Cuida cómo te sientas porque puedes destrozar tus rodillas

Hay razones culturales por las que las mujeres se sientan con las piernas cerradas o cruzadas, pero al colocar una sobre otra, <strong>el peso extra ejerce presión sobre las rodillas, lo que acaba desgastando el cartílago. </strong>Esta postura hace que tengas que estirar tu rodilla, ligamentos y tendones desde sus posiciones naturales, lo que puede conducir a la irritación y el dolor. (Foto: Getty)
Hay razones culturales por las que las mujeres se sientan con las piernas cerradas o cruzadas, pero al colocar una sobre otra, el peso extra ejerce presión sobre las rodillas, lo que acaba desgastando el cartílago. Esta postura hace que tengas que estirar tu rodilla, ligamentos y tendones desde sus posiciones naturales, lo que puede conducir a la irritación y el dolor. (Foto: Getty)

El dolor de rodillas es un problema frecuente que afecta a personas de todas las edades. Las lesiones y algunas enfermedades suelen estar detrás. Sin embargo, hay gente que no tiene ni lo uno ni lo otro, pero sí conviven con este dolor.

¿El motivo? Un mal alineamiento de las rótulas (apuntando hacia adentro) que provoca dolores muy fuertes en las rodillas. Un día, cuando por fin reciben el diagnóstico, el asombro es mayúsculo. En argot médico, el síndrome de las 'rodillas o rótulas bizcas' se conoce como 'condromalacia rotuliana', y es una afección en la que el cartílago de la superficie inferior de la rótula se deteriora y se ablanda.

La causa más habitual del dolor es un aumento de presión entre la superficie articular de la rótula y el fémur. Algunas posturas que adoptamos a diario, como sentarse con el pie debajo del glúteo o cruzar las piernas, provocan una flexión forzada mantenida.

Por eso, el dolor suele ser más evidente cuando has estado sentado durante mucho tiempo con las rodillas dobladas, o cuando te arrodillas, agachas o subes escaleras. Con el tiempo, el cartílago se degenera en la rótula, lo que irrita el revestimiento de las articulaciones y los huesos.

Las rodillas bizcas son comunes entre personas jóvenes y atléticas, de hecho la condromalacia rotuliana también es conocida como "rodilla del corredor ". Pero también es muy frecuente en mujeres mayores de 40 años porque muchas generaciones han crecido con la idea de que es 'femenino' sentarse con las rodillas juntas o cruzadas, lo que tuerce el fémur y ejerce presión sobre las articulaciones y los músculos de las piernas.

Sea por pudor o por costumbre, mantener las piernas juntas y cerradas hace que se tensen mucho los músculos y tendones ejerciendo una presión muy fuerte que se va que se extendiendo a lo largo de la parte externa de la pierna, no solo en las rodillas, y puede hacer que también nos acaben doliendo las caderas. Además, en muchas ocasiones, al cruzar las piernas, los pies se quedan en vilo y al no tocar el suelo, la rodilla debe aguantar todo el peso de la otra pierna.

Así, la patología y el dolor viene determinado por un conjunto de cosas entre las que se incluye la repetición continua durante años de este pequeño gestos cotidiano que va generando continuos roces anormales de la rótula contra el fémur, y como el hueso grande puede al pequeño, el cartílago de la rótula que está en contacto con el fémur se va desgastando poco a poco. Algunos lo describen como un dolor "sordo y profundo", que además de afectar a la cara anterior de la rótula, puede extenderse por debajo y por los lados. Otras personas dicen que la sensación es como de tener “arenilla” bajo la rótula.

Montar en bici, salir a correr o dedicarse a la danza clásica son otras actividades que pueden provocar este mismo problema. Por eso es muy común en corredores, futbolistas, ciclistas y otras personas que hacen ejercicio con frecuencia. Las personas con sobrepeso y quienes hayan tenido una lesión, fractura o dislocación relacionada con la rótula también tienen más riesgo de desarrollar condromalacia rotuliana.

La posición anormal de la rótula, la tensión o debilidad de los músculos asociados con la rodilla, demasiada actividad que involucre la rodilla y los pies planos puede aumentar la probabilidad de condromalacia rotuliana.

Es muy importante que intentes mantener tu cartílago rotuliano en el mejor estado posible para garantizar el buen funcionamiento de tus rodillas. A diferencia de los huesos, este no tiene la capacidad de repararse por si mismo. Por lo que una vez dañado ya ha perdido parte de su funcionalidad.

Los síntomas de una condromalacia son:

  • Notar dolor en la parte delantera inferior de la rodilla al moverte (ya sea cuando andas, corres...)

  • Sentir que te cruje esta zona al caminar, correr, subir o bajar escaleras, etc.

  • Puede producirse una sensación de rechinar cuando se flexiona la rodilla.

  • Que se te enganche la rodilla y no la puedas mover: lo que se denomina bloqueos. Esto puede ocurrirte al intentar levantarte tras estar mucho tiempo sentado.

Una resonancia magnética será determinante para saber si padeces definitivamente condromalacia rotuliana y puede ayudar a descartar algunos tipos de artritis o inflamación. El médico también puede realizar una artroscopia, insertando una cámara pequeña y flexible en la rodilla, para ver exactamente cómo se ve el cartílago.

Cuando te sientes asegúrate de tener los pies apoyados en el suelo, las piernas ligeramente separadas y las rodillas niveladas por debajo de las caderas. Juntarlas o cruzarlas no es bueno para tus articulaciones. (Foto: Getty)
Cuando te sientes asegúrate de tener los pies apoyados en el suelo, las piernas ligeramente separadas y las rodillas niveladas por debajo de las caderas. Juntarlas o cruzarlas no es bueno para tus articulaciones. (Foto: Getty)

Una de las soluciones sería, tal y como recoge el 'Daily Mail', es hacer justo la contrario. Sentarse con las piernas abiertas, lo más extendidas posible, y con los pies firmemente apoyados en el suelo (lo que se ha venido a llamar 'manspreading'), ayuda a mantener el cuerpo alineado y estable.

Si tu postura no está en equilibrio, los patrones de movimiento incorrectos causarán lesiones y desgaste en tus articulaciones. Por eso la posición de pies, tobillos, rodillas, caderas, columna, hombros y cabeza, todas articulaciones de carga, debe estar bien alineada para evitar desgastes. De lo contrario, vas a provocar que el daño avance más rápido.

La forma más común de tratar los síntomas de la condromalacia rotuliana es descansar la rodilla. Los medicamentos antiinflamatorios como ibuprofeno o aspirina, y analgésicos tópicos (cremas o parches) pueden ayudar a aliviar el dolor de los tejidos blandos. También se recomienda aplicar una compresa fría o de hielo en el área dolorida durante 15 a 20 minutos, cuatro veces al día, durante varios días.

Usar el tipo adecuado de calzado deportivo o para correr, cambiar la forma de hacer ejercicio, estirar y fortalecer los cuádriceps y los músculos isquiotibiales, bajar de peso (si es necesario), usar plantillas especiales o realizar vendajes para realinear la rótula son otras medidas que pueden

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