludable, como el AOVE, y frutas. Las manzanas suelen ser grandes aliadas de los deportistas por sus múltiples beneficios. Tienen un 85% de agua; contienen vitamina C, E, B1, B2, B6, provitamina A, niacina y ácido fólico. Y sustancias fitoquímicas tales como flavonoides, antocianinas, quercetina, ácidos fenólicos y carotenoides, además de fósforo, calcio, magnesio y potasio”. Las manzanas Marlene® son ideales porque se cultivan en los Alpes, porque se cultivan en altitudes que van entre los 200 y los 1.000 metros y están sometidas a grandes variaciones de temperatura entre el día y la noche.