Ser un pringado sigue sin molar (aunque las series digan con contrario)

·5 min de lectura
Photo credit: dr
Photo credit: dr

Según el estudio de la ONG Internacional Bullying Sin Fronteras para América, Europa, Asia, Oceanía y Africa, realizado entre enero 2021 y febrero de 2022, los casos de bullying en España siguen aumentando, pues siete de cada 10 niños sufren todos los días algún de tipo de acoso y ciberacoso. Recientemente, en las instalaciones de un colegio de Lloseta, un niño llevó una tarta a sus compañeros para celebrar junto a ellos su cumpleaños. Sin embargo, los niños modificaron la letra de la canción con todo tipo de insultos que hicieron al pequeño llorar desconsolado, unas imágenes que se han viralizado y que han vuelto a poner el foco en las consecuencias del 'bullying'. Mientras que la realidad traza un aciago futuro, asistimos a una tendencia consistente en el furor de series y películas que hacen del instituto un lugar en el que los ‘nerds’ no son ninguneados.

Tras ‘13 reasons why’, que se situaba en el lado contrario de la balanza al ahondar en las más oscuras consecuencias del acoso escolar, cada vez es más habitual que las series hagan de los marginados los nuevos héroes. El ejemplo más reciente es ‘Yo nunca’, la serie en la que Mindy Kaling cambia la forma en la que los ‘nerds’ son reflejados en la pequeña pantalla. "Queríamos enseñar a una nerd ambiciosa que quiere perder la virginidad, ser cool e ir a conciertos”, explica su co creadora. ‘The sexual lives of college girls’ es otra serie cuyas protagonistas son unas 'outsiders' que pese a serlo, conquistan a los más populares y desconocen el significado de la palabra “bullying”. ‘Big Bang Theory’ fue sin duda la serie encargada de normalizar la cultura 'nerd', y al ser sus protagonistas adultos, el público disfrutaba al ver que los inadaptados contaban con sus propios círculos en los que poder ser ellos mismos sin miedo a ser señalados. Sin embargo, ahora la televisión ofrece una especie de dimensión paralela a la realidad en la que las diferencias ya no se señalan y que sin lugar a dudas es bien diferente a la que el personaje de Sheldon Cooper habría experimentado en su adolescencia.

El peso de Barbie Ferreira jamás se menciona en ‘Euphoria’ y las protagonistas de ‘Booksmart’, la primera película dirigida por Olivia Wilde, van a las fiestas de los miembros del equipo de rugby sin que nadie las mire por encima del hombro pese a ser dos 'nerds' de libro. Al contrario de lo que acostumbraba a ocurrir hasta entonces en el cine, las rarezas de las chicas no se definían a través de los hombres, pues nos habíamos acostumbrado a que la clásica 'nerd' del cine fuera una inadaptada que atraía la atención del popular protagonista al quitarse las gafas y soltarse el pelo. Ahora no solo mantienen sus atributos, sino que presumen de su inteligencia, de su frikismo y de su cultura.

Photo credit: HBO Max
Photo credit: HBO Max

Resulta maravilloso ver a un elenco diverso encajar a la perfección, y es evidente que este tipo de series tienen como cometido asentar las bases de un futuro en el que ser diferente no sea motivo de mofa, pero los datos indican que lamentablemente, hasta que estos esfuerzos den sus frutos, el mundo real ajeno a las pantallas sigue siendo especialmente cruel con quienes no encajan en los cánones. La cultura del bullying sí se refleja en ‘Stranger Things’, otra serie que sitúa a los 'nerds' en el centro de la trama y que nos recuerda cómo antes, en un mundo carente de legislaciones al respecto, el acoso escolar era aún más cruento.

Photo credit: Gucci
Photo credit: Gucci

Por su parte moda lleva tiempo glamourizando la estética nerd. En 2015 alcanzó su cumbre cuando Alessandro Michele convirtió a Gucci en la marca más 'nerd' del momento, y al hacerlo, la transformó a su vez en la más deseada. El mensaje era que todos hemos de abrazar nuestras diferencias y reforzarlas, y las calles se convirtieron en una especie de reflejo del universo de Wes Anderson en el que las gafas de pasta ya no eran motivo de burla, sino de admiración. Resulta curioso que el contenido que antes era considerado 'nerd' sea ahora un éxito. ¿Un ejemplo? El estreno de 'El Señor de los Anillos: Los Anillos de Poder', cuyo primer capítulo, dirigido por J. A. Bayona, atrajo a más de 25 millones de personas en todo el mundo, toda una prueba de que ahora el 'outsider' es precisamente el que no consume el contenido que antes te condenaba al ostracismo.

Si cada lanzamiento de Apple se convierte en un evento cultural y Comic-Con es un encuentro analizado por los medios de tendencias, ¿tiene ya sentido hablar de nerds? Y la cuestión verdadera… ¿Es realmente positivo que la televisión nos muestre una realidad idealizada del instituto?

Del mismo modo que ‘Heartstopper’ hace que la comunidad LGTBIQ+ sonría con cierta melancolía al ver sus capítulos, pues ayuda al colectivo a vivir lo que no pudo vivir en su adolescencia, quizás ahora estas series ayuden a los que sufrieron bullying a disfrutar de una revisión de su adolescencia en la que se celebran las diferencias. El estudio 'Media & Teen Mental Health Report' señala que los shows más populares de televisión y las películas pueden ayudar a los adolescentes a navegar por el bullyng, por los pensamientos suicidas, por la depresión, por los abusos sexuales y por las adicciones cuando estos asuntos son reflejados y tratados de forma oportuna, y por eso es importante que existan contenidos que idealicen la vida de instituto, pero también es necesario que existan series que reflejen la más cruda realidad. Desafortunadamente, por más que la ficción siga idealizando la vida de los ‘outsiders’, la realidad nos dice que los márgenes siguen sin ser glamourosos. Sí: Alexa Chung se puede vestir como una 'nerd' y Harry Styles puede vestirse de Napoleon Dynamite, pero no olvidemos que ellos tienen privilegios y fama. Ser un pringado, nos tememos, sigue sin molar.