¿Puede 'Selling Sunset' sobrevivir sin Christine Quinn?

·5 min de lectura
Photo credit: Jamie McCarthy - Getty Images
Photo credit: Jamie McCarthy - Getty Images

A continuación vienen spoilers de Selling Sunset.

La ames o la odies, no puedes negar que Selling Sunset no sería Selling Sunset sin Christine Quinn, esa diva mundial que a tanta gente le gusta.

Reina de los chistes y siempre lista para el drama, Christine ha reafirmado su estatus como icono del reality show. Como espectadores, nos ha cautivado cuando no ha escatimado en gastos para su fastuosa boda gótica con su marido Christian (con cisnes, una tarta que sangraba y nieve en medio de Los Ángeles), y nos ha maravillado cuando ha conseguido pavonearse por las lujosas casas de Los Ángeles con unos Louboutins de 13 centímetros mientras estaba embarazada de nueve meses.

Pero después de mucho tiempo de rumores y preguntas, parece que su tiempo en el Grupo Oppenheim ha terminado oficialmente entre acusaciones de que había intentado sobornar a un vendedor para que trabajara con ella en lugar de con Emma Hernan (afirmaciones que Christine negó).

Photo credit: Netflix
Photo credit: Netflix

Habría que tener puesto un grueso abrigo de piel para no haber sentido el frío polar entre Emma y Christine durante las dos últimas temporadas, provocado por una historia compartida sobre un "ex misterioso" que puede o no haber salido con ellas al mismo tiempo, y puede o no haberles pedido matrimonio a ambas con el mismo anillo.

Hay que tener en cuenta que su amiga común, Mary Fitzgerald, dijo que no tenía ni idea de que a Christine le hubiera propuesto matrimonio dicho hombre.

La quinta temporada llevó las cosas a un nivel completamente nuevo, con Christine cada vez más aislada del resto de las chicas de la oficina hasta el punto de que llevó a la recién llegada Chelsea Lazkani sólo para tener una aliada.

Mientras que el resto de las chicas se unieron para apartarla de sus vidas, Christine no se ayudó a sí misma al hacer abiertamente comentarios sobre la relación de Chrishell Stause con Jason Oppenheim, acusándola sin rodeos de "sólo conseguir opciones de venta porque se estaba tirando al jefe", y dando cuerda a otros miembros del grupo.

A pesar de la frialdad y de las amistades rotas, Christine perseveró, y Jason se negó a permitir que la política entre oficinas se interpusiera en su camino para ganarse un buen dinero.

Photo credit: Netflix
Photo credit: Netflix

Pero entonces Emma se dirigió a él y a Mary con la acusación de que Christine había ofrecido 5.000 dólares a uno de sus vendedores en un intento de robarles el negocio, y el Gucci hizo añicos el ventilador que esparce la mierda, por así decirlo.

Christine negó rotundamente haber hecho lo que se le acusaba y, a su vez, acusó a Emma de inventar una razón para meterla en problemas y sacarla del Grupo Oppenheim.

"No hay absolutamente ninguna verdad en esto, no entiendo por qué Emma está una vez más tratando de hacerme quedar mal, mover la mierda, e inventar mentiras sobre mí", dijo Christine a la cámara. "Pero todo este juego de intentar difamarme una y otra vez ya huele".

¿Sabéis a quién decidió no contar esto? A Jason y a Mary, que quedaron a la espera de una reunión a la que Christine nunca se presentó.

¿Podría Christine haber tomado la decisión de largarse antes de que la echaran, después de haber admitido previamente a Chelsea que estaba pensando en irse de todos modos para iniciar su propia empresa de ventas inmobiliarias?

Photo credit: Netflix
Photo credit: Netflix

¿Y su razón de ser? Ella no es parte de un conjunto - ella está destinada a ser la estrella. ¿Sabéis qué? No la culpamos.

Todo este drama nos ha mantenido enganchados a Selling Sunset, mucho más que los glamurosos estilos de vida y las lujosas casas que nunca podríamos permitirnos ni en nuestros sueños más salvajes. ¿Y quién ha estado proporcionando eso la gran mayoría del tiempo? Christine.

Christine, una antagonista descarada e inquebrantable entre todos los demás, nunca ha tenido miedo de dar un paso al frente y hacer saltar todo por los aires, ya sea por su actitud de franqueza o por los recuerdos a veces imprecisos de eventos pasados.

Y cuando se enfrenta a otros, nunca se echa atrás. Es algo que cabrea a los que la rodean, pero un reality como Selling Sunset necesita a una Christine para ser el monstruo que es.

Aunque todavía no se ha confirmado oficialmente, se dice que hay dos temporadas más de Selling Sunset en camino, sin incluir los spin-offs Selling Tampa y el próximo Selling The OC.

Photo credit: Getty Images
Photo credit: Getty Images

Pero al final de la quinta temporada, hay indicios de que gran parte del reparto está listo para seguir adelante. Chrishell, que acaba de separarse de Jason, teme no poder seguir trabajando con él. El propio Jason sigue hablando de la necesidad de pasar más tiempo en el Condado de Orange (después de todo, es allí donde dirige el spin-off).

Vanessa Villela se está planteando una mudanza al Reino Unido, después de ir en serio con su ahora prometido. Maya se ha alejado de la agencia de valores para centrarse en su familia y en sus negocios en Miami, y Davina parece alegrarse de no haber sido despedida todavía, consciente de que la paciencia de los gemelos Oppenheim con ella está disminuyendo.

Pero ninguna de sus salidas tendría el impacto que tendría la de Christine, y con ella dejando el show, parece que su mejor esperanza ahora está en Chelsea - que ha sido innegablemente un soplo de aire fresco, pero no tiene los años de conexión que Christine tenía con el resto de los protagonistas.

La aparente salida de Christine del reality de Netflix marca una cosa importante: que el sol podría estar empezando a ponerse en Selling Sunset.

Selling Sunset ya está disponible en Netflix.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente